Política

Marchas a favor y en contra de gobierno de facto en Honduras


TEGUCIGALPA / AFP

Miles de hondureños marcharon ayer viernes en Tegucigalpa para apoyar al gobierno de facto y en contra de lo que denominan “injerencia” del mandatario venezolano Hugo Chávez, y del depuesto gobernante Manuel Zelaya, en paralelo a otra masiva marcha en contra del golpe.
“Aquí sí se pudo, detuvimos a Chávez”, gritaban los manifestantes que portaban banderas azul y blanco de Honduras, durante la marcha, que fue también convocada en decenas de ciudades del mundo, según los organizadores de la Unión Cívica por la Democracia, UCD.
Los manifestantes avanzaron hasta la Casa Presidencial, en el este de la capital, donde Roberto Micheletti agradeció el apoyo. “Gracias a cada uno de ustedes por ser tan valientes”, dijo el mandatario de facto.
“En Honduras no tenemos petróleo, no tenemos dólares, pero tenemos dignidad”, agregó Micheletti, quien asumió el 28 de junio tras el golpe de Estado que expulsó del poder y del país a Zelaya.
Las autoridades del gobierno y sectores conservadores celebran el derrocamiento de Zelaya, mientras la comunidad internacional ha condenado el golpe de Estado y demanda su reinstalación en el poder.
Además de la capital, la UCD llevó a cabo marchas en otras cuatro ciudades hondureñas: San Pedro Sula y La Ceiba, en el norte; la isla de Roatán (Caribe) y Choluteca (sur).
Paralelamente, mientras los partidarios de Micheletti marchaban, otros miles de simpatizantes de Zelaya agrupados en el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado hicieron lo mismo desde la Universidad Pedagógica, en el este, al centro de la ciudad.

Golpistas prevén plan de emergencia por corte de ayuda
En tanto, el gobierno de facto y los empresarios hondureños estructurarán un plan de “emergencia” para afrontar la crisis que se avecina por la suspensión de la ayuda de Estados Unidos, al tiempo que marcharán contra la “injerencia” de Hugo Chávez.
“Tenemos que ser cautelosos y estructurar un plan de emergencia que permita crear empleos en forma masiva, aunque sea en forma temporal”, anunció en declaraciones a la prensa el empresario y ex ministro de Industria y Comercio, Norman García.
Precisó que la primera reunión para diseñar el plan será el próximo viernes, con participación de las 62 organizaciones del Consejo Hondureño de la Empresa Privada.
Estados Unidos suspendió el jueves su ayuda económica a Honduras. La ministra de Finanzas del gobierno golpista, Gabriela Núñez, estimó que con la decisión de Washington, Honduras dejará de recibir unos 200 millones de dólares, parte de ellos correspondientes a los 215 millones de la Cuenta del Milenio.
Por otro lado, Estados Unidos consideró que las elecciones previstas para noviembre deben ser organizadas de manera “libre, justa y transparente” y “permitir a todos los hondureños ejercer sus derechos”.
“En la situación actual no podremos respaldar el resultado de las elecciones previstas”, advierte Washington, llamando a una “conclusión positiva” de las gestiones del mediador en la crisis hondureña y presidente de Costa Rica, Óscar Arias.
El gobierno de Micheletti rechaza el punto central del Acuerdo de San José, la reinstalación de Zelaya, y anhela que toda la presión internacional, incluyendo la expulsión de la OEA, finalice después de las elecciones, aunque de todas formas desafió la decisión de Estados Unidos.
El ministro de la Presidencia, Rafael Pineda Ponce, respondió que Estados Unidos se alió con el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien ha estado apoyando a Zelaya y fue depuesto entre otros motivos por el acercamiento con él en el marco de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA.