Política

Desesperación por el poder invade a políticos

* Catedrático Orlando López Selva dice que clase política no ve problemas nacionales

Ramón H. Potosme

Los grandes problemas nacionales han pasado a un segundo plano para la clase política, según el catedrático en Ciencias Políticas Orlando López Selva, quien considera que Nicaragua vive una especie de desesperación por la obtención del poder.
Según Selva no se prioriza la democracia como tal, las posibilidades de desarrollo y los problemas más sentidos. Tal estado, según el catedrático tiene características incluso sicóticas o de trauma.
“Los nicaragüenses pasamos por un periodo de vesania (desesperación) política por el poder. Lo que más nos interesa, es el poder, no la democracia; ni el desarrollo, ni la resolución de los problemas, sino la obtención del poder mismo. Esto tiene algo que ver con la psicosis con el trauma y la obsesión”, señala Selva.

Castro ha madurado políticamente
Selva hizo tal señalamiento tras un conversatorio sobre el socialismo del siglo XXI en el que disertó sobre las condiciones de este modelo en sus principales representantes, Cuba y Venezuela.
En ese sentido, señaló que Cuba dio un giro hacia una política más tolerante desde la ascensión al poder de Raúl Castro y tras las nuevas concepciones de Fidel Castro. Sobre este último consideró que ha alcanzado otro nivel de madurez política.
En cambio ubica a Chávez en una corriente más radical que no ha causado tanto beneplácito a la dirigencia cubana. Respecto de Chávez asegura que está sustentado en lo que llama la diplomacia del petróleo y que estaría en apuros si llega a reducirse el precio del crudo.

Ortega debe moderarse
En ese escenario consideró que Ortega debe moderarse para intentar continuar en el poder porque de lo contrario se crearía un desbalance social que empujaría a los sectores que le adversan a acciones radicales con desenlaces sangrientos.
A juicio del catedrático los modelos más viables son de izquierda moderada que en los casos de Brasil y de Chile han demostrado que han reducido la pobreza de forma eficiente. En el caso de Nicaragua, según Selva, el presidente debe garantizar tolerancia, pluralismo político, economía de mercado y elecciones periódicas.
Según Selva, si Ortega pretende impulsar un modelo cristiano, socialista y solidario, debe consultarlo con todos los sectores.
“El nicaragüense debe votar sabiendo que tiene la libertad de escoger entre varias opciones, y opuestas. Por qué debo escoger entre dos opciones que se parezcan, sino opciones opuestas. Porque causalmente ese es el modelo político”, explicó al referirse.