Política

“Somoza ya no se manda solo”

* Concejales liberales protestan por “operación silencio” de los enfrentados * Juan Carlos Balmaceda, el poder tras el trono, sólo escucha

Matilde Córdoba

El secretario político del Frente Sandinista en Ciudad Sandino, Juan Carlos Balmaceda, ya era asalariado de esa municipalidad antes de que su partido lo designara como el poder tras el trono.
Según documentación de la Alcaldía de Ciudad Sandino en poder de EL NUEVO DIARIO, Balmaceda funge como asesor del Concejo y tiene un salario arriba de los diez mil córdobas, aunque hasta ahora su función no sea del todo conocida.
Ayer, el alcalde Roberto Somoza aseguró que desde que asumió la municipalidad el representante del FSLN en ese municipio trabaja como asesor.
El concejal liberal Carlos Carranza sostiene que hasta la fecha Balmaceda no se ha presentado a ninguna sesión del Concejo ni han hecho uso de sus servicios cuando lo han requerido.
Este rotativo consultó a Balmaceda, quien se excusó de responder preguntas en reiteradas ocasiones.

15 días para resolver
Pero desde ayer Balmaceda está ejerciendo las funciones que le asignó esta semana el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega. Desde muy temprano, Balmaceda y el secretario político de Managua, Edgardo Cuarezma, se presentaron en la alcaldía para reunirse con los empleados.
De acuerdo con fuentes de la alcaldía, durante la reunión que sostuvieron los concejales sandinistas, el sindicato y el alcalde, Ortega le dio a Somoza 15 días para arreglar todos los desacuerdos que tiene con los empleados y normalizar la situación de la municipalidad.
“Él ya no se manda solo”, refirió la fuente en alusión a Somoza, quien no cuenta con el apoyo de los concejales ni de los empleados, a quienes ayer les prometió estabilidad laboral.

Tocó puertas
Cuarezma y Balmaceda orientaron a Somoza hablar con cada uno de los empleados de la comuna para tranquilizarlos.
Mientras Somoza visitó una por una las áreas, allí estuvo Balmaceda, siempre callado y observando. El edil aseguró a los empleados que no habrá ningún sancionado ni despedido por el pleito que ocasionó la destrucción de los ventanales del edificio.
“Éste es un proceso de aclaración para normalizar las funciones, para dar estabilidad laboral. Es borrón y cuenta nueva, para restaurar la situación entre los trabajadores. No hay despedidos ni sanciones”, dijo Somoza.
Los concejales liberales se oponen a este “borrón y cuenta nueva”, “no porque estemos contra los empleados, sino porque el edificio es del pueblo y no de los sandinistas”.
Luego de la trifulca, la dirección del Frente Sandinista sentó a las partes y acordaron cesar los conflictos, restándole poder a Somoza a través del “seguimiento” que le dará Cuarezma y Balmaceda.