Salud y Sexualidad

Depresión en niños

Hasta hace muy pocos años, se consideraba que la depresión no existía en los niños. Entre los años 1970-1980, los investigadores fijan su atención en una serie de manifestaciones depresivas propias de los adultos y que se presentaban con frecuencia cada vez mayor en los niños, es hasta entonces que se comienzan a aplicar los criterios de depresión en niños

En los últimos años del siglo pasado y en los primeros años de este nuevo siglo, se ha notado un aumento considerable de manifestaciones depresivas, tanto en niños como en adolescentes, también se ha notado una variación en la forma cómo la depresión se presenta en estos grupos de edad.
La existencia de depresión en los niños no había sido tomada en consideración por los expertos debido al auge del Psicoanálisis clásico, durante las décadas 40, 50, 60 y 70 del siglo pasado, en el cual proponía que por razones estructurales este trastorno no podría aparecer en la niñez. Para él psicoanálisis, la depresión es un fenómeno del súper yo que incluye agresión que se vuelve contra uno mismo.
Ya que el súper yo del niño no está completamente desarrollado, la depresión no puede existir.
En muchos países, se incorporó el tratamiento psicoanalítico en los hospitales, lo que vino a cambiar la óptica del tratamiento de las enfermedades mentales, a través del lenguaje y la palabra, esta nueva forma de abordar los padecimientos de la mente retarda el percatarnos de las manifestaciones depresivas en los niños. También estuvieron en boga otras teorías con la de la Depresión Enmascarada que proponía que la depresión existe en los niños como una entidad patológica interna e inobservable que adopta manifestaciones externas diferentes a las de los adultos pero que son depresivas; y la otra teoría era la de la Depresión Transitoria, que exponía que las depresiones en los niños son muy comunes, entre los niños normales, entonces las manifestaciones clínicas no son atípicas estadísticamente ni psicopatológicas, por lo tanto la depresión no existe.
Señales
-El niño deprimido puede simular estar enfermo, rehusar ir a la escuela, no querer separarse de los padres o tener miedo a que uno de los padres muera. El niño más grande puede ponerse de mal humor, meterse en problemas en el colegio, comportarse como un niño travieso o indisciplinado, estar malhumorado o sentirse incomprendido. Dado que los comportamientos normales varían de una etapa de la niñez a la otra, es a veces difícil establecer si un niño está simplemente pasando por una fase de su desarrollo o si está verdaderamente padeciendo de depresión. A veces, el niño tiene un cambio de comportamiento que preocupa a los padres, o el maestro menciona que “el niño no parece ser el mismo”.
En tal caso después de descartar problemas físicos, el pediatra puede sugerir que el niño sea evaluado por un psiquiatra.
¿Es posible que un lactante pueda tener una depresión?
Renée Spitz describe la angustia que se presenta en los niños del sexto al octavo mes, como momento normal de desarrollo, cuando los niños se dan cuenta de la ausencia de los padres por cualquier motivo.
También describió un cuadro denominado Depresión anaclítica, que se caracteriza por una pérdida de apetito, con la consiguiente alteración pondoestatural del niño, y la aparición de insomnio, este estado puede provocar la muerte del bebé y se da por la ausencia de las imágenes paternas por tiempo prolongado o indefinidamente, por esta razón se permitió la presencia de las madres en las salas de los hospitales cuando los niños se encuentran hospitalizados.
Otro autor muy importante es el Dr. Winnicot el habla de que en los niños se da una depresión al momento del destete (segunda mitad del primer año). En este período, el niño ya ha establecido como persona y ha instalado relaciones con personajes totales, es decir se da una depresión ante una pérdida. En el lactante y en el niño en edad pre-escolar el cuadro depresivo se manifiesta a través de síntomas psicosomáticos, es decir, utiliza al cuerpo enfermándolo para expresar sus sentimientos depresivos.
En la edad escolar, la depresión del niño se manifiesta por medio de la esfera cognitiva (rumiación de las ideas, impulsos suicidas, sentimientos de inferioridad) y cefaleas como manifestaciones psicosomáticas. En relación con el sexo, las mujeres son tranquilas, inhibidas con fluctuaciones del humor. Los varones tienen dificultad para el aprendizaje, irritabilidad, agresividad y dificultades escolares. El 5% de los niños sufre depresión en algún momento de la infancia, los niños que son pesimistas tienden a padecer más de depresión, el niño tiene la creencia de que puede controlar todo lo que ocurre en sus vidas. Si no encontramos esto en un niño, debemos de pensar inmediatamente que está sufriendo de un cuadro depresivo. Si un niño es pesimista y sufre un golpe serio como la muerte o la separación de sus padres, sufrirá una depresión. Los niños que viven en ambientes muy tensos están más propensos a sufrir depresión; también los niños con problemas de atención, aprendizaje y conducta tienen más riesgo de sufrir de depresión.
¿Cuáles son los síntomas que los padres deben observar si se presentan en sus hijos?
Si usted como padre observa en sus hijos cinco o más de estos síntomas por un período de 2 semanas, debe buscar de inmediato ayuda de un especialista.
1-Tristeza persistente. 2- Desesperanza. 3- Pérdida de interés en su actividad favorita. 4- Aburrimiento persistente. 5- Falta de energía. 6- Aislamiento social, 7- Culpabilidad. 8- Sensibilidad al fracaso o al rechazo. 9- Dificultad para relacionarse. 10- Ausencia frecuente en la escuela. 11- Concentración pobre. 12- Cambios en los hábitos de comer o dormir. 13- Tratar de escapar de casa. 14- Pensamiento suicida. 15- Comportamiento autodestructivo.
Nunca ignore los síntomas que puede estar presentando su hijo, trate de conservar la calma y busque cómo hacerle preguntas y esté atento a las respuestas, ya que nos pueden dar muchas pistas, trata de seguir las rutinas establecidas y observe al niño para ver si se encuentra estresado, trate de tranquilizar a su niño, mímelo y busque ayuda.
Si un niño padece de depresión y no se le brinda la atención y el tratamiento adecuado, este niño va a tener un pobre desempeño escolar, va a padecer de muchas enfermedades por alteración de su sistema inmunológico, puede tener un riesgo potencial de suicidio y va a tener graves problemas en su adolescencia.

Estimado amigo lector, si usted, un hijo suyo, un familiar o un amigo está padeciendo de un cuadro depresivo no dude en buscar ayuda. Llame a la Clínica San Francisco: de Camas Luna Montoya 90 varas arriba, calle 27 de Mayo, al teléfono 2222494 o al celular 8771894, en donde le ofrecemos diferentes planes económicos según sus posibilidades, para que usted pueda recibir la asistencia que necesita.

* Neurólogo-psiquiatra