Salud y Sexualidad

El fin de las palabras


Menelao de Cañis
Desde el día que escogí mantenerme entre la retórica y el entrenamiento, siempre desde las palabras, ayer fue el día en que viví lo más increíble. Estaba leyendo sobre el escándalo chileno por la campaña pro-condón, cuando un lector me acusaba de promover el “sexo libre”, y junto a ello, la propagación de enfermedades sexuales.
Me dejó pensando, lo confieso. No sé si el final de las palabras que utilizo desde algunos de “mis recados” sea necesariamente una campaña por el hábito de la promiscuidad, el “todos contra “todos” y a “follar, follar que el mundo se va a acabar”.
Recordé la historia chilena porque viendo un país, y sobre todo su grupo de poder, que se escandaliza por enseñar las bondades del preservativo, una campaña de mayores proporciones en un país tan conservador, religioso y doble moral como Nicaragua significaría el destierro.
Si la disciplina sexual es fácilmente encontrada en las calles, en los cines, en los bares, en la web y en todos los espacios, cualquier función que pueda desempeñar desde esta columna se limita a dos cosas: dar claves para vivirlo sin riesgo – con su respectivo disfrute, claro – y reírse de lo mismo.
En este lugar todas las tragedias se transforman en sarcasmo. Por eso nunca deje de escribirle a “su Mene…” y comparta lo que muchos lectores nos traen esta semana.
Preguntas de “las niñas”
Hola Sr. Mene, hace 20 meses anduve con un hombre casado de 32 años. Cada día que pasaba yo quería estar más tiempo con él, y yo le reclamaba por ello, pero él me decía que no podía brindarme más atención. Tengo 30 años y cuatro años de divorciada... me sentía muy bien a su lado... hasta que él terminó conmigo por teléfono. Me llamó a mi trabajo y me dijo que había pensado las cosas y que “ya no quería serle infiel a su esposa” y que era lo mejor.
Lo raro ahora es que desde ese día me llama todos los días a mi trabajo, a mi casa... aunque no me invita a salir (no le he visto desde entonces) siempre está pendiente de mí. Me trata con palabras tiernas (amor, bebé) como que aún estuviéramos juntos y ello me confunde porque dice que me ama, pero que no quiere perderme... No le entiendo... él ya había sido infiel anteriormente y la esposa lo había descubierto… cuando lo escucho, aún me pone nerviosa y a veces quisiera que mejor no me llamara... Lamentablemente lo quiero mucho. Esta vez sí me enamoré.
La confusa.
Recado: Las palabras cariñosas no quieren decir nada más que eso: cariño. Si la relación sólo se limita al teléfono, pase a tener “sexo telefónico”. A veces es infalible…
Preguntas de los machos “y otros no tanto”
Hola señor Mene, soy un fiel lector de sus consejos y me gustan mucho. También he aprendido mucho leyéndolos. Bueno, mi pregunta es: yo tengo 19 años, mi novia 16. Nosotros tenemos relaciones, usted sabe. No nos gustan los condones y quiero saber si ella puede tomar otro método. Le pido discreción.
Gracias,
El incómodo
Recado: ¿Discreción? Pero si ese es el significado de mi nombre. Ahora, en cuanto a lo de los métodos, pues eso depende. Para evitar embarazos hay desde las pastillas hasta algunos accesorios. Pero para evitar las enfermedades está el condón o abstenerte. Como sé que no vas a escoger lo segundo, es necesario que te vayás acostumbrando a usarlo desde temprano…
Mene, tengo un problema: hace tiempo supe que mi mujer estaba con otro hombre. Siempre fingí no saber nada, pues ella me gusta mucho y la quiero. Ahora estoy desconfiado con que ella está saliendo con otro (un vecino) ¿Qué hago?
Confuso
Recado: Tranquilo, ya todo mundo sabe que “donde comen dos comen tres”.