Política

Buena democracia: Sociedad civil fuerte


Matilde Córdoba

Bárbara Stocking, Directora Ejecutiva de Oxfam Gran Bretaña, tiene un concepto diferente de sociedad civil. No es el mismo que tiene cualquier nicaragüense promedio que lee los medios de comunicación, oficialistas y no oficialistas. No, para Stocking este concepto es amplísimo.
“En toda buena democracia tiene que haber una sociedad civil fuerte y esto no sólo tiene que ver con las ONG internacionales”, dice, y cuando se refiere a este aglomerado no habla solamente de las organizaciones que dirigen marchas cívicas contra el gobierno o a asociaciones de campesinos y las afines al partido de gobierno. Ella habla de gente organizada, y punto.
Por eso insiste en el término, viendo de lado el nivel de polarización que se vive en el país y dice que “los pobres tienen que formar parte de la solución de sus problemas”.
Oxfam Gran Bretaña fue objeto de serias acusaciones de parte del gobierno, que lo acusó de triangulación de fondos para financiar programas de Organizaciones No Gubernamentales críticas al gobierno.
Después de meses de polémica, el gobierno rectificó su posición y deslindó responsabilidades a esta agencia, que en los últimos dos años invirtió 4,3 millones de dólares en Nicaragua en programas vinculados a gestión de riesgo, medios de vida sostenible, gobernabilidad y desarrollo de la Costa Caribe.

¿Cuál es el motivo de su visita, tomando en cuenta que recientemente el organismo que dirige fue atacado por el gobierno?
Oxfam Gran Bretaña tiene presencia en 64 países y es muy importante que se visite las oficinas. Nosotros tuvimos problemas con el gobierno por cómo estaba percibiendo la manera de cómo estábamos trabajando. Por supuesto que estuvimos muy complacidos cuando el gobierno nos exoneró. Valga la pena decir que Oxfam es una agencia independiente y para nosotros es muy importante la integridad de la institución.
Pero ahora que ha pasado esta crisis consideramos que era importante hacer una visita y ver cómo restablecer las relaciones para el futuro.

¿Aún siguen dañadas las relaciones?
Uno de los motivos de mi visita es para asegurarle al gobierno que Oxfam es una entidad muy integral y explicarles el trabajo que hacemos en Nicaragua y nuestro compromiso profundo contra la pobreza.
El que hayamos tenido momentos difíciles, no quiere decir que no hayamos tenido relaciones con el gobierno, pero ahora que pasaron esos tiempos difíciles, es importante que volvamos a reunirnos con el gobierno para que sigamos trabajando juntos.
Todos esos problemas que hubo tenían que ver con la sociedad civil. Nosotros consideramos que una sociedad civil debe ser vibrante y los problemas tenían que ver con los puntos de vista del gobierno acerca de algunos sectores de la sociedad civil.

¿Ya dan por cerrado ese capítulo?
Definitivamente fueron tiempos muy difíciles, porque hubo mucho trabajo, pasaron largas horas recopilando documentos para entregar al gobierno, pero nosotros seguimos trabajando en el campo.

¿Han tenido situaciones parecidas en otros países?
No exactamente el mismo caso, pero sí hay otros gobiernos que nos retan a nosotros o a la sociedad civil, por ejemplo en Darfur, al norte de Sudán, el gobierno expulsó a 13 agencias internacionales. Hay otro caso, Zimbabwe, antes de las elecciones y después de las elecciones y por un largo período, no nos permitieron hacer nuestro trabajo, pero gracias a Dios todo ha vuelto a la normalidad.
Tenemos que ser muy transparentes con el gobierno y explicarles exactamente qué es lo que se está haciendo, quiénes lo están haciendo, cómo se manejan los fondos, a quiénes van los fondos. Hay gobiernos a los que no les gusta, en Zimbabwe no querían que se viera lo que estaba pasando, por eso hay que ser transparente, poner las cosas sobre la mesa para que se trabaje en armonía.

Las realidades son diferentes, ¿qué significa para ustedes que Nicaragua haya actuado como Zimbabwe?
En toda buena democracia tiene que haber una sociedad civil fuerte y esto no sólo tiene que ver con las ONG internacionales. Lo que nosotros queremos hacer es que realmente deje que eso suceda, que la sociedad civil sea fuerte aquí en Nicaragua.
Esto lo decimos porque los pobres tienen que formar parte de la solución de sus problemas para que eso sea sostenible y por eso es importante que no solamente la sociedad civil, sino que las ONG locales se junten, junten ideas para salir de la pobreza.

¿Qué implica que el gobierno esté enfrentado constantemente con la sociedad civil?
Eso es algo que tienen que resolverlo los nicaragüenses, lo único que podemos hacer es alentar un diálogo entre el gobierno y la sociedad civil. Gran parte de eso tiene que ver con cuestiones muy prácticas, la seguridad alimentaria, por ejemplo. Nicaragua va a enfrentar problemas muy serios con el cambio climático y nosotros tenemos que llegar a las bases, al nivel más bajo, para saber qué está pasando.
No solamente debe haber un debate nacional, sino también un debate profundo en las bases, en los municipios, gobiernos regionales. Lo importante de Nicaragua es que actualmente hay un debate sobre el papel de la sociedad civil.

