Política

UE presenta nuevo modelo de relaciones con América Latina


Ary Pantoja

La Unión Europea, UE, presentó ayer su propuesta de un modelo diferente en sus relaciones con América Latina y el Caribe por los próximos cinco años, definidas como “una asociación de actores globales”, y cuyos objetivos giran en torno a “nuevas orientaciones y recomendaciones políticas” en la solución de temas como el cambio climático, la crisis económica y financiera, la seguridad energética y la migración.
“Además, propone crear el Mecanismo de Inversión en América Latina, MIAL, que tendrá un efecto de palanca para movilizar recursos de las instituciones financieras para financiar proyectos de inversión en infraestructura energética, incluidos el rendimiento energético y los sistemas de energías renovables, el transporte, el medio ambiente y la cohesión social”, se lee en un comunicado oficial de la UE.
“Esta Comunicación (así se denomina el modelo de relaciones) constituye un nuevo paso visible y tangible hacia la consolidación de nuestra relación ya bien asentada y floreciente... En este orden de cosas, el nuevo Mecanismo de Inversión propiciará nuevas inversiones, especialmente en infraestructuras, lo que permitirá crear nuevos empleos y fomentar el desarrollo económico en esta región”, señaló la comisaria de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad de la UE, Benita Ferrero-Waldner.

Ejes fundamentales
El modelo, denominado la Comunicación, comprende cuatro ejes fundamentales. El primero es intensificar y centrar el diálogo birregional, y en este marco, intensificar el diálogo político en los ámbitos prioritarios, tales como las cuestiones macroeconómicas y financieras, la seguridad y los derechos humanos, el empleo y los asuntos sociales; el medio ambiente, el cambio climático y la energía; la enseñanza superior y la tecnología y la innovación.
Además, desarrollar y consolidar el mecanismo UE-ALC de coordinación y cooperación en la lucha contra las drogas y proseguir el diálogo estructurado y global en curso sobre migración “de una manera abierta y constructiva”, conforme al planteamiento global de la UE sobre la migración.
El segundo eje es consolidar la integración y la interconectividad regionales, dentro del cual se destaca “proseguir las actuales negociaciones con Centroamérica (Acuerdo de Asociación) y los países andinos con el Mercosur; y apoyar los esfuerzos de integración de la región.
 
El tercer eje
Consolidar las relaciones bilaterales y tener más en cuenta la diversidad, es el tercer eje del nuevo modelo, en el cual se destaca aprovechar plenamente las asociaciones estratégicas existentes (Brasil y México), los Acuerdos de Asociación existentes (Chile y México) y los Acuerdos de Cooperación bilaterales; así como consolidar las relaciones bilaterales con países individuales para complementar el apoyo de la UE a agrupaciones regionales.
El cuarto eje contempla “adaptar y adecuar los programas de cooperación con América Latina para generar crecimiento sostenible con bajas emisiones de carbono, crear empleo, conseguir una mejor distribución de los ingresos y atenuar los efectos de la crisis económica y financiera.
Con esto la UE pretende continuar concentrando los recursos financieros del Instrumento de Cooperación al Desarrollo en los países más pobres y en las necesidades de los grupos más vulnerables; mejorar la cooperación, especialmente en los ámbitos de la cohesión social y la integración regional, centrándose en programas sobre las nuevas necesidades.