Política

Caribeños tentados por la agricultura

* Candidatos llevan este tema a su agenda electoral, aunque no existe un debate visible * Insisten en abordar problemas alejados de posiciones partidarias

Ramón H. Potosme

Cayucos de remo o de pequeños motores navegan los caudalosos ríos que desembocan en lagunas costeras del Caribe Sur. Las pangas de mayor fuerza se aventuran al mar junto a pipantes donde centenares de pescadores cifran sus esperanzas. En los últimos años, el mar les ha dado la espalda y esconde sus peces, langostas y camarones para su sobrevivencia. La producción pudo haber bajado a la mitad y algunos apuntan como solución volver a la tierra, cultivarla y dejar descansar al mar.
El sol de la mañana que refleja la Bahía de Bluefileds molesta la vista de Rayfields Hodgson, candidato a consejero de la Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, por el Partido Liberal Constitucionalista, PLC. Hodgson plantea el problema de la carencia de los recursos marinos y su potencial para generar nuevamente centenares de empleos en una región que aporte más del 40 por ciento de los recursos pesqueros del país y cerca del 90 por ciento de la langosta consumida en el marcado interno o exportada.
“La pesca se ha bajado, es un desastre, no sé si es por el calentamiento global, pero en los años 96 y 98 al 2000, la pesca era el segundo rubro del país, trayendo miles de dólares, y ahora se bajó casi hasta la desaparición de la tabla”, resume Hodgson sobre el cambio radical que ha significado.
Principales afectados:
la mayoría
Por su parte, el alcalde de Laguna de Perlas, Roberto Cuthbert, asegura que según un estudio de Wild Life Conservation, la pesca se ha reducido a la mitad en los últimos cinco años. Esto significa un fuerte golpe a la economía costeña, pues la mayoría de las comunidades costeras se dedican por completo a la extracción de los recursos marinos.
De acuerdo con el informe de Desarrollo Humano para la Costa Caribe, existen 26 comunidades dedicadas en su totalidad a la pesca en la RAAS. Cuthbert asegura que se acentúa en su municipio, donde esta actividad representan el 90 por ciento de la ocupación de la población. Aquí las comunidades originales están ubicadas en la cuenca de Laguna de Perlas y son 12 de las 17 que tiene el municipio. En esta área están ubicadas dos circunscripciones que elegirán a seis consejeros, tres cada uno.

La apuesta por la agricultura
Antonni Roy Patterson, es candidato del PLC en la circunscripción 8, y propone como alternativa a las comunidades creole, miskita y garífuna, desarrollar proyectos agrícolas en las extensas tierras de las que disponen, y que usualmente una mínima parte es cultivada por los mestizos de la frontera agrícola.
“A ver si buscamos técnicos adecuados, porque estamos sin técnicos, y nosotros no conocemos casi nada. Hay unos pocos que se dedican a la siembra, pero no tenemos la técnica y no sabemos cómo es la ganadería, podemos implementar proyectos para pequeños productores enseñándoles cómo se trabaja la tierra.
Cuthbert coincide con Patterson y asegura que se debe aprovechar el potencial de la tierra y combinar la actividad pesquera con la agrícola para que ambos recursos no se agoten rápidamente.
El candidato de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, en Laguna de Perlas, Joel Allen Wilson, considera que hay que disminuir el número de pescadores que sólo en su municipio son más de 500, y optar por trabajar la finca de la que dispone cada una de las familias. Según Allen Wilson, los terrenos oscilan entre 40 y 70 manzanas. Pese a ello, ve como un problema la falta de titulación, principalmente a las comunidades creoles.
“La pesca disminuye cada año, la langosta e inclusive la escama (pescado). Se debe hacer un plan para sacar una cantidad de esos pescadores y darles una alternativa, y esa es la siembra. Nosotros no sólo comemos pescado, comemos, arroz, banano, plátano, tenemos que apoyar la siembra”, señaló Allen Wilson.

Sería un regreso a la tierra
El Informe de Desarrollo Humano de 2005, rememora cómo las comunidades indígenas y afrodescendientes se alejaron de la agricultura y se dedicaron por completo a la pesca, impulsadas por la depresión económica que significó el retiro de los enclaves bananeros. Adicionalmente, la dependencia de la pesca se acentuó con la llegada de los colonos mestizos que se dedican a la agricultura y al desarrollo de infraestructura en Bluefields y en El Bluff en los años 70.
Este planteamiento es evidente en la economía actual del municipio de Kukra Hill, que tiene siete kilómetros de costa, pero la economía gira casi por completo en el cultivo de la palma africana para la producción de aceite. Aquí la pesca es un rubro invisible, quienes lo hacen van al río Kukra o van hasta Laguna de Perlas y es sólo para consumo.
Más turismo e inversión
Por otro lado, Cuthbert y Hodgson proponen alternativas: apostar al turismo y apoyar con créditos a los pescadores artesanales.
El edil laguneño asegura que el turismo debería generar los recursos suficientes como alternativa económica a la pesca, pero que la carencia de infraestructura es una gran limitante. Para él, el nuevo Consejo dispondrá de muchos más recursos que una alcaldía, y debe proponerse desarrollar la infraestructura vial de caminos y carreteras, así como el servicio de agua potable, indispensables para el desarrollo turístico.
Hodgson plantea que el nuevo Consejo Regional haga un préstamo al Banco Mundial y entreguen barcos a varios capitanes de pescadores artesanales --38 ó 40--, con base a un crédito. De esta forma, según él, se termina con el poder absoluto que tiene una sola empresa que dispone de 38 barcos pesqueros industriales.
“Lo que falta es que alguien se ponga de frente para tomar esos créditos y ponerlos a funcionar. En cada uno de esos barcos --38 ó 40--, en cada uno se requiere de un mínimo de seis personas, sería dar mucho empleo”, señala Hodgson quien expresó que la empresa procesadora de mariscos cerró, según él, por razones políticas.
Según Hodgson, inversionistas del Pacífico quieren adueñarse de la infraestructura pesquera y arrendaron el muelle que ocupaba la empresa para el descargue de langostas camarones y pescados. Es por ello que ahora son llevados a Chinandega para su procesamiento, cuando dicha actividad puede ser hecha por mujeres de la Costa con amplísima experiencia. “Son las mejores del mundo”, dice Hodgson.
Cuthbert es optimista, y considera que la situación puede mejorarse si se excluyen las diferencias políticas y el sistema politizado que impera en el Consejo Regional actual. Patterson plantea que después de los comicios del siete de marzo próximo, deben trabajar unidos y olvidarse de los partidos políticos.