Salud y Sexualidad

Explorando la vida de un travestí

Los travestíes Marlene y Fabiana comparten un momento con turistas en sus casas, en el barrio porteño de Palermo y responden a las preguntas de los visitantes acerca de su forma de vida.

EFE Reportajes

Cada vez más turistas de numerosos países llegan a Argentina para participar del Trava Tour, excursión que se hace por la noche para conocer las experiencias de los travestíes, ingresar a sus casas y realizarles todo tipo de preguntas para conocerlos.
“Buenos Aires tiene una de las noches más salvajes del planeta. Venga y conozca uno de los costados más sensuales y oscuros”. Con mayor frecuencia los turistas extranjeros están siendo seducidos por la invitación del folleto de Trava Tour, una excursión que busca explorar la vida de travestíes, indagar en las experiencias de transformistas, y hasta recorrer la “zona roja” más visitada de Argentina.
Numerosos visitantes se suman a esta innovadora propuesta enmarcada en los denominados “tours de realidad” que en los últimos tiempos han ganado espacio en países de Europa y Latinoamérica con visitas a barrios sumamente precarios y también a grandes galpones transformados en locales bailables de cumbia.
Turistas de España, Francia, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y Puerto Rico ya realizaron el paseo por dos viviendas de travestíes. Allí, los visitantes pueden hablar con ellos y realizarles todas las preguntas que deseen. Temas como prostitución, familia y pareja parecen infaltables a la hora de todo ese intercambio.
“Muchos de los turistas se interesan en saber cómo viven y si tienen pareja pese a que, en su mayoría, ejercen la prostitución. También se da a conocer cómo los travestíes manejan la afectividad en sus vidas”, explica Martín Roisi, dueño de Tour Experience, la agencia argentina que realiza esta atractiva excursión.
El recorrido está definido como una especie de reality show en el que los turistas no precisan de una cámara de televisión como intermediario para conocer cómo vive un transformista, sino que pueden hacerlo en vivo y en directo, sirviéndose de su mirada.
Martín Roisi asegura que cada vez hay más travestíes en Buenos Aires y, como consecuencia, los turistas no quieren desconocer esta realidad argentina. Hasta numerosos famosos se acercan para explorar este curioso recorrido, que cuesta sesenta dólares y que dura tres horas.
Algunos turistas se ven motivados por la curiosidad, como Grant, un joven norteamericano procedente de Texas, quien quiso asistir al tour desde que se enteró de su existencia. “Quiero conocer cómo son sus días, saber cómo es. Además, me interesa explorar mucho la cultura argentina”, expresó el curioso joven. Asimismo Eliot, un norteamericano de 20 años, que llegó a Argentina hace unos dos meses para estudiar español, se vio atraído por la idea.
Un atractivo recorrido
Hasta la política se cuela en los temas, y es que entre los travestíes está Marlene, quien se desempeña como asesor de un legislador de la Cámara de Diputados que se especializa en temas de género. Marlene divide su tiempo entre funciones políticas y sus tareas sociales, ya que preside Futuro Transgenérico, una organización no gubernamental que lucha por la defensa de los derechos de las personas que deciden cambiar de sexo.
La primera parada del Trava Tour es en el populoso barrio porteño de Villa Lugano, donde vive Barbie, un travestí de 40 años que a los 17 decidió dejar de llamarse Luis y cambiar sus pantalones cortos por polleras y jeans ajustados. Para Barbie es muy lindo que personas del exterior conozcan sus casas y la vida que llevan para que puedan ver que “no está vinculada a las drogas y al alcohol, como a veces se piensa”.
La segunda parada del tour se traslada al barrio porteño de Palermo, donde viven Marlene y Fabiana, esta última acaba de volver de Madrid, París y Roma, ciudades a las que planea regresar en los próximos meses. Como en una expresión de coquetería, Fabiana responde todas las preguntas que le hacen, menos a la que requiere definir cuántos años tiene. “Entre 24 y 28”, desliza, sin dar precisiones. Y más tarde esboza una frase que explica su actitud: “El travesti que se dedica a la prostitución y tiene más de 25 ya es grande”.
Marlene opina que el hecho de formar parte de este tour también es una manera de ganar dinero, ya que reciben una comisión de la agencia de turismo por su participación dentro del recorrido. Marlene también cuenta con su sueldo como asesora de la diputación argentina. Su especialidad son los temas de género y la diversidad sexual dentro del país.
A la zona roja
El tour continúa por los lagos de Palermo donde deportistas y visitantes disfrutan durante el día de los parques y el agua, y de noche se convierte en una “zona roja” protagonizada por travestis y transformistas. Al subir a los autos de sus “clientes”, muchos conducen hasta Los Guindados, zona de bosques donde no falta siquiera el mozo que recorre los vehículos para ofrecer desde una gaseosa hasta un trago largo con whisky, vodka o coñac.
Después de dar varias vueltas, acompañadas por los relatos de Roisi, el tour termina. Algunos turistas se van azorados, otros prometen recomendarlo. Pero todos, según cuenta el dueño de la agencia, lo definen como “sorprendente”.