Salud y Sexualidad

La Sábana Húmeda


En la sin remedio

La alarma esta vez fue más temprano. Pasó una semana entera de lluvias, y aunque las desgracias por aquí fueron menores que en otros lugares, la neumonía y la bronquitis se metieron en la cama para acabar con los placeres.
Por supuesto que los sudores son una parte integral y necesaria de la cuestión, pero cuando son de fiebre, los supositorios “que no sean antisépticos” no resuelven nada. Limonadita con, miel y un besito, cuando mucho en la frente, ¡y a los leones!
Cuando la calentura no es precisamente voluntaria, lo mejor es dedicarse a sudar de miles maneras más. Las enfermedades terminan cediendo, y si al final las fuerzas se reponen mucho mejor que antes, estoy seguro que es muy probable dejar más sábanas húmedas que un huracán de categoría cinco. O mejor, este huracán sexual no deja víctimas, sólo damnificados de la vida.
Les dejo las tres historias de hoy, no sin antes recordarles que es mejor cuando se comparte todo, escribiendo a “su Mene...” a:

sexualidad@walla.com

Preguntas de “las niñas”
Hola señor Mene, primero que todo quiero decirle que soy una fiel lectora de su página.
Tengo un problema y no sé qué hacer. Soy una adolescente enamorada de un chico que también me quiere, pero quiere alejarse de mí por miedo a que le haga daño. Dice que hay algo que le impide estar a mi lado y se alejará para no hacerse daño. Yo lo quiero mucho y no lo defraudaría, pero no sé qué hacer para que él no se aleje. Él me quiere también y me lo ha demostrado. Te pido que me ayudés por favor.

La enamorada

Recado: Algunas dosis de aeróbicos con destrezas de lengua resuelven ese problema... y sobre todo esos “algos” con faldas o pantalón que impiden muchas cosas...

Preguntas de los machos “y otros no tanto”
Hola Mene, quiero me ayudés. Tengo un gran problema. Siempre que tengo novia nueva y tenemos relaciones sexuales ya no quieren hacerlo más, pues dicen que les duele mucho y tengo que terminar esa relación. Lo que pasa es que tengo un pene de 18 cm y me dicen que es muy grande. ¿Será por temor a soportar tanta penetración? ¿Qué puedo hacer? Chicas, pueden escribirme y aconsejarme de igual manera a plargo19@yahoo.es

Recado: A veces no se llora de dolor, sino de lástima. De todos modos, ¡ahí queda el e-mail para convencerse...!

Tengo una compañera de trabajo que me quiere enloquecer. Sólo trabajamos ella y yo en esa oficina, y ella siempre llega de faldita bien corta, un generoso escote y sin sostén. No le importa las veces que me chequeo para verle el calzón y cuando se acerca a mi escritorio, se agacha, de modo que yo le vea los pechos (¡que son deliciosos...!). Siento que sólo falta que yo me decida. El problema es que ella es casada con un alto oficial de Distrito, en la Policía. Si me descubre, “¡ja...!”, no quiero ni imaginarme.
Ayudame
El compañero

Recado: Mi estimado, ¡al final de cuentas de algo hay que morirse en esta vida...!