Salud y Sexualidad

Legalización de matrimonios del mismo sexo

Unos los rechazan, otros los aceptan a regañadientes, pero nadie puede detenerlos

España y Canadá se sumaron este año a los países que reconocen a las uniones entre homosexuales los mismos derechos, obligaciones y denominación que a los matrimonios entre hombre y mujer, y alimentaron un encendido debate sobre si aquellas parejas pueden adoptar hijos.
Además, en el Reino Unido entró en vigor el pasado cinco de diciembre una norma según la cual las parejas del mismo sexo pueden formar una “unión civil”, con los mismos derechos y responsabilidades que los matrimonios entre hombre y mujer, aunque sin denominarse “matrimonio”.
Canadá se añadió el pasado mes de junio a los únicos dos países del mundo que hasta entonces permitían el matrimonio homosexual --Holanda y Bélgica-- y el Parlamento español aprobó el mismo mes la ley que hizo posible que la primera pareja de hombres se casara el 11 de julio cerca de Madrid.
Sudáfrica se dispone a dar un paso similar después de que, el pasado 1 de diciembre, su Tribunal Constitucional fallara que no se ajusta a derecho excluir a los homosexuales de los beneficios legales del matrimonio y diera un plazo de un año al Parlamento para permitir el casamiento de personas del mismo sexo.
Deberes y derechos matrimoniales
Por su parte, Suiza incorporó la novedad de ser el primer país del mundo en autorizar por referéndum un régimen jurídico --del tipo que también existe en Francia, Alemania o Suecia-- con derechos y obligaciones similares a los del matrimonio, aunque las nuevas uniones no se denominen así y quede excluida explícitamente la posibilidad de adoptar.
La aprobación de las uniones o matrimonios entre homosexuales no ha agotado la polémica en torno a este asunto, incluso en Estados, donde ya ven legal estos casamientos, y así, en España, el Tribunal Constitucional admitió a trámite en octubre un recurso del opositor Partido Popular contra la ley que los regula.
Sectores conservadores y la Iglesia Católica se oponen a la ley --a la que se han acogido ya varias decenas de parejas en todo el país-- promovida por el gobernante Partido Socialista por considerar que no respeta la definición constitucional del matrimonio como unión entre hombre y mujer.
Rechazo del Vaticano
Las legalizaciones de los matrimonios entre homosexuales suscitaron el rechazo del Vaticano, donde el “Osservatore Romano” las calificó de “nuevos y violentos ataques contra la familia”.
En Canadá, el Partido Conservador advirtió antes de que se aprobara la ley que la “guerra” continuaba, en alusión al intento que hará de volver a llevar la cuestión al Parlamento.
En Estados Unidos, el matrimonio entre homosexuales es legal en el estado de Massachusetts, pero una iniciativa republicana contra la decisión del Tribunal Supremo de ese estado, que dictaminó como inconstitucional la prohibición de esas uniones, ha abierto la vía a una consulta popular, la cual podría celebrarse en el año 2008.
Schwarzenegger no lo quiere
En California, el gobernador Arnold Schwarzenegger ya ha anunciado que vetará un proyecto de ley aprobado por el Congreso del estado que autoriza el matrimonio homosexual. Se puede prever que la legalización definitiva sólo podría llegar por pronunciamiento del Supremo californiano.
En los dos países en los que ya estaban permitidos los matrimonios entre personas del mismo sexo, Holanda y Bélgica, este año se incorporaron a la normativa vigente sendas leyes que autorizan, además, la adopción de hijos, tanto de los nacidos en sus respectivos territorios como de los extranjeros.
Polémica sobre derecho de adopción
Precisamente la cuestión del reconocimiento del derecho de adopción se ha añadido al debate sobre los matrimonios entre homosexuales como un elemento que ha logrado agravar aún más la polémica.
En España, una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reveló que mientras un 56,9 por ciento de los consultados aprobaba los matrimonios homosexuales, sólo el 42,4 por ciento estaba a favor de que éstos pudieran adoptar.
Hasta el momento, la posibilidad de adopción para parejas homosexuales sólo se admite en Canadá, Holanda, Bélgica, España, Reino Unido (sólo en Inglaterra y Gales), Suecia, Dinamarca e Islandia, si bien en los tres últimos países esas uniones carecen de un reconocimiento legal similar al matrimonio entre hombre y mujer.
Y mientras en algunos pocos países se legalizan matrimonios entre personas del mismo sexo, en otros 70, según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, aún persisten normativas que prohíben las relaciones homosexuales; en nueve de ellos los homosexuales pueden ser castigados con pena de muerte y en otros se les califica de enfermos mentales.