Política

Coordinadora recuerda agresión un año después


Leonor Alvarez

Aún está fresco el recuerdo de un grupo de hombres rodeando al vocero de la Coordinadora Civil, Mario Sánchez, en las inmediaciones de la Catedral Metropolitana. Ese 8 de agosto de 2009 se percibió la preparación paramilitar de los miembros de la Juventud Sandinista para, según ellos, defender “las calles del poder ciudadano”.
Ese episodio marcó el inicio de una estela de violencia hacia todo el que se pronunciase públicamente contra el gobierno del Presidente Daniel Ortega: La golpiza a Leonor Martínez, las pedradas contra la sede de la Policía Nacional, ubicada en Plaza El Sol, e innumerables enfrentamientos partidarios en las rotondas.
Un año después, “los nicaragüenses están claros de que la Policía Nacional ya no defiende los interese de los ciudadanos”, considera Mario Sánchez.
“La gente (de la CC) llegó aquel 8 de agosto a la Estación V de la Policía chorreando sangre en buses quebrados, pero el comisionado Sergio Gutiérrez mintió porque dijo que nosotros habíamos sido los agresores y que nosotros llegamos a invadir el terreno de los orteguistas”, relató Sánchez.
La vocera del organismo, Luisa Molina, recuerda que agotaron todos los trámites correspondientes para que no quedara impune el ataque a los miembros de la CC, sin embargo, todo fue en vano.
Según Molina, el Fiscal General, Julio Centeno le ha explicado en reiteradas ocasiones que por falta de gestión de la Policía no se ha podido agilizar el proceso en las investigaciones del caso.
Mario Sánchez agrega que Medicina Legal llamó a los agredidos dos semanas después del ataque, cuando ya las pruebas eran poco evidentes o ya habían desaparecido los moretones. Tampoco valieron las grabaciones periodísticas ni los testimonios.