Salud y Sexualidad

Las vivencias de Róger Fischer


Eunice Shade

Que no nos extrañe que Róger Fischer, además de publicista, asesor cultural y músico, es poeta. Es casi imposible que don Róger, siendo leonés (con la tradición literaria que eso implica) y de corazón sensible, no se arrodille ante las órdenes del alma para expresarse en verso.
Sus promotores aseguran que parte de la poesía de don Róger “ha sido escrita en servilletas y hojas de papel leídas al viento en noches de guitarras”.
Y la poetisa Blanca Castellón opina que “las musas de carne y hueso han tocado con su gracia las cuerdas de la Guitarra de la Aurora y las cuerdas más íntimas del corazón de este poeta que confirma con sus versos lo que Bécquer respondió con certeza, alguna vez ante el enigma de la poesía: “poesía eres tú”. Fischer es, sin tapujos, un romántico empedernido y ya lo dijo nuestro Darío: “Románticos somos, quién que es, no es romántico”.
En esta edición de la Pluma Erótica, les presentamos poemas extraídos de Vivencias, el libro de poesía de don Róger.
Fuego Escondido
En el velo que esconde tu silencio.
En la escondida lumbre de tus ojos.
En el tímido movimiento de tu cuerpo:
Anida una mujer
tierna y discreta,
hembra…
que quisiera gritar su sentimiento,
más lo escondes,
con el temor de una belleza ingenua
que confunde.
Deja en paz la prudencia,
desnuda ya tu volcán
en erupción constante…
haz que vierta la lava tu existencia
y grítale al mundo tus encantos.
Al descansar, sigue siendo callada,
casi tímida,
vieras cómo le gusta la paz a los poetas.
-----
Tus Aguas
Abre las aguas de tu mar azul
para que yo
penetre tus caminos,
llevaré en mi cayado
como enseña,
tu pañuelo bordado.
Harás entonces
que fuljan las estrellas
y cieguen con sus rayos
a los necios!
y cuando vengan celosos
los demás
tras de mis restos, volcarás tus aguas azules
sobre ellos
para que ahoguen sus quimeras
y sólo yo, a salvo,
encuentre la tierra prometida.
----
El Río
El río,
tu río
lleno de aguas,
piedras y espumas,
serpentea el camino
de los siglos
salpicando recuerdos
y poemas.
El río
que guardó tu pudor
acarició tus muslos
llevando tus secretos
hacia el mar.
El río que te tuvo
en sus brazos
y jugueteó contigo
fue espejo de tu rostro
y de tu alma.
Ese río,
viajero impertinente
te escondió entre los árboles
altos y frondosos
para hacerte el amor
sin que te dieras cuenta.
---
Pasión
Yo fui callando mi quimera
en tu boca sensual,
y besé con ternura
tus colinas deseadas.
Corté cada pétalo
de tu flor virginal,
monté la luna de todas tus auroras.
Y puse tanto amor
en el sol
que su calor
abrazó toda tu existencia,
y su luz,
enmarca la ternura
que te fundió en mi alma.
----
La Carne
Ven y empieza por el final
a contarme tu historia,
así conoceré el desenlace
y ayudaré a vivir
viejas memorias.
No temas, sé que fuiste
ingenua y sin embargo
te has engañado tantas veces.
Sé que has sido sincera
más cuántas tímidas mentiras
han salido de tu boca,
eres de carne y carne
pues tus huesos no existen
y pecas,
como las aves vuelan
con la misma facilidad
que das candor.
eres carne, pura carne,
llena de ojos bellos
y perfiles ansiados.
Así eres, trémula flor
que no tiene columna vertebral,
ni ramas, ni pistilos
ni hojas que se sequen
eres carne, pura carne
deseo sobre deseo.
-----
Fruta Prohibida
Eres mi fruta prohibida,
mi deseo a flor de piel.
Eres como algo que tengo
y que dejo de tener
Eres luz, pétalo, terciopelo
algo que yo deseo recorrer.
Eres la fruta, mi fruta prohibida,
eres todo mi deseo
eres sexo hecho mujer.
Fotografía: Natalia Hernández