Política

Gobierno no quiere control


Ramón H. Potosme

El presidente de la Comisión de Turismo de la Asamblea Nacional Ramón Macías asegura que el gobierno no quiere ningún tipo de control y así lo refleja en la propuesta de Ley de Contrataciones Administrativas del Sector Público que, según él, propician el tráfico de influencias a propósito de la decisión gubernamental de centralizar los eventos estatales en el Hotel Seminole, propiedad de cercanos al gobierno del presidente Daniel Ortega.
De quedar así la propuesta, el legislador consideró que dejarían sin posibilidad de vigilancia a la Contraloría General de la República, CGR, pues hay tantas imprecisiones que dejan libre albedrío, incluso en temas tan delicados como la compra de medicamentos.
Macías asegura que en la propuesta gubernamental, el Ministro de Salud puede comprar los 25 millones de dólares establecidos para medicamentos a la empresa que él desee, lo cual considera va en contra de la libre empresa y en promoción clara de la competencia desleal.
“Es una propuesta de ley imprecisa sobre todo en la materia de exclusiones de procedimientos, no especifica ni deja claramente señalado en qué momento se usa ese recurso, ni tiene un límite. Deja la ventana abierta para el tráfico de influencias”, señaló Macías.

Favorecen a empresas cercanas al gobierno
Macías consideró que tras el caso del Hotel Seminole quedan claras las intenciones de favorecer a las empresas cercanas a la familia gobernante, y en el área de salud, el legislador se preguntó: “¿De quiénes son los laboratorios que acaban de comprar?”, en referencia a la adquisición que hizo el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, de laboratorios Ramos y Solka.
Por otra parte, señaló que esa propuesta es tan inaceptable, que a los contratistas ya no los obliga a mantener la oferta mediante una escritura pública, sino que lo hacen mediante un compromiso notarial.
También aseguró que se crearía la Dirección General de Contrataciones del Estado, DGCE, la cual se encargaría de comprar los insumos de las instituciones estatales, lo que las harían perder su autonomía.