Política

“La clase media está quedando pulverizada”

¿Cómo pinta el 2008? Hay riesgos de desaceleración y depresión económica, advierte Francisco Aguirre Sacasa, el legislador que ha dirigido el debate presupuestario. Según Aguirre, la responsabilidad que se nota en el Presupuesto de 2008 debería también observarse en los discursos del presidente Daniel Ortega, para que exista un clima de inversiones propicio, sobre todo en el rubro energético, nuestro verdadero talón de Aquiles

Eduardo Marenco

“La clase media en Nicaragua está quedando pulverizada”, advierte Francisco Aguirre Sacasa, Presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, donde se examina la Ley de Presupuesto General de la República de 2008.
Aguirre advierte que el panorama económico de 2008 plantea fuertes retos a Nicaragua: los riesgos de una inflación galopante, un aumento de los precios del petróleo, una mayor estampida de nicaragüenses al exterior para el envío de remesas y una pulverización progresiva de la clase media nicaragüense.
El legislador observa que el presupuesto del Estado asegura estabilidad macroeconómica, contribuye a la lucha contra la pobreza y al crecimiento económico; pero advierte que dicha sensatez también debería notarse en los discursos diarios del presidente para evitar un deterioro del clima de inversiones. De lo contrario, no sólo emigrarán los nicaragüenses, también los capitales de inversión.

¿Veremos la misma subejecución presupuestaria el próximo año? ¿Qué tendría que hacer el gobierno para evitar esta situación?
Creo que el gobierno está muy consciente de que su imagen fue muy perjudicada por esto. Vimos en el primer año a un gobierno novato. Ahora han reducido un poco el Programa de Inversión Pública, eliminando aquellos proyectos que no tenían financiamiento absolutamente seguro, y con el hecho de que tienen un año más de estar en el poder, creo yo que la posibilidad de una subejecución notoria como la de 2007 no se dará el próximo año.
Es de destacar la labor de los autores del programa económico, seria, ortodoxa, responsable; son Antenor Rosales, Presidente del Banco Central; el asesor económico Bayardo Arce, y el ministro de Hacienda, Alberto Guevara, acompañados de sus equipos técnicos, que no son novatos. Y hay ministros muy buenos como Pablo Fernando Martínez, titular del Ministerio de Transporte, que está agudamente sensible a la importancia de la ejecución y de la cartera que dirige para el progreso de Nicaragua.
Pienso que mientras estas personas estén en el gobierno, contaremos con un marco macroeconómico estable y que veremos una mejor ejecución, ahora que estas personas ya tuvieron oportunidad de corregir algunos de los problemas que heredaron. El año entrante no habrá cabida para excusas: obras y no excusas.

¿Dependerá de expertos que esté el dinero contante y sonante? ¿Cuál va a ser el motor de esta ejecución presupuestaria?
Yo creo que evidentemente una buena parte es la disponibilidad de fondos. El 80 por ciento del programa de inversiones públicas depende de fuentes externas, que es lo más importante, porque las inversiones son igual a crecimiento, y esto es igual a empleo. La contrapartida nacional es del 20 por ciento. Las personas también son importantes. Ahora estos ministros tienen un año de estar jineteando el potro. Y ya a estas alturas del juego no son novatos, ya saben las cosas que tienen que hacer.

¿La beben o la derraman?
Así es.

