Salud y Sexualidad

Los poliamantes

La práctica de amar a varios, cada vez más visible

Nueva York/EFE
Aún cuando la relación amorosa entre tres o más personas permanece en el umbral de la sociedad, quienes la practican son cada vez más visibles, al compartir su experiencia en seminarios, documentales y sitios en Internet.
Uno de los mejores ejemplos es el grupo neoyorquino Polyamorous NYC, compuesto por “poliamantes” o personas que practican el “poliamor”, esto es, relaciones amorosas serias, íntimas y de largo plazo entre más de dos personas.
El “poliamor” no es igual a una relación abierta, que implica el sexo casual fuera del matrimonio, ni a la infidelidad, que es sinónimo de deshonestidad y secreto.
Más bien se basa mayormente en el amor que en el sexo, y se da con el absoluto conocimiento y consentimiento de todos los involucrados, sean éstos un matrimonio con amantes, un “ménage a trois” o una persona soltera con varias parejas.
Una relación no posesiva
El “poliamor” tiene como valores --o ideales-- la lealtad más que la fidelidad, así como la confianza, la honestidad, la dignidad, el respeto, la comunicación, la negociación y el establecimiento de una relación no posesiva.
Puede ser visto como incapacidad o falta de voluntad para unirse a largo plazo con una sola persona, pero los “poliamantes” más bien se sienten capaces de asumir “varios” compromisos, tanto como lo hace un padre con sus hijos.
“Se requiere de mucha estabilidad emocional”, reconoce Nan Wise, una psicoterapeuta que practica el “poliamor”.
Nan y su esposo desde hace 24 años, John Wise, mantienen una relación amorosa con otra pareja, Julio y Amy.
Como en muchas de estas relaciones, Nan tiene con John su “relación primaria”, y con Julio y Amy una “relación secundaria”, términos que sirven para adjudicar niveles de importancia a quienes participan en un mismo grupo.
Las modalidades y escala de valores de este tipo de relaciones pueden resultar complejos para quienes desconocen cómo operan, pero el fenómeno está saliendo a la luz a través de grupos de discusión, sitios en Internet, eventos y películas.
“Three of Hearts: A Postmodern Family” (“Tres Corazones: Una Familia Posmoderna”), es un documental que se acaba de estrenar en Nueva York y que expone la relación “poliamorosa” entre Samantha Singh y la pareja de homosexuales Sam Cagnina y Steven Margolin.
Cualquiera que quiera saber más sobre el “poliamor” también puede recurrir a las reuniones mensuales de Polyamorous NYC o a su desfile anual Poly Pride Day en el Central Park de Nueva York.
Internet, una rica fuente de información
Sitios como www.polyamory.com y www.polyamory.org ofrecen desde “métodos cuidadosamente demostrados para no cometer errores en una relación entre poliamantes” hasta canciones, ensayos, artículos de opinión, películas y literatura de ficción sobre el asunto.
La Polyamory Society, por su parte, es una organización sin ánimo de lucro que “promueve y apoya los intereses de individuos con relaciones o familias múltiples”.
“Creemos que el amor, no el sexo, es la clave del poliamor. Con frecuencia, es el aspecto del amor múltiple, y no el del sexo múltiple, lo que es más problemático para quienes lo practican”, dice Gaylen Moore, de Kent (Ohio), en una carta abierta a la prensa publicada en el sitio web de ese grupo.
En Filadelfia, la organización Poly Living tiene planeado para febrero de 2006 una conferencia en la que los “poliamantes” de Estados Unidos están invitados a compartir sus experiencias y abordarán temas como “Creando Intimidad” y “Asuntos Legales para poliamantes”, entre otros.
Según Bárbara Foster, que estudia el “poliamor” y lo práctica con su esposo desde hace más de veinte años, se trata de “un movimiento social muy importante, y que está de moda”.