Política

Otra vez Daniel Ortega blande su bipolaridad

* Doble discurso de Ortega: como Presidente busca acercamientos con mandatario hondureño, pero como secretario general del partido lo llama “gobierno de facto” * Partido político que llevó a Mauricio Funes al poder también hace su parte firmando declaración de Managua

Ary Pantoja

En una posición dual, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, “hace esfuerzos” por reintegrar a Honduras al Sistema de Integración Centroamericana, SICA, pero en términos partidarios se niega a reconocer al gobierno encabezado por el presidente Porfirio Lobo Sosa, pese a que se reunió con él en Managua el pasado viernes.
A través de una declaración emitida en Managua durante los días 10 y 11 de abril, representantes de partidos políticos de izquierda y de movimientos sociales afines, entre ellos el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, del cual el presidente Ortega es su Secretario General, y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, de El Salvador, decidieron no reconocer al “gobierno de facto de Honduras”, y, por el contrario, sugieren la realización de una Constituyente en el país centroamericano.

Ortega trata de contar lo que pasó con Lobo
Durante su discurso de clausura del encuentro de Partidos de Izquierda y de Movimientos Sociales de Mesoamérica y el Caribe, el mismo Ortega tomó distancia en torno a un reconocimiento oficial al gobierno de Honduras, y señaló que la reunión con Lobo el viernes pasado fue únicamente para “abordar el tema del Golfo de Fonseca, (y) sacamos unos acuerdos, ya que ahí hemos tenido una situación que se nos venía tensionando militarmente”.
Según Ortega “era importante buscar una forma de desactivar ese conflicto, porque, después de Honduras, ¿qué queda? Bueno, venir sobre Nicaragua, aquí en Centroamérica eso es lo que queda”.
“Él (Lobo) fue muy claro en decirme que no venía a intervenir en los asuntos de Nicaragua, simplemente a abordar un tema común, un problema común, y hablamos también de la situación que está viviendo Honduras, teníamos que hablar”, dijo Ortega.

La declaración y la reintegración
Según el texto de la declaración, los partidos de izquierda de Mesoamérica y el Caribe “condenamos las acciones represivas, violatorias de las garantías constitucionales y los derechos humanos del actual régimen de facto de Porfirio Lobo Sosa, que han llevado a la inseguridad social y política a la gran mayoría de la población hondureña”.
El documento está firmado por los representantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, de Nicaragua; y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, de El Salvador, y en el mismo respaldan “al Frente Nacional de Resistencia Popular, como el principal referente de la lucha por la democracia y la justicia social en la hermana República de Honduras, a la vez que comprometemos su extracción político-partidaria a favor de la campaña internacional por la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que le devuelva el orden constitucional”.

Integración en proceso
Por su parte, Ortega aclara en su discurso que la reintegración de Honduras a la comunidad internacional está en proceso, y evitó señalar que su reunión con Lobo el pasado viernes en Managua fuese un reconocimiento oficial a su gobierno.
“Hablamos de buscar la forma, cuidando lógicamente de tratar de condicionarle al gobierno de Honduras, porque no nos gusta que nos condicionen también a nosotros nada; pero encontrar la forma que brinde las condiciones para que, en una fecha que se acordaría, se pueda reunir el SICA, y así se revierta la resolución que tomó este organismo”, señaló Ortega, en alusión a la decisión de sacar a Honduras del organismo tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009.
Para Ortega, el proceso electoral mediante el cual Lobo llegó al poder en Honduras “estaba contaminado” por el golpe de Estado.
“(Con el golpe de Estado) dañaron el proceso electoral… porque faltaban seis meses para las elecciones, ya había candidatos. Aquello estaba caminando. Pero eso afectó el proceso electoral, independientemente de que si no ha habido golpe hubiese ganado el presidente Lobo, el golpe le quitó, le golpeó en lo que es la legitimidad de un resultado electoral”, expresó.