Salud y Sexualidad

“Fui dada en adopción”

Es sano decirle a un menor que es adoptado… Una niña de 16 años nos lo explica con sus propias palabras

De meses de nacida, mis padres adoptivos, hoy para mí padres de verdad, me tomaron en adopción.
Me enteré de que no eran mis verdaderos padres cuando tenía seis años, mis hermanas, hijas de mi madre biológica me lo contaron, pero con el pasar de los años se me había olvidado y de nuevo prácticamente me volví a dar cuenta que mis padres no eran los verdaderos.
¿Qué sentí? Mucha tristeza, muchas incógnitas, muchas preguntas, tal vez por eso mi carácter es así, soy muy tímida, súper callada, de pocos amigos, de no salir, me siento bien, pero sé que eso no es lo común, sé que soy diferente a las demás, quisiera ser un poco más sociable, tener más amigas, pero no he podido.
En mi casa con mis padres vivo muy bien, soy muy querida, siempre he sido muy apreciada, mi hermano, mejor dicho mi hermano de adopción, es como un hermano verdadero, no hay diferencias en el trato; nunca lo ha habido.
Mi encuentro con la psicóloga
Tengo un problema y es por esa razón que llegué a consulta con la psicóloga, tengo problemas en el rendimiento académico, porque siempre estoy como ausente, no escucho las explicaciones, me mantengo en otro mundo, ni yo sé en qué pienso, ni qué me pasa, siento un enorme vacío en mi corazón, según el diagnóstico tengo Depresión, no me lo imaginaba, sabía que algo no estaba bien, porque sufro de muchas tristezas, me siento muy sola, a pesar que tengo una linda familia.
En el proceso de la terapia, he ido descubriendo que quería decirle a mi madre biológica que si por qué me regaló, quisiera conocer a mi padre, no sé quién es.
Ha sido necesario hablar de mi historia, porque a pesar que me hace sentir incómoda, me he dado cuenta que hay muchas cosas que me han molestado, y he llegado a la cuenta, hoy a mis l6 años de vida, que es de sentirme regalada, me pregunto, entonces ¿quiere decir que me rechazó mi verdadera madre?, y mi padre ya no se diga porque, según cuentan, el nunca me conoció, esto es muy fuerte para mí.
Pero hay una cosa que me dice que no debo sentirme así, y es mi familia adoptiva por decirlo así, para darme a entender, ellos nunca me han mentido, no quisieron ocultarlo, lo hablan con mucha naturalidad, eso me da mucha confianza.
Para mí, hubiera sido mucho más difícil si me lo hubieran dicho hasta ahora, creo que hubiera sido más difícil de lo que hasta ahora ha sido.
¿Un consejo?
Si me pidieran un consejo, si decirle o no a un adoptado y a qué edad, yo les diría que sí, que hay que decirlo y entre más pequeño mejor, para mí no ha sido tan duro porque de alguna manera me ayudó el haberlo sabido a muy temprana edad.
A mis amigas no les he contado que soy adoptada, creo que no es necesario, pero también me gustaría tener valor para poder decirlo sin ninguna pena, ¿por qué no decir mi verdad? Ojalá un día pueda hacerlo.
Con el tratamiento psicológico he aprendido tanto, cómo integrar mi exterior con el vacío que llevo dentro, a encontrar respuestas a muchas de las incógnitas que he llevado conmigo, cuando hablé con mi madre biológica, sentí mucho alivio, no le reclamé solo quería oírla, la veo como a una extraña pero no le tengo rencor, por lo menos la razón me dice eso, no sé si emocionalmente, pero esto lo estamos trabajando con mi psicoterapeuta.
Ha sido una gran experiencia el poder encontrar poco a poco mi razón de ser, es como integrar una parte con otra, me sentía dividida, he logrado más confianza en mí, estoy más desinhibida, me concentro con más facilidad, he perdonado a quien me dio en adopción he mejorando y mucho.
Doy gracias por mis padres adoptivos, y por haber sabido mi verdad, que soy adoptada.

Lic. Ledia Gutiérrez Lanzas, Psicóloga Clínica. Consultorio psicológico Mente Sana. Reparto Bello Horizonte BII 84 teléfonos 2490536 y 8122460.E-mail: lediagutierrez@cablenet.com.ni