Política

La “bomba Solís” y TAM acaba con formación de ley

* Como si algo faltara por demoler, Tribunal de Apelaciones se lanza sobre Ley de Amparo para detener Proyecto de Ley para anular Decretazo * Dictamen de mayoría excluye al actual CSE, pero ya se oyen voces de “pragmatismo” que hacen coro a Solís sobre mantener a Rivas * Tres dictámenes sobre magistrados a CSJ, dos de ellos contra reelección de Solís y de Cuadra

Liberales dicen estar aferrados a Metrocentro II, y Metrocentro III está muerto

“Activa” de Solís encuentra raro “pragmatismo” con Rivas

La reelección del magistrado presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas, no es imposible, tal como lo afirmó el ex magistrado del Poder Judicial, Rafael Solís, asunto en lo que coincidió el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, Maximino Rodríguez, quien señaló que será complicado para su partido y para las demás fuerzas políticas que firmaron los acuerdos de Metrocentro II, compromisos que asegura respetarán.
En los acuerdos de Metrocentro II se estableció que las bancadas del PLC, Bancada Democrática Nicaragüense, BDN, del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, y de la Alanza Liberal Nicaragüense, ALN, no votarían por la reelección de ninguno de los magistrados del CSE ni del presidente de la República Daniel Ortega.
El magistrado Solís aseguró que pese al veto de la oposición a la reelección de todos los magistrados electorales, había voluntad de negociar, y que el caso de Roberto Rivas podía manejarse. Según Solís, las negociaciones ya están encaminadas y esperan un acuerdo tripartito, y, de no lograrlo, pactarían bilateralmente con el PLC.
“El PLC ha dicho que en ningún momento va a salirse de Metrocentro II… aunque siendo pragmático tenés que negociar para la elección de esos funcionarios porque requiere de 56 votos; no te puedo decir que es imposible (la reelección de magistrados), pero sí complicado para cualquier organización política que firmó el acuerdo, tanto para Vamos con Eduardo, como para el PLC”, dijo Rodríguez.
Agregó que las declaraciones de Solís son como una espada de Damocles sobre la oposición, en la que de no llegar a acuerdos amenaza con más violencia en las calles.

Metrocentro III: un feto muerto
Las afirmaciones del ex magistrado Rafael Solís en el sentido de que el PLC, no quiere firmar nuevos compromisos en un denominado “Metrocentro III”, quedaron confirmadas ayer por el primer vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro, quien descalificó a dirigentes de la sociedad civil que están promoviendo ese tercer encuentro, porque considera que son fuerzas sociales que buscan protagonismo a través del PLC.
“Metrocentro III sólo sirve para que busquen protagonismo fuerzas políticas o fuerzas sociales que no tienen ningún arraigo, y que logran protagonismo cuando el PLC, con su participación, les da fuerza”, opinó.
Sin embargo, Navarro descartó reelegir a Rivas, y dijo que se ceñirán a los acuerdos de Metrocentro II. Expresó que las declaraciones de Solís pretenden confundir a la oposición, pero que la negociación política se hará en el Parlamento y no entre Solís y el magistrado presidente del Poder Judicial, Manuel Martínez.

“MRS nos ofende”
Navarro acusó a los miembros del Movimiento Renovador Sandinistas, MRS, de ofender permanentemente al PLC, cada vez que recuerdan los 10 años de pacto con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, y consideró que no son correctos esos señalamientos cuando se está tratando de juntar a todas las fuerzas democráticas opositoras.
El diputado liberal insistió en que por esas diferencias y por esa búsqueda de protagonismos es que no hay necesidad ni razón de ser de un Metrocentro III.
Igualmente, el diputado Maximino Rodríguez confirmó que el PLC no se comprometería a firmar un Metrocentro III, que evite la reelección de los 25 funcionarios del Estado, a quienes ya se les venció el período en los cargos y a otros que está por vencérseles.

Quieren seguir en la repartidera
Por su parte, el jefe de bancada del MRS, Víctor Hugo Tinoco, mantiene su opinión de que es posible que el PLC esté negociando por debajo de la mesa, “con la vieja lógica del pacto”. El hecho de que el PLC no quiera firmar nuevos compromisos, para Tinoco significa que Arnoldo Alemán, presidente honorario del PLC, “quiere seguir en la repartidera de cargos”.
El diputado MRS explicó que los acuerdos de “Metrocentro II” implicaron un entendimiento de las fuerzas opositores sobre la no reelección de los magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, pero esta vez el PLC no se compromete a firmar un tercer acuerdo, porque implicaría no reelegir a sus aliados en la Corte Suprema de Justicia, CSJ.
“En la CSJ (el PLC) quiere seguir con la vieja lógica del pacto, los tuyos y los míos, los de Ortega y los de Alemán”, dijo Tinoco
“Si le aceptan a los de él, entonces va aceptar a Rafael Solís y a Armengol Cuadra aunque hayan violado la Constitución…”, agregó.
Tinoco interpreta que con los acuerdo de Metrocentro II Alemán sacó sólo una “pata del pacto, pero la otra la mantiene aún metida”.

Exigen cumplir Metrocentro II
En tanto, la dirigente del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, Azalea Solís, quien ha sido una de las promotoras de Metrocentro III, manifestó que lo expuesto por Navarro es un pretexto del PLC para continuar el pacto con el partido de gobierno.
Ante el escenario de que el PLC se niega a firmar nuevos compromisos, Solís consideró que eso ya es un asunto de ellos, pero recalca que seguirán insistiendo en el cumplimiento de los acuerdos de Metrocentro II.
Este clima político se da en momentos cuando está en debate la elección de 25 funcionarios, entre magistrados del CSE, la CSJ, contralores, procuradores de los Derechos Humanos y el Superintendente de Bancos.
El partido de gobierno insiste en reelegir a todos los funcionarios actuales, mientras los partidos opositores y la sociedad civil demandan la no reelección, principalmente de los magistrados del CSE.
Ninguna fuerza política en la Asamblea Nacional cuenta con los 56 votos requeridos para elegir a estos funcionarios, por lo que el partido de gobierno emitió un cuestionado decreto que prolonga en sus cargos a todos los funcionarios, hasta que se elijan los nuevos.