Salud y Sexualidad

los fármacos y la depresión

Durante muchos siglos la depresión no fue enfocada como tema médico, sino espiritual, y centran la atención en un grupo de síntomas inhibitorios que llaman acedia o acidia. En el siglo XVI regresa del tema religioso al tema médico y resurge la denominación de melancolía, junto a otras como “Toedium Vitae”

Neurólogo-psiquiatra
En el siglo XIX los avances del pensamiento médico se centran en Francia. Dos psiquiatras, padre e hijo Fabret, dejan establecido el concepto de “locura circular” y de su carácter hereditario. La guerra franco-prusiana desplaza hacia la Alemania triunfante y envalentonada los principales avances científicos.
El paso del siglo XIX al XX está marcado en psiquiatría por dos grandes talentos: Kraepelin y Freud. Por desgracia nunca se pusieron de acuerdo, y sus enfoques sobre la depresión diametralmente opuestos, se transmitieron a sus discípulos.
Los seguidores de Freud y del Psicoanálisis creen en la causa de muchas depresiones en psicología. Consideran el estado de ánimo depresivo como una forma de adaptación, que funciona como mecanismo redefensa.
Kraepelin y muchísimos de sus seguidores y en realidad toda la psiquiatría oficial, universitaria, de los primeros cuarenta años del siglo XX, rechazaron las interpretaciones de Freud y consideraron que la depresión era causada por factores orgánicos vinculados con factores hereditarios.
Los fármacos
Por la década de los veinte se descubrió por un observador inteligente un tratamiento esperanzador para las graves depresiones. Von Meduna observó que al inyectar el cardiazol por vía intravenosa provocaba crisis epilépticas de gran mal, las cuales en pocos días mejoraban esos terribles cuadros depresivos, este tratamiento se llamó Schock Cardiazólico, el inconveniente era el gran sufrimiento que provocaba en los pacientes por lo que se hacía necesario buscar un nuevo tratamiento.
Este nuevo tratamiento lo consiguieron dos médicos italianos en los años treinta. Binni logró crisis convulsivas en los animales por el paso de una corriente eléctrica a través del cerebro. Ugo Cerletti hizo las primeras aplicaciones clínicas, y desarrolló la técnica de la electroconvulsoterapia, conocida popularmente como electrochoque.
Esta técnica resulta sumamente útil en la década de los cuarenta para tratar los cuadros depresivos, las manías, las esquizofrenias y el síndrome de abstinencia de los toxicómanos.
Los descubrimientos más importantes se hicieron en el campo de la farmacoterapia, los primeros resultados se dieron con el descubrimiento del litio y con el de la clorpromazina, aunque fueron usados muchos años después de su descubrimiento para tratar pacientes psicóticos.
Al inicio de los años cincuenta muchos investigadores notaron que la iproniazide, primero utilizada para curar la tuberculosis, mejoraba notablemente el humor de los pacientes, se comenzó a usar masivamente este medicamento en los pacientes deprimidos, después fueron sintetizados varios inhibidores irreversibles de la monoaminoxidaza, con el tiempo fueron desechados por sus efectos colaterales.
En 1958, en Suiza, Roland Kuhn se empeñó en sintetizar un compuesto triciclito: la imipramina, Kuhn observó que este fármaco no tenía propiedades antipsicóticas, pero que mejoraba los estados depresivos y del cual se desconocía su mecanismo de acción, sólo después se descubrió que inhibía la recaptación de noradrenalina y de la serotonina, después se desarrollaron muchos fármacos triciclitos para combatir la depresión, por la década de los ochenta se desarrollaron los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y en la última década del siglo pasado la última generación de medicamentos antidepresivos que son los duales.
Toma nota
Estimado amigo lector, si usted, un hijo suyo, un familiar o un amigo está padeciendo de un cuadro depresivo no dude en buscar ayuda. Llame a la Clínica San Francisco, de Camas Luna Montoya 90 varas arriba, calle 27 de Mayo, a los teléfonos 2222494 ó 8771894 en donde le ofrecemos diferentes planes económicos, según sus posibilidades, para que usted pueda recibir la asistencia que necesita.