Política

Historia juzgará a Ortega y rótulos no cuentan

Para el ex ministro de Educación de los años 80 y analista político, Carlos Tünnermann Bernheim, las Fiestas Patrias “deberían ser ocasión de una reflexión profunda de parte de todos los políticos”. Las preguntas obligadas que sugiere el politólogo son: ¿Qué hacer para salvar a Nicaragua de la situación a la que la ha conducido el gobierno del presidente Daniel Ortega? ¿Qué hacer para que Ortega no logre consolidar su proyecto autoritario, dictatorial y continuista? También habla del Fabio Gadea y de sus posibilidades de ser un candidato de consenso

En esta entrevista, el doctor Carlos Tünnermann Bernheim reafirma su simpatía por Fabio Gadea Mantilla, a quien además considera la persona que cumple con las cualidades del “mejor candidato” para la oposición.
¿Qué opinión tiene usted de la polémica foto del presidente Daniel Ortega a la par de tres héroes nacionales?
Es un culto a la personalidad, porque si se quiere inculcar en los niños y en los adolescentes el recuerdo de nuestros próceres y de nuestros héroes nacionales, pues hay que insistir en la figura de ellos: Sandino, Andrés Castro, principalmente Rubén Darío, porque es un gran poeta, el único nicaragüense que tiene reconocimiento universal, también Sandino, pero Darío es el héroe máximo de nuestra identidad nacional.
Ahora, querer compararse o asociar la figura de un presidente con estos héroes, me parece inapropiado, es un mensaje equivocado, y, por otro lado, lo único que puede suscitar es que es exagerada la comparación y que se está mandando un mensaje incorrecto a los niños y a los jóvenes.
Pero, ¿qué sentido tiene la imagen de Ortega?
Desde luego que Daniel Ortega no está a la altura de estos héroes, y además el juicio de la historia aún no se ha pronunciado. No sabemos, en realidad, cómo va a quedar en la historia, a lo mejor pasa como un dictador más, en cuyo caso no tendría sentido estar junto a esas personalidades.
¿Podemos rescatar algún valor patriótico de este gobierno?
Bueno, yo creo que cuando se habla de solidaridad, ese es un sentimiento noble, pero lo que habría que preguntarse es qué entiende el gobierno por solidaridad. ¿Es solidaridad con todos los nicaragüenses, sin distingos políticos ni ideología, o sólo solidaridad con los partidarios y los fieles a Ortega en el Frente sandinista? Porque vemos algunos programas sociales en los cuales se prioriza la atención a los militantes del partido, por ejemplo, las Casas para el Pueblo, Hambre Cero, Usura Cero…, siempre hay una preferencia para privilegiar a los militantes orteguistas.
La solidaridad es un valor y un noble sentimiento y no debería ser utilizado con fines partidarios.
¿Cómo es un gobierno cristiano?
La inmensa mayoría de los nicaragüenses somos cristianos, ya sea que seamos católicos o evangélicos, pero juntar esto de cristianos con socialistas no es correcto, además, es algo que no aparece en nuestra Constitución Política y que tampoco sabemos en qué consiste el supuesto socialismo de este gobierno. Eso no está claro. Igualmente, tampoco sabemos en qué consiste el llamado “Socialismo del Siglo XXI”.
Usted ha manifestado simpatía por Fabio Gadea Mantilla. ¿Cree que tenga oportunidad como candidato presidencial?
Yo creo que ha despertado una gran esperanza en el país y una gran simpatía; lo interesante es que en las zonas rurales es un personaje muy conocido, quizá sea por su personaje “Pancho Madrigal”, pero es muy apreciado. Creo que tiene grandes posibilidades, y tiene la ventaja de ser una persona que no despierta celos o suspicacias.
Me parece que sería realmente un excelente candidato, y yo espero que se forme de la unidad, pero también le hemos hecho ver que él va a necesitar un programa de Nación, y para eso se le ha ofrecido que una comisión coordinadora estudie todas las propuestas que se han hecho, para ir elaborando una especie de plan o agenda mínima de Nación, para que no sólo sea un candidato de consenso, sino que además esté apoyado en un programa de consenso.
¿Podríamos ver próximamente a la Alianza Patriótica ofrecerle a don Fabio la candidatura de esa unidad opositora?
