Política

“Frontera agrícola ya no existe”


Ramón H. Potosme

Entre los verdes potreros que unen el Pacífico con el Atlántico, destacan enormes árboles solitarios o troncos altísimos y delgados que perdieron la copa con la fuerza del viento. La frontera agrícola no se distingue y las reservas naturales deben tener una enorme presión.
En Bluefields, Ralston Bent, asesor legal de la comunidad indígena de Tasbapauni, señala que los árboles han sido devastados en la reserva de Wawashang, un área que cubre el bosque de la comunidad indígena y zonas aledañas. El responsable no fue el hombre ni la ganadería, sino el huracán Ida en 2009.
La pérdida del bosque en los últimos años ha sido severa, sobre todo en la Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS. En 1988, el huracán Juana devastó grandes extensiones, y los suelos cambiaron el uso forestal por el agropecuario que llevaron los mestizos de la frontera agrícola.

Recursos por terminarse
El deterioro de los recursos naturales es una discusión de los candidatos a consejeros en las elecciones regionales de la Costa Caribe Sur. Elfrida Hebberth es aspirante de la circunscripción ocho que corresponde a Laguna de Perlas, por el partido indígena Yapti Tasba Masraka, Nanih Aslatakanka, Yatama. Hebberth plantea que debe haber una profunda discusión entre la gente, porque los recursos están por terminarse.
“La frontera agrícola ya no existe, entonces lo poquito que tenemos debemos luchar por preservarlo, ya casi no hay nada, todo lo terminaron. Yo creo que de aquí en adelante debemos trabajar unidos, porque una sola persona no puede”, señaló Hebberth.

Deforestación puede ser mina de oro
Rayfields Hodgson, es candidato en Bluefields, por el Partido Liberal Constitucionalista, disponen de cuatro millones de hectáreas de terreno que pueden ser reforestadas y que servirían para la venta de oxígeno por los próximos 50 años. Según Hodgson, la reforestación traería beneficios multimillonarios para la región y empleos para cada campesino que recibiría dinero por reforestar y cuidar árboles.
Hodgson considera que hay un contexto favorable para ello, tras la reunión en Dinamarca, en el que los países ricos se comprometieron a trabajar por el cambio climático en el mundo.
“El pasto llega al mar y eso presenta otro reto que es otro beneficio económico, porque está depredado, no hay árboles, y Nicaragua es uno de los pocos países del mundo que el Banco Mundial acreditó para poder hacer la reforestación, pero no quieren tierras con árboles, quieren tierras devastadas. Entonces, se convierte en otra mina de oro porque te pagan por reforestar, por el oxígeno que emite”, plantea Hodgson.
Wilfredo Jarquín es el candidato de la Unión Demócrata Cristiana, UDC, y plantea que para la Costa Caribe se requiere de empleos para evitar la destrucción del bosque, y paralelo a ello, la venta de oxígeno tal como lo hace Costa Rica. Esta combinación, debe ser el reto del nuevo Consejo Regional considera Jarquín.

El gran desierto verde
Por su parte, los candidatos de la Circunscripción Siete, correspondiente a Kukra Hill y Río Kama, señalan una problemática especial de esa zona, y es el avance del cultivo de palma africana para la producción de aceite, en detrimento del bosque o de la producción de alimentos.
Domingo Hodgson, candidato por el Frente Sandinista de Liberación Nacional en Kukra, señala que el Consejo Regional ha aprobado permisos para la extensión del cultivo cuando no se tienen claros estudios del impacto ambiental. Según Hodgson, ex alcalde de Kukra Hill, la empresa Kukra Development Corporation S.A. obtuvo un permiso para la siembra de siete mil hectáreas de palma africana, pero en la actualidad ya ha sembrado 14 mil y no se sabe de ningún estudio que evalúe los daños ambientales.
El ex edil señala que el ganado de algunos campesinos ha muerto por la contaminación de las aguas, a causa de los insecticidas que aplican a la palma, aunque reconoce que ha habido esfuerzos por tratar las aguas residuales por parte de la empresa. En la zona se observan los cultivos de palma, que se extienden hasta donde la vista alcanza. Debajo de la planta, la tierra rojiza huele a insecticida, ahí no crece el monte.

El peligro del monocultivo
El alcalde del municipio, Agustín Miranda, señala otras consecuencias, y es la preponderancia del monocultivo. “Nosotros sabemos que la palma es el gran desierto verde. Cuando en determinado momento no sea productiva ahí van a quedar todas esas áreas de terreno inservibles. Ese es el problema”, expresa.
Pero es precisamente por su grandeza que la palma es importante para la zona como para despreciarla. El alcalde de Kukra Hill asegura que ese cultivo da empleo a dos mil personas y genera el 60 por ciento de los ingresos de su comuna.
Mirna Villalta, candidata del PLC en Kukra Hill, plantea su preocupación en el mismo sentido, y asegura que la vida en la zona gira en torno a la palma y que su retirada sería un desastre.
“Si no fuese esa empresa ya nos estuviéramos matando unos con otros; ellos tenían un permiso de impacto ambiental, pero no se le ha dado seguimiento. La empresa opera y no sabemos hasta dónde cumplen con su plan forestal, porque, de hecho, se hace despale para sembrar la palma”, señala Villalta.

Que consejeros no se vendan
Ella considera que los consejeros deben ir comprometidos para trabajar de lleno en las diferentes comisiones, pero aunque no tiene certeza que los anteriores consejeros se vendían, Villalta asegura que no deben darse concesiones por prebendas en detrimento del bosque.
La empresa de la palma opera bajo dos figuras, la Kukra Development Corporation y la Río Escondido S.A., esta última no paga impuestos porque funciona bajo el régimen de zona franca, se encarga de sacar el aceite, y lo lleva en un producto no terminado hacia Costa Rica para su procesamiento.
El área de bosque ha disminuido más rápidamente en la RAAS que en la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN; aun así, estas dos regiones constituyen la reserva de bosque del país, pues albergan el 62.7 por ciento de masa boscosa, según el inventario forestal 2008, presentado por el Instituto Nacional Forestal, Inafor. De esta cifra, el 43.4 está en la RAAN y 19.3 en la RAAS.
Los candidatos coinciden en que una herramienta eficaz para detener el avance de la deforestación es la titulación de las tierras comunales, ya que los comunitarios, por su cosmovisión, históricamente han preservado la selva lluviosa del Caribe.