Política

Cuando Rivas era PLC, el FSLN denunció fraude

* Cuando José Marenco era el que organizaba la Policía Electoral y a Juan José Úbeda no lo dejaban entrar al Centro Nacional de Cómputos

Matilde Córdoba

Un día después de realizadas las elecciones nacionales que le dieron el triunfo al ex presidente Enrique Bolaños, en 2001, el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, era para el Frente Sandinista lo que hoy es para los opositores: el cómplice de un fraude. Para aquella fecha, Rivas era para el saliente mandatario, Arnoldo Alemán, lo que hoy es para el presidente Daniel Ortega: un fiel.
Así lo reflejan las publicaciones de la época. El seis de noviembre de 2001, cuando Enrique Bolaños ya se había proclamado como virtual ganador, el entonces fiscal del Frente Sandinista reclamaba lo mismo que los fiscales de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en las elecciones municipales efectuadas en 2008.

Cuando no dejaron entrar a Juan José Úbeda
Juan José Úbeda era el fiscal del partido de gobierno, y según archivos periodísticos denunció que le fue impedido el ingreso al Centro Nacional de Cómputos. De acuerdo con la publicación del diario La Prensa, Úbeda “acusó a Rivas de sostener una encerrona con los fiscales liberales para tramar una presunta maniobra con las diputaciones, que es el único conteo que estaba pendiente de realizar”.
“Obviamente, van sobre las diputaciones nuestras, y eso no lo vamos a permitir. Creemos que tienen más diputados que nosotros por las preliminares, lo que aquí se trata es de que no escamoteen diputados que no les pertenecen, porque son del FSLN o del Partido Conservador”, dice el mencionado diario citando a Úbeda.

La vehemente denuncia
De la misma forma lo reportó EL NUEVO DIARIO: “Úbeda dijo ayer que por órdenes del Presidente del Consejo Supremo Electoral se le impidió el acceso al Centro Nacional de Cómputos a las ocho de la mañana, ‘porque se encontraba reunido con los fiscales del PLC para cambiar los resultados de las elecciones a favor de su partido’. Afirmó que la noche del lunes el Centro de Cómputos se cerró y les dijeron que continuarían ayer martes, ‘pero, vengo a las ocho de la mañana, con mis fiscales, y me impiden la entrada’”.
Dos meses antes de las elecciones nacionales de 2001, el entonces candidato presidencial, Daniel Ortega, criticó fuertemente al entonces ministro de Gobernación, José Marenco, porque ordenó a los delegados departamentales asegurar la Policía Electoral, dando prioridad a los militantes y simpatizantes del PLC.

Cuando la rueda comenzó a moverse
Durante las elecciones municipales de 2008, los liberales criticaron que los policías electorales se aumentaron de uno a tres y que fueron escogidos tal como en 2001, pero esta vez a favor del Frente Sandinista.
Siete años después, el ministro de Gobernación a quien Ortega criticó, fungió como magistrado electoral en las elecciones municipales calificadas como fraudulentas, y la oposición lo señala como artífice del fraude.
Pero no sólo eso: Ortega lo propuso para ser reelecto en el cargo ahora que se les vence el período a 25 funcionarios de gobierno. Igual ocurre con el presidente del CSE, Roberto Rivas, ahora alejado del PLC, y cercano al presidente Daniel Ortega, cuyos hijos se hospedan en una mansión que Rivas tiene en Costa Rica.