Salud y Sexualidad

Los secretos del orgasmo femenino


* Tomado de www.enplenitud.com
La sensación subjetiva de orgasmo está centrada -en la región pélvica- en el miembro masculino, en la próstata y en las vesículas seminales en los hombres y en el clítoris, en la vagina y el útero de las mujeres.
El orgasmo es una experiencia de corta duración, de no más de diez o doce segundos, con una intensidad difícil de explicar en palabras. Que las mujeres no tengan la facilidad de tener orgasmos que sí tienen los hombres, no tiene nada que ver con el tipo, la manera, o el modo de obtenerlos.
De hecho, la incapacidad de alcanzar el orgasmo durante el coito, a pesar de una respuesta plena ante otras formas de estimulación sexual, constituye la queja más común de las mujeres que buscan ayuda de los terapeutas sexuales.
El clítoris
Los orgasmos femeninos surgen por la estimulación del clítoris o la zona aledaña a él. Para ello, debemos advertir que lo que conocemos por "clítoris", es apenas la parte visible y palpable de un órgano muy complejo y extenso, que hunde sus raíces sobre la entrada del conducto vaginal, por detrás de los labios mayores y menores de la vulva.
No existe el orgasmo femenino sin la intervención del clítoris. Inclusive aquellas mujeres que dicen que sólo logran el orgasmo con la penetración, se sorprenderían si supieran que lo obtienen, porque el pene roza la entrada de la vagina, y golpetea con el hueso pubiano la zona de la vulva.
Igual que el pene, en el que se encuentran los cuerpos cavernosos que se llenan de sangre con la excitación y el roce. Ubicada en el techo del conducto vaginal y en la entrada del mismo, al que se conoce como "Punto G".
Puede sorprender, pero los 2/3 superiores de la vagina carecen de terminaciones nerviosas. Todos los orgasmos, directa o indirectamente, tienen intervención del clítoris.
Dependerá de la manera de estimulación para hacer variar el grado de excitación de su pareja.
El orgasmo y la salud mental
La variedad de la obtención del orgasmo femenino, la experimentación, la posibilidad de goce de diferentes maneras, proporciona una idea aproximada de la salud mental, no sólo sexual, de la mujer. Y hoy, a comienzos del siglo XXI, la salud mental de una persona, es medida por la posibilidad de tener opciones.
El orgasmo femenino se diferencia del masculino en que puede ser múltiple y no necesita un tiempo de reposo, aunque no se da esto en todas las mujeres. Pese a la mayor capacidad orgásmica de la mujer, lo cierto es que son muchas las que acuden a consulta por la falta de éste, lo que no quiere decir que no estén satisfechas con su vida sexual. Para ellas son muy satisfactorias las penetraciones, por razones psicológicas y afectivas, aunque no haya orgasmo.
En muchos casos la insatisfacción puede venir por la reacción de la pareja, que puede ser lastimada, por lo que se ven presionadas a fingir el orgasmo.