Política

Congresista EU pide sesión especial a OEA

* Acusa a Ortega de violentar Carta Democrática Interamericana

Ramón H. Potosme

La congresista estadounidense Ileana Ros-Lehtinen, miembro del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja del Congreso, pidió una sesión especial de la Organización de Estados Americanos, OEA, por la crisis que vive Nicaragua donde ella considera se han violado los derechos fundamentales por parte del presidente Daniel Ortega, y que requiere de una condena inmediata.
Ros-Lehtinen, mediante una carta enviada al subsecretario de asuntos para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, solicitó que ante las continuas agresiones a los diputados opositores, las amenazas sufridas por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, y la imposibilidad de la Policía Nacional de garantizar seguridad a los legisladores, debía el Departamento de Estado, condenar los actos de los orteguistas.

Destacan sitio a diputados
La congresista señaló la situación que vivieron los 17 legisladores que estuvieron sitiados por las turbas orteguistas el pasado miércoles en la sede del Movimiento Vamos Con Eduardo. También la sesión que hicieron los diputados ante la Asamblea Nacional en un hotel capitalino asediado por los manifestantes pro gobiernistas.
A su vez, pidió a Valenzuela coordinar con el embajador de Estados Unidos en la OEA, Carmen Lomellin, para que se promueva una sesión especial de parte del Consejo Permanente de ese organismo, que condene las acciones del presidente de Nicaragua y discuta acciones de apoyo a la democracia de nuestro país.

“No hay dudas, Ortega viola Carta Democrática”
“Los actos de ayer y hoy (martes y miércoles) no dejan ninguna interrogante del rechazo de Ortega a la Carta Democrática Interamericana. Estimulado por sus amigos en Cuba, Venezuela y Bolivia, Ortega quiere reflejar el estilo dictatorial de sus mentores del ALBA”, señaló la congresista.
Por otra parte, señaló que en Nicaragua se debían actuar rápido y no cometer el mismo error que, según ella, se hizo en Honduras, al mantener el apoyo al depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya. Además, llamó a que su país no cometa el error de apoyar por segunda ocasión a un dictador en Nicaragua, y que quede clara la posición de Estados Unidos de no apoyar a quien coarta las libertades.