Política

“Ortega es una oportunidad desperdiciada”

* Sin bloqueo y sin guerra hay menos esperanza de la población en el futuro, más confrontación, menos empleo y más pobreza

Ary Pantoja

El Gobierno del Presidente Daniel Ortega “es una oportunidad desperdiciada”. A casi cuatro años de su gestión, en Nicaragua hay menos esperanza de la población en el futuro, más confrontación, menos empleo y más pobreza. Así resume las últimas críticas hacia la administración del Frente Sandinista el ex candidato presidencial y coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, Edmundo Jarquín.
“En la campaña electoral de 2006 Ortega reiteradamente pidió la oportunidad de gobernar en paz, para poner distancia con la historia de los años 80.
La publicación de la foto del nuevo Embajador de Nicaragua ante la Casa Blanca, Francisco Campbell, saludándose con el Presidente Barack Obama, viene a confirmar, Ortega ha tenido la oportunidad que pidió, gobernar en paz, sin que nadie le acose y le agreda, y recibiendo más ayuda internacional que cualquier otro presidente en toda la historia de Nicaragua”, enfatizó Jarquín.
A renglón seguido, Jarquín se pregunta y se responde: “¿Qué ha hecho Ortega con la oportunidad que ha tenido? Desperdiciada”.
Según Jarquín, con la oportunidad de gobernar en paz, sin guerra, sin bloqueo económico y sin nadie que lo acose, “Ortega tiene dividida y enconada a la sociedad; el país ha crecido bastante menos de lo que pudo haber crecido; hay menos empleos de los que se pudieron haber generado; más gente piensa que hoy está peor que antes, y menos piensan que mañana estarán mejor; la violencia política volvió a las calles, y las instituciones de nuestra joven democracia están en escombros”.

Acercamiento es un fracaso
Jarquín considera que la publicitada foto de Campbell con Obama, más que un triunfo para la administración Ortega, es realmente un fracaso, pues sólo reitera que el mandatario nicaragüense “ha desperdiciado una oportunidad de oro”, haciendo un mal gobierno.
“Para algunos, cuya posición no comparto, pues esperarían que otros vengan a solucionar nuestros problemas, la publicitada foto del embajador orteguista con el Presidente de los Estados Unidos, ha sido como un balde de agua fría. Pero para la inmensa mayoría de nicaragüenses es otra prueba contundente del fracaso de Ortega, que pidió una oportunidad para gobernar en paz, la ha tenido, y la ha desperdiciado”, insistió Jarquín.

Ortega For-Ever
Por otra parte, Jarquín señala que algunos comentaristas afines al gobierno “ya andan vendiendo la idea” de que la fotografía Campbell-Obama, refuerza “la inevitable resignación –que más bien es una sumisión--, de los nicaragüenses a que Ortega continuará más tiempo en el poder”.
“Hace años fue muy popular la publicidad de un jabón que decía “aquí no hay más tren que el que pita, ni más jabón que el que echa espuma”. Ahora, desde las vocerías del orteguismo están tratando, con una no muy sutil campaña, asentar en la conciencia o el subconsciente de los nicaragüenses, la idea de que ‘te guste o no te guste, aquí no hay más alternativa que Ortega”, enfatiza.
Para Jarquín, “de esa campaña forman parte los centenares de rótulos con la foto de Ortega acompañados del número 2011, como si ya fuese inevitable su inconstitucional candidatura”.
“Y forman parte de esa campaña las fotos de Ortega reuniéndose, cuando quiere y sin hacerle caso a sus planteamientos, con las cúpulas empresariales de este país, hecho sencillamente inevitable y entendible, porque él es el Presidente de la República y esas cúpulas tienen que velar por los intereses de sus agremiados”, agregó.
Considera que, a esa campaña contribuyen también el hecho de que los organismos financieros multilaterales como el Banco Mundial, BM, y el Fondo Monetario Internacional, FMI, “hayan sido hasta ahora con el gobierno de Ortega más flexibles y acomodaticios que con gobiernos anteriores”.
“Debemos reconocer que en la misma dirección apunta el espectáculo de una oposición cada vez más fraccionada, dividida en peleas de solares y pequeños huertos, mientras el país se escapa de las manos”, critica Jarquín.