Salud y Sexualidad

Bloqueo arterial periférico, un problema olvidado


EFE
Los bloqueos arteriales periféricos, especialmente en las piernas, son síntoma de problemas cardíacos graves, pero no reciben atención de los médicos, reveló un estudio.
La falta de cuidado preventivo para este tipo de pacientes que sufren el riesgo de un ataque cardíaco o un derrame cerebral, revela que se necesitan más esfuerzos para afrontar de mejor forma el problema de la obstrucción de los vasos sanguíneos.
Análisis en 535 pacientes
El estudio fue presentado ante la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón por científicos del Centro Cardiovascular de la Universidad de Michigan.
La conclusión fue extraída del análisis de 535 pacientes ingresados en hospitales de Michigan que sufrían obstrucción de los vasos sanguíneos en las piernas y la región abdominal llamada Enfermedad Arterial Periférica (EAP).
De acuerdo con el estudio, son millones los estadounidenses que sufren bloqueos arteriales menos graves, lo que los coloca en una situación de riesgo más elevado de sufrir un ataque cardíaco o derrame, aunque no tengan antecedentes de problemas del corazón.
El 20 por ciento
Añadió que, por otra parte, se calcula que hasta un 20 por ciento de los adultos puede padecer de enfermedades arteriales periféricas, pero la mayoría no lo sabe.
En cambio, piensan que la "edad avanzada, les hace sufrir dolores en las piernas o sentirse débiles cuando caminan o descansan", señaló.
Según los científicos, los pacientes con historial de problemas cardíacos recibieron más medicamentos para reducir el colesterol y la presión sanguínea que aquellos con arterias obstruidas, pero sin problemas cardíacos.
"Esto sucede a pesar de que se ha recomendado tratar a los pacientes que sufren EAP de la misma forma en que se tratan las enfermedades arteriales coronarias", dijo Michael Grossman, profesor asistente de medicina cardiovascular y participante de la investigación.
La mayoría de los pacientes con enfermedad arterial periférica muere de ataques al corazón, paros cardíacos o derrames cerebrales, según el cardiólogo.