Política

Tres caminos para Alemán

* Amnistía, esperar dos tercios de la condena o una revocación de todo lo actuado * Nuevo Código no le favorecerá

Eduardo Marenco

Tres opciones le quedan al ex presidente Arnoldo Alemán para obtener su libertad: conseguir una amnistía en la Asamblea Nacional, esperar siete años para cumplir dos tercios de su condena o que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, revoque todo lo actuado ayer por el Tribunal de Apelaciones y lo deje en libertad.
Así lo explicó ayer el doctor en Derecho Penal, Manuel Aráuz, para quien la sentencia del Tribunal de Apelaciones de Managua, TAM, se circunscribió dentro del peor escenario posible para las aspiraciones de Alemán.
Aráuz señaló que la sentencia del TAM confirmó el total de la pena a Alemán y reforma la sentencia condenatoria, cuantificando por delito el total de la condena.

El peor escenario
De este modo, al entrar en vigencia el nuevo Código Penal, a finales de 2008, Alemán sólo se vería beneficiado con el cumplimiento de cinco años de la pena correspondiente al delito de lavado de dinero, pero no así con los quince años restantes y correspondientes a los delitos de fraude, malversación de caudales públicos, peculado, asociación para delinquir y delito electoral.
“La sentencia del TAM fue la peor de las alternativas posibles al doctor Alemán, valoró Aráuz”, quien resaltó que la sentencia también revoca el régimen de convivencia familiar y establece la reclusión domiciliaria, lo que implica casa por cárcel, devolviendo a Alemán a la hacienda El Chile, bajo custodia del Sistema Penitenciario Nacional, SPN.
Aráuz consideró que el TAM no era competente para revocar el régimen de convivencia familiar otorgado en primera instancia y ratificado por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, lo que da lugar al recurso de la defensa.
“Técnicamente no es sustentable que al confirmar una sentencia, se revoque una disposición de carácter penitenciario dictada por un juez de ejecución y confirmada por la Corte Suprema de Justicia, en ese caso, el Tribunal se extralimitó y da lugar al recurso de casación”, afirmó Aráuz.

Las opciones del TAM
La Sala Penal del TAM tenía tres opciones, valoró Aráuz: confirmar la sentencia en todos sus delitos, señalar que el delito de lavado de dinero no existía y revocar la sentencia, o decir que no se le podía condenar por el delito de lavado de dinero, pero sí por otros delitos.
La sentencia establece por el delito de lavado de dinero y/o activos provenientes de actividades ilícitas, la pena principal de cinco años de presidio; por el de fraude, la pena principal de cinco años de prisión; por peculado, la pena principal de cinco años de prisión; por asociación e instigación para delinquir, la pena principal de cuatro años de prisión; y por el delito electoral, la pena de doce meses de arresto inconmutables, así como por delito de malversación y de electoral.

Se esfuma espejismo del nuevo Código
Una vez que entre en vigencia el nuevo Código Penal, probablemente en octubre de 2008, debido a que está siendo publicado a cuenta gotas, tal como advirtió el magistrado sandinista, Rafael Solís, Alemán sólo se vería beneficiado con el cumplimiento de cinco años de su pena, la correspondiente al delito de lavado de dinero, no así por el resto de delitos establecidos por la juez Méndez, valoró Aráuz.
“El delito de lavado de dinero sale del juego, el beneficio penal que traía el nuevo Código Penal sale del juego”, advirtió Aráuz, quedando abierto el recurso de casación ante la CSJ, tribunal “crispado” por distintas “manzanas de la discordia”.

Caso desbordó institucionalidad
La amnistía es el camino de mayor viabilidad política a favor de Arnoldo Alemán, destacó el doctor Aráuz, pero la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, y el Movimiento Renovador Sandinista, MRS, han mostrado su desacuerdo hasta ahora.
“Éste es un caso que ha desbordado completamente el ámbito de administración de justicia, no por su complejidad técnica --que la tiene--, sino por el entramado político en relación con la persona procesada y con las personas más interesadas en tenerlo procesado, pues hay interés gubernamental en el período del presidente Enrique Bolaños y el presidente Daniel Ortega, de tener en esas condiciones a su adversario político”.
Aráuz consideró necesario el respeto a las resoluciones judiciales, la separación de poderes y al ordenamiento institucional. “Si respetamos eso, creo que las demandas existentes entrarían en un cauce de solución, pero si todos se ponen en posiciones de fuerza, no habrá soluciones. La solución es el diálogo”, advirtió.