Política

Ex magistrado Solís debuta como agitador

* Hasta ahora le dicen “matón” a Gabriel Rivera, antes era colega * Paralizan juzgados en todo el país para asistir a marcha proselitista * Buses de Enacal trasladan a activistas

Ramón H. Potosme

Cerca de la entrada a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, un señor tocaba gustoso su marimba en medio de dos ataúdes con rótulos que decían, “muerto en Estelí… de manos del matón Gabriel Rivera”. Es parte de la crisis que embate al Poder Judicial, por lo que jueces y demás trabajadores judiciales de todo el país marcharon ayer, cuando según el juez Julio Cesar Arias paralizaron la mayoría de los juzgados de Nicaragua. Hasta antes de esa crisis, Rivera no era matón, sino colega.
La consigna fue en defensa del inconstitucional decreto presidencial 03-2010, y hubo vivas a la revolución, al Frente Sandinista, a la primera dama, Rosario Murillo, y como “gran líder” del Poder Judicial, al ex magistrado Rafael Solís.

En buses de Enacal
A las 8 de la mañana, en tres buses que decían Recorrido Enacal (quedando al descubierto el uso de medios del Estado para fines políticos partidarios) unos 500 trabajadores del Complejo Judicial Nejapa se trasladaron para el mitin político que realizaron en el edificio central de la Corte Suprema de Justicia, en apoyo a los ex magistrados FSLN, Rafael Solís y Armengol Cuadra.
Los jueces Julio César Arias y Adela Cardoza, diligentemente, eran quienes organizaban el abordaje de los vehículos, para dirigirse en una sola caravana hacia Portezuelo, en la Carretera Norte donde se reunirían con los demás trabajadores del Poder Judicial de los departamentos del país.

“Viva Solís”
Participaron en la marcha que inició desde Portezuelo hacia la Corte Suprema de Justicia, representaciones de todos los departamentos, facilitadores judiciales, barras de abogados, jueces locales y de distrito, y notificadores. Todos, evidentemente, identificados con el partido gobernante, portando banderas del Frente Nacional de los Trabajadores, FNT, o nuevas y blancas camisetas que reivindicaban la “legalidad” de los ex magistrados Solís y Armengol Cuadra “Por Ley” y “por la Constitución”.
La marcha significó el cierre de la Carretera Panamericana Norte, desde el kilómetro cinco en la Nabisco hasta el kilómetro ocho, obligando a los vehículos a desplazarse por la calle marginal.
Tanto Solís como Cuadra se sostienen en sus cargos de acuerdo con el decreto presidencial 03-2010, que manda a continuar en funciones hasta tanto no hayan sido electos los magistrados a sustituirles. Igual disposición tienen del artículo transitorio 201 de la Constitución de 1987.

Jueces y sindicatos listos a movilizarse
En la multitud que congregó a una gran cantidad de trabajadores del Poder Judicial se escuchaban elogios hacia los ex magistrados Solís y Cuadra, como de “hombres dignos y probos”. Los sindicatos de trabajadores y organizaciones de jueces se declararon en sesión permanente. Según el juez Arias, Quinto Penal de Audiencias, eso significa que estarán atentos y movilizados, por lo que anunció que el próximo martes marcharán hacia la Asamblea Nacional, para exigir la reelección de los dos magistrados de tendencia sandinista.

¿Solís, nuevo líder en orteguismo?
Al salir Solís y Cuadra de la audiencia de la Sala Penal fueron ovacionados por los trabajadores, y Solís, tal como un líder político, se dirigió a sus seguidores, sosteniendo que no se moverán de sus cargos y que ellos son garantía de la democracia y de estabilidad en ese poder del Estado.

Obligados
Por su parte, el diputado Francisco Aguirre Sacasa consideró que la protesta de fiscales y de magistrados del FSLN “demuestra que Daniel Ortega está jugando política sin ningún respeto para la democracia, para el Estado de Derecho, para la institucionalidad en nuestro país, y está utilizando a las turbas para imponer su voluntad”.
Las diferentes organizaciones de jueces de los departamentos y de las regiones autónomas se esforzaron en mostrar elogios y el respaldo a Solís, quien hablaba desde las gradas de ese poder del Estado. Abajo padecían centenares de trabajadores bajo el no muy cariñoso sol al acercarse el medio día. Una joven se reía con sus compañeros al escuchar las consignas y comentaban: “El que no viene, ya sabe que pasa por su carta de despido, y lo del aumento… lo veremos después”.