La Alianza Patriótica no ha tomado una decisión al respecto. Solamente le demostramos simpatía y le ofrecemos nuestro Plan de Salvación Nacional, así como otros grupos han hecho lo mismo. Pero la Alianza Patriótica como tal no ha tomado una decisión oficial.
¿Cree que acepte el Plan de Salvación?
Bueno, nosotros no esperamos que el programa sea una exigencia, porque no pretende ser perfecto, estaría bien que se combine con otras propuestas como el que ofreció la Coordinadora Civil u otros organismos.
Fabio Gadea es consuegro del ex presidente Arnoldo Alemán, algunos piensan que esa es una debilidad, porque se cree que luego va a salir respaldando a Alemán o dividiendo el voto. ¿Qué opina usted?
No creo que sea una apreciación que se asimile con la realidad. El hecho de que sea consuegro de Alemán, para mí no es un impedimento, ni pone en duda su honorabilidad ni su imparcialidad e independencia, y puede ser miembro del PLC, pero hay muchos miembros del PLC que no están de acuerdo con Alemán.
Es decir, muchos que están ahora en el Movimiento Vamos Con Eduardo o en otro partido, fueron en su momento miembros del PLC. Al contrario, por el hecho de ser miembro del PLC deberían contar con el apoyo de ese partido, y quizás a la larga lo consiga. El PLC debería apoyar a don Fabio Gadea, eso es lo más razonable.
¿Qué es lo que más favorece a Fabio Gadea en oposición electoral contra Alemán?
Sería lamentable que otra vez se repita la experiencia de 2006. Hay una frase que dice que “los pueblos que no aprenden de la historia están obligados a repetirla”. Y aquí tenemos dos grandes lecciones: lo que pasó en 1990, cuando toda la oposición fue unida en torno a doña Violeta Barrios de Chamorro, y esa vez se ganó. Y según todas las encuestas Ortega tenía todas las posibilidades.
Pero por otra parte, se necesita un Poder Electoral similar al de ese entonces, formado por personas honestas, que digan quién realmente ganó. Pero si vamos con los mismos magistrados ocurrirá un fraude, incluso ya estamos viendo los síntomas, cuando al ex magistrado Roberto Rivas, con sólo mencionarle la palabra observación le incomoda.
a¿Qué le parecen las elecciones primarias interpartidarias que organizan el PLC y el Partido Conservador y de paso también le están ofreciendo participar a don Fabio?
Las primarias son ejercicios democráticos muy meritorios, y ojalá que en Nicaragua se establezcan las primarias. Pero en los países que existen las primarias son a nivel de partido. Cada partido hace dentro de su misma militancia unas primarias para escoger a sus candidatos.
Aquí quisimos pasar de una situación en que no hay primarias --porque no hay una ley que obligue a los partidos a hacer primarias--, quisimos pasar a una elección interpartidaria. Esas elecciones interpartidarias son muy difíciles de organizar desde la sociedad civil o desde los partidos políticos, por eso inmediatamente surgieron suspicacias. Creo yo que no había la suficiente madurez de parte de los partidos políticos para dar un paso tan avanzado. Creo yo que ese ya es un capítulo cerrado.
Pero insisten en hacerlas…
Quizás ahora los que están invocando las primarias, no creo que lo estén haciendo porque son los más convencidos de la importancia de la democracia, sino porque habían hecho sus cálculos y daban por sentado que tenían manera de ganar las primarias. ¿Cuáles eran esas maneras? No sé, pero estaban seguros de que ganaban.
En consecuencia, se estaban adjuntando a alguna maniobra, y de eso se dieron cuenta otros partidos y de inmediato desistieron, porque hacer primarias con padrón abierto eso se prestaba para que el Frente Sandinista pudiera manipularlas, y entonces hubiesen sido unas elecciones primarias distorsionadas.
A usted lo han mencionado en una lista de posibles candidatos presidenciales
Creo que no soy la persona que va a hacer ese consenso, hay que pensar en alguien que aglutina a todas las fuerza políticas del país.
¿Y por qué no puede ser usted?
No sé si yo estaría en la posibilidad de emprender toda una campaña electoral. Por otro lado, yo no anhelo ambiciones personales. Mi ambición es ser un buen ciudadano. Ojalá que algún día se pueda decir: ‘Aquí descansa un buen ciudadano’. Basta con eso.