Política

Boschi resistirá


El misionero católico, Alberto Boschi, a quien el gobierno le retiró la nacionalidad nicaragüense, dijo que lo más probable es que no solicite una nueva visa de turista, pues considera que sería aceptar que ya no es nicaragüense, y tendría que viajar con pasaporte italiano.
Boschi cuenta que hay muchas hipótesis de lo que puede pasar con él, con su familia y con sus proyectos después del 23 de septiembre, cuando vence su estadía en Nicaragua. Pese a ello, dijo que no saldrá del país por su hija, y que no está dispuesto a pagar un boleto de un viaje que no tiene planificado.
“No voy a ir, porque sería una manera de presión para ir con pasaporte italiano, sería como aceptar el despojo de mi nacionalidad. Mi abogado lo ve como una contradicción, es como decir que acepto no ser nicaragüense. Creo que la estrategia será no presentarme a Migración”, afirmó Boschi.
Sigue pasos para demanda ante la CIDH
Según él, no podrán sacarlo del país a la fuerza porque ha introducido un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia, y mientras no sea resuelto podrá permanecer en Nicaragua. A su vez, señaló que cumplirá con todos los pasos para introducir una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, y luego ante la Corte de esa misma organización.
La situación del misionero católico, de origen italiano y nacionalizado nicaragüense, será expuesta ante las principales embajadas de Europa con representación en Nicaragua. Primero visitará la de la Unión Europea, luego la de Italia, Francia y Alemania.
Sobre el retiro de Vuskovic
Afirmó que de ser expulsado del país, las visitas a las sedes diplomáticas continuarán a través de su abogado, el ex Procurador General de la República, Alberto Novoa. Éste aseguró que la idea es informar sobre la situación jurídica y no buscar el intervencionismo de otros países.
Sobre la salida del representante de la Organización de Estados Americanos, Pedro Vuskovic, Boschi no cree que haya sido por su visita, sino por la intención del gobierno de retirar todo intento de observación electoral para los comicios presidenciales de noviembre de 2011.
Del exiliado a apátrida
La dirección de Migración y Extranjería, retiró la nacionalidad nicaragüense a Alberto Boschi el pasado 12 de junio, y le notificaron el 23 de ese mes, otorgándole visa de turista por tres meses. El misionero regresó al país tras dos años de exilio al ser condenado por, supuestamente, disparar a un periodista oficialista. Luego la Asamblea Nacional le otorgó amnistía.
El gobierno adujo que Boschi había violado la Ley al viajar con pasaporte italiano y que ya no existía convenio de doble nacionalidad entre Nicaragua e Italia. Tras ello, Boschi, introdujo un recurso de revisión ante el Ministerio de Gobernación, pero éste lo rechazó. Luego Boschi inició una huelga de hambre y de palabra que no tuvo mucho éxito.
Tal como establece el procedimiento para estos casos, el misionero pidió una revisión al presidente Daniel Ortega, quien la rechazó y le recomendó pedir refugio en el país.
Boschi sostiene con capital propio una escuela para niños pobres en un barrio marginal del municipio de Ciudad Sandino.