Salud y Sexualidad

Abuela a los 35

Hoy le ha dado la sorpresa de su vida, casi la mata con semejante noticia. “Vas hacer abuela”, le dice al llamarla de cobro revertido

Jove

El “niño” de Estelí tiene 2 meses de matrimonio, 16 años y casado con una de 17, se ha ido a vivir a los Estados Unidos de Norteamérica, porque sólo ahí se puede disfrutar al dinero.
Eso le dijo el niño, aunque en verdad no quería estar lidiando con su madre todos los días, total esposa multimillonaria por obra y gracia de la lotería de New Jersey, puede hacer lo que quiera, se limita con llamarla de vez en cuando, cada vez más de cuando en cuando "se acuerda que tiene madre el desgraciado", se queja Estelí.
Hoy le ha dado la sorpresa de su vida, casi la mata con semejante noticia. “Vas hacer abuela”, le dice al llamarla de cobro revertido, porque el miserable dice que no se llega a millonario gastando en llamadas ¡Felicidades!
Cuelga y Estelí se queda con el corazón en la boca y a punto de ponerse a llorar, cosa que no hace, pues le gusta llorar en público, así que espera hasta la noche para contarle a las amigas su trauma.
- ¿Pueden creerlo?, dice soltando su primer par de lágrimas.
- Pero niña, era de esperar, está casado, comenta la muy realista Margarita.
- Ah, pero si es tan lindo tener hijos, expresa Julia, pensando en la posibilidad de tener hijos con el "feo y chaparro" y muy lejos de las preocupaciones mundanas de Estelí.
- ¿No lo entienden? Tengo 35 años.
- Vas a tener 36 cuando nazca tu nieta.
- Te imaginas, una criaturita que vas a cargar, adorar, cambiar, amamantar, crece en tu cuerpo. Es tan lindo.
- Julia, estamos hablando del problema de la amiga.
- Ah, sí perdón.
- No hay diferenta entre tener 35 ó 36, será abuela antes de los 40 años, en la flor de la vida.
- Bueno, tanto como flor no. Pero sí, medio medieval el asunto.
- Como Romeo y Julieta, ahh qué lindo.
- Julia, Romeo y Julieta no tuvieron hijos.
- Peor te imaginas si hubieran tenido hijos, los hubieran querido tanto.
- Dejala Margarita, desde que anda con "barrigón y feo" está viviendo
una novela rosa.
- ¿Y qué vas a hacer?
- Conocí un cirujano plástico.
- ¿No me digás que te vas a hacer un remake?
- ¡Nooooo! Es un ajuste. No voy a hacer de esas abuelas ridículas.
Pero promesas, promesas son. Por eso la siguiente semana, con el
único ánimo de levantarse el ánimo, Estelí se levanta el trasero, le
agrega dos medidas al sostén, reduce dos tallas el estómago y le mete
dos libras a los labios, además se hace el alisado chino.
- ¿No era que te ibas a hacer un ajuste?, pregunta Margarita.
- Pero una vez en la sala de operación me dije ¿por qué no? Total lo
que cuenta es la primera impresión y no quiero que mi nieto me
recuerde vieja y fea.
- Preferís vieja y estirada pues.
- No seas grosera, estoy en la crisis de la media edad, los hombres se
compran un carro, se van con una bailarina o con un hombre como mi
exmarido, en mi caso ordené un cuerpo nuevo.
- ¿Y cómo vas a tener sexo con todo eso?
- Ah sí, no lo había pensado, ahorita estoy como pintura fresca "No
tocar" y lo peor es que todo el mundo quiere tocarme.
El toque final de la noche lo dan un par de adolescentes.
- Viste a esa vieja – le dice el uno al otro – tan sexi como mi abuela, ni se notan los 60 años.
Estelí tolerará con elegancia esos comentarios, total una es como dice
ser y no como los demás la ven.