Política

Nicaragua congeló descentralización

* Diputado aliado del FSLN, Agustín Jarquín, asegura que el fenómeno se ha acentuado durante el gobierno de Ortega y aunado a la polarización política, evita el consenso y el desarrollo

Ramón H. Potosme

La región latinoamericana sufre un retroceso en la descentralización de la administración pública, ya sea por el nulo avance o el auge centralizador que se evidencia en el irrespeto a los sistemas democráticos, coincidieron expertos en descentralización municipal en el foro centroamericano por la descentralización del poder que culmina hoy en Managua.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Población, Desarrollo y Municipios de la Asamblea Nacional, el diputado Agustín Jarquín Anaya, señaló que en Nicaragua la descentralización se ha congelado durante el gobierno del presidente Daniel Ortega, lo que aunado a la polarización política evita el consenso de un plan de desarrollo a largo plazo.
La investigadora del centro de Investigaciones de la Universidad Mayor de San Andrés, en Bolivia, Gloria Ardaya, señaló que en su país hay una mixtura en el avance hacia la descentralización, pues se han priorizado las autonomías indígenas en detrimento de los municipios.

La descentralización para disminuir la pobreza
Este tipo de escenarios, según la investigadora, causa daño a la lucha en contra de la pobreza, pues considera que en la medida en que los recursos son distribuidos con estrecha relación a las demandas locales, hay mayor reducción de la miseria. Ardaya, asegura que en los últimos años en su país se han creado hasta cuatro estratos de gobierno, pero que con el presidente boliviano, Evo Morales, se ha privilegiado al estrato de las autonomías indígenas.
Por su parte, el coordinador del Centro de Servicios Municipales “Heriberto Jara”, de México, Alfonso Osegueda, también resaltó el retroceso de la descentralización en su país, recayendo, según él, en el protagonismo de los gobernadores que disponen de más recursos.
“El proceso (de descentralización) se ha detenido actualmente, las transferencias y quienes son sujetos de la descentralización son los gobernadores de los estados, que son las autoridades intermedias entre el gobierno central y los municipios. Ellos han adquirido mayor capacidad de participación política y disponen de mayores recursos que no necesariamente se orientan a las necesidades de los territorios”, señaló Osegueda.

Dinero más para campaña
La desigual distribución de los recursos, según Osegueda, ha permitido que los partidos sostengan el poder en diferentes estados, utilizando los fondos públicos y programas sociales para sus campañas.
En Guatemala el impulso municipal lo han sostenido los organismos de la sociedad civil, asegura Adela Andrade Morales, de la Coordinadora del Instituto para el Desarrollo, Coinde, de ese país. Andrade asegura que aunque hay avances, las alcaldías no disponen de los recursos suficientes pese a que las transferencias municipales son del 12 por ciento del presupuesto general de la República. Pero señaló que los esfuerzos se ven bloqueados ante la falta de un plan de nación por parte del presidente guatemalteco Álvaro Colom, a cuyo gobierno se le ve improvisando constantemente.

CPC y la Ley de Municipios
Mientras, el diputado Jarquín asegura que en Nicaragua se ha avanzado en las transferencias municipales y en la demarcación y titulación de las comunidades indígenas, que hasta la fecha han significado más de 10 mil kilómetros cuadrados, cerca del ocho por ciento del territorio nacional.
Pese a ello, la descentralización se ha detenido y se ha visto afectada por el deterioro de la participación ciudadana alrededor de la discusión de los Gabinetes del Poder Ciudadano, que organiza el gobierno y las instituciones establecidas en la Ley de Participación Ciudadana y la Ley de Municipios.
“Hay una discusión entre lo que establece la Ley de Municipios, los Consejos de Desarrollo Municipal y Departamental y el Poder Ciudadano o Gabinetes del Poder Ciudadano. Hay una controversia que tiene como objetivo profundizar la participación ciudadana, pero en algunas situaciones ha tenido un componente sectario. Al final crea divisiones en el territorio que no son convenientes”, señaló Jarquín.