En Nicaragua el discurso oficial es que la sociedad civil está representada por ONG al servicio de una minoría, por el mismo nivel de polarización que existe en el país.
Estoy de acuerdo con usted, ese sentimiento es muy fuerte en la ciudad capital, pero si toma en cuenta los socios, las contrapartes con las que trabajamos, se daría cuenta de que la sociedad civil es mucho más grande.
(…) Ayer (jueves) tuvimos un almuerzo no sólo con miembros de la sociedad civil, sino también con líderes comunitarios y funcionarios del gobierno regional y estas personas consideran que las ONG no son ajenas, son parte de ellos mismos, están conformados por ellos y no importa si se trata de productores o grupo de mujeres, están solucionando sus problemas.

Transparencia es fundamental para obtención de recursos
Oxfam Gran Bretaña está presente en todos los continentes y una de sus luchas ha sido en contra de las inequidades. En esta entrevista su directora ejecutiva aborda la problemática que atraviesan los países pobres en medio de la actual crisis financiera global.
Advierte que Nicaragua podría, tomando en cuenta algunas medidas, evitar llegar a niveles de hambruna como Guatemala.

¿Cómo afectará la crisis financiera mundial a países pobres como Nicaragua?
Lo primero es que las fábricas o maquilas que estaban produciendo bienes para occidente (están cerrando y) muchísima gente a través del mundo ha perdido el trabajo por esa causa. Otra cosa que estamos viendo y se ve con bastante intensidad en Nicaragua (la disminución de) las remesas familiares. Entiendo que gente que ha emigrado ahora está regresando o simplemente ya no pudo seguir mandando dinero.
Otra cuestión que no sé si está afectando a Nicaragua es el precio de los productos básicos, como en África con el cobre. En algunos países no tienen ningún ingreso que pueda derivar eso y los precios de los alimentos no están bajando y todo eso está relacionado con los problemas causados por el cambio climático, que provoca menos producción de alimentos.

Nicaragua enfrenta actualmente un grave problema de desfinanciamiento en su Presupuesto General de la República y por eso está promoviendo una reforma tributaria, ¿qué tan ventajoso resulta aumentar los impuestos en las condiciones en que nos encontramos?
Esto tiene que ver con la distribución, si se aumentan los impuestos los más afectados serán los pobres. Aunque no conozco los detalles de esa reforma, sé que en muchos países las personas individuales y compañías grandes no están pagando los impuestos como deberían y por eso hemos estado ejerciendo bastante presión a nivel internacional, también por los paraísos fiscales, para que se haga una reforma y que haya un flujo de información por parte de esos individuos y compañías grandes.

Eso resulta más difícil actualmente por la crisis que se vive a nivel mundial y si antes no pagaban, con dificultad lo harán ahora.
Allí es donde nosotros hemos estado diciendo a nivel internacional que debe haber fondos dispuestos a través del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional FMI, pero en ese caso los gobiernos tienen que demostrar el buen uso de los fondos, con transparencia y rendición de cuentas.

Ése es otro problema, pues Nicaragua sufre de falta de credibilidad desde las pasadas elecciones municipales, y eso ha calado tanto que países como Estados Unidos e instancias como la Comisión Europea han retirado la ayuda. ¿Qué se puede hacer en ese caso?
El punto de vista de Oxfam es que no nos corresponde decirle a los donantes si le deben dar o no fondos a un país, pero el argumento que tenemos es que sí se tienen que poner fondos disponibles para estos países porque si no, estas áreas sensibles no van a tener fondos, pero eso se puede hacer de varias maneras, no sólo a través de apoyo presupuestario, a través de ONG locales u otras organizaciones.

¿Y qué medidas urgentes hay que implementar para que los fondos fluyan más fácilmente?
A corto plazo, hay fondos disponibles en los fondos de vulnerabilidad que maneja el Banco Mundial. Si se pudieran canalizar, se podrían utilizar para estimular la economía. Hay países que han establecido programas para dar empleos a personas que lo perdieron por la reducción de las exportaciones.
Si se consigue que haya este flujo de fondos se podría utilizar de diferentes maneras, para tener a largo plazo una economía baja en emisiones de gas. Eso es muy importante en Nicaragua porque hay muchos recursos con los que se puede generar energía renovable, pero por supuesto se necesita inversión.
A largo plazo y para los pobres la palabra que estamos usando es capacidad para resistir o para adaptarse y eso necesita muchas cosas, por ejemplo gestión de riesgo, sistema de alerta temprana en los casos de los huracanes. También significa diversificación en la producción. No hay ninguna duda que los pobres van a ser más vulnerables en los próximos años y el interés debe estar encaminado a reducir los riesgos que ellos enfrentan, no solamente en sus medios de vida, sino también en su hogar, trabajo, producción.
Pero no quiero parecer tan negativa, hay muchas maneras en las que se puede ayudar, por ejemplo en la producción agrícola, para que le agreguen valor a la cadena de producción.
No sé si usted tiene conocimiento sobre el programa Hambre Cero que implementó este gobierno, ¿podrían este tipo de proyectos paliar los niveles de pobreza o al menos evitar que se agraven?
Sí, tengo conocimiento de ellos, pero no sé los detalles. Nosotros realmente estaríamos a favor de eso, pero debe ser como un mecanismo, una red de seguridad para que la gente no caiga más en pobreza.