Salud y Sexualidad

¿Medicina sexista?

Muchas mujeres que acuden a Urgencias con infartos agudos no son bien diagnosticadas, mientras muchos estudios médicos ignoran las diferencias biológicas entre ambos sexos, definiendo las prioridades en investigación de acuerdo a las necesidades masculinas

EFE – Reportajes
La aspirina no protege igual a las mujeres que a los hombres de sufrir un primer infarto de miocardio. Se conocía que el fármaco es eficaz en ambos sexos en la terapia del ataque cardiaco y para prevenir un segundo infarto, pero su consumo en mujeres sanas para evitar el evento coronario se basaba sólo en las evidencias de trabajos efectuados en su mayoría sobre varones.
Según concluye el trabajo dirigido por investigadores del Hospital de Mujeres de Brigham, en Boston, EU, el cual ha durado 10 años y en el que han participado cerca de 40 mil mujeres sin patología cardiaca, “la aspirina disminuye el riesgo de accidente cerebrovascular sin que este hecho afecte a las probabilidades de infarto o muerte por causas cardiovasculares”.
Muchos especialistas aguardaban una investigación como ésta, porque aseguran que muchas mujeres consumen el fármaco pensando que es la mejor forma de prevenir un ataque cardiaco, pero sus riesgos potenciales, sobre todo las hemorragias digestivas, pueden ser significativos en el sexo femenino, y en un gran número de mujeres pueden superar al beneficio.
Pero la aspirina no es la única terapia que no funciona igual en un sexo que en otro. Hace poco se difundió otro estudio que verifica que, después una cirugía de “bypass” o derivación cardiovascular, la mortalidad y la necesidad de reingreso hospitalario es mayor en las mujeres que en los varones.
Diferencias de género
Éstas y otras investigaciones ponen de nuevo en evidencia un hecho a veces olvidado por la comunidad médica: que la salud tiene género, y que hay que investigar mucho más en el sexo femenino para conocer qué sucede en el cuerpo de la mujer.
“Muchos estudios sobre el estado de salud han ignorado las diferencias biológicas y de género, bien porque las poblaciones de estudio estaban compuestas por personas del mismo sexo, generalmente hombres, o bien porque el análisis se ha controlado por el sexo, asumiendo que las causas de enfermar y las reacciones frente a las exposiciones eran las mismas para mujeres y hombres”, explica la doctora Carmen Menéndez.
“Además, las prioridades en investigación se han definido de acuerdo con las necesidades de salud de los hombres”, señala directora médica del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, de Madrid, en España.
Avances en salud de la mujer
Las diferencias de género en la salud han sido uno de los temas más importantes tratados en el V Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer, en el que se reunieron alrededor de 2 mil profesionales sanitarios de toda España, médicos de familia, expertos en ginecología, endocrinología, reumatología, cardiología e hipertensión y medicina estética, entre otros.
“El objetivo es revisar y poner en común los avances en salud de la mujer desde un punto de vista multidisciplinar, para poder ofrecer a las pacientes una atención sanitaria global e integral”, explica el doctor Santiago Palacios, Presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia.
La diferencia de género es notoria, no sólo en la selección de temas de investigación, sino en el número y rango de los estudios. Según Palacios, “donde la misma enfermedad afecta por igual a hombres y mujeres, muchos investigadores han ignorado las posibles diferencias entre los sexos en indicadores diagnósticos, en síntomas, en pronóstico y en la efectividad de los diferentes tratamientos”.
El doctor Palacios explica que para “poder definir y desarrollar políticas sanitarias específicas en salud para la mujer, primero debemos conocer cómo les afectan las distintas enfermedades, cómo actúan los tratamientos y cuáles son sus necesidades principales. Mientras que los investigadores traten a todos los pacientes como hombres, los cuidados médicos hacia la mujer continuarán estando desasistidos”, añade el doctor Palacios.