Este presupuesto se aprobará y paralelo seguirá la renegociación de la deuda interna. ¿Los Cenis se van a pagar en 2007, tal como está previsto?
La renegociación de los Cenis se ha prolongado hasta el primer trimestre de 2008. Este presupuesto será aprobado antes y eso nos llevará a la reforma presupuestaria en el primer semestre del año, tan pronto de esa renegociación se libere financiamiento que podría después adjudicarse a otros rubros importantes para la economía de Nicaragua.
Yo aplaudo que el gobierno esté renegociando estos pagos, pero creo que debe ser una renegociación voluntaria y no una imposición del Estado, porque no podemos echar a perder la credibilidad de Nicaragua y aumentar el riesgo país. Se han destinado en el presupuesto de 2008 245 millones de dólares para el pago de deuda interna. El gobierno busca renegociar el pago de 50 millones correspondientes a los bonos bancarios, conocidos popularmente como Cenis.
Este presupuesto también estará condicionado a una posible reforma tributaria. ¿Qué sentido debería tener esta reforma? ¿Aumentará la carga impositiva a la clase trabajadora o gravará a los sectores más pudientes?
Cuando en Nicaragua se habla de reforma tributaria, en el fondo es un sinónimo para aumentar la carga impositiva, que es la más elevada de Centroamérica, y cuando aumentás las recaudaciones, en el fondo estás sacándole recursos al sector privado y transfiriéndolos al fisco. Mi convicción es que el sector privado, con todos los defectos que tiene, es más eficiente y sabe mejor qué hacer con los fondos disponibles, que el Estado, lo cual se ve en países en desarrollo y economías emergentes como China, India y todos los tigres del lejano oriente, así como en los países desarrollados.
Uno tiene que estar ojo al Cristo también con la reforma tributaria. Dice el gobierno que quiere reducir las exoneraciones, y hablan de tres o cuatro mil millones de córdobas en exoneraciones anuales. Cualquier medida que vaya a succionar recursos privados para transferirlos al fisco corre el riesgo de empeorar el clima de inversiones en Nicaragua. Y se corre el riesgo de matar la gallina de los huevos de oro, como es el sector privado. Hay que respetar el espacio del sector privado.

Pero hay un sector, la banca privada, a la cual se señala de no hacer sus respectivos pagos tributarios como la ley le demanda, y tiene una deuda en mora con el Estado.
Lo que te dicen los banqueros es que ellos sí hacen unos aportes importantes. Yo no quiero ser un gran defensor de ellos, pero dicen que cuando se les subió el encaje legal, dejaron de percibir utilidades de esos recursos que fueron congelados por el Estado. Mi posición es que cuando ya tenés un IVA del 15 por ciento, y tenés un impuesto sobre derivados del petróleo, que es dos veces más elevado que el de Estados Unidos, y cuando ya tenés los impuestos de aeropuerto más elevados de la región, tenés que tener mucho cuidado de no ahorcar la gallina que pone los huevos de oro. Llega un punto en que mayores impuestos disminuyen la actividad económica, y viceversa: cuando bajás el nivel de impuestos, tus recaudaciones suben porque la economía se expande más rápidamente y se pagan más impuestos.

¿Qué riesgos implican para el presupuesto del país las variables externas en 2008?
Si se sube el precio del petróleo y llega a un promedio de 90 dólares o más, habrá una depresión y van a caer las recaudaciones en Nicaragua. Todo este presupuesto depende de las variables exógenas e internas. Y todo esto está en veremos. La clase media en este país está quedando pulverizada por esta crisis socioeconómica. Si uno va al consulado de la embajada americana o al consulado de Costa Rica, verás las filas de nicaragüenses de clase media que están haciendo cola para obtener visas y emigrar del país.

Este contexto requerirá de mucha sensatez y responsabilidad de parte del gobierno...
Lo que hay ahorita en Nicaragua es una inconsistencia entre el actuar del gobierno en cosas como el presupuesto y los discursos del presidente. No sólo tienen consecuencias las acciones, también las palabras. Él no tendrá éxito en eso. Tiene una gran responsabilidad al estar al frente de Nicaragua, y la gente se pregunta adentro y afuera si el presidente inspira confianza o no.

“Riesgos de una depresión económica”
Pareciera que entre el 31 de diciembre y el 1 enero ocurren muchas cosas. Algo queda de esa curiosidad. Los nicaragüenses tienen muchas expectativas en su economía y su entorno.

¿Se percibirá el próximo año un mayor movimiento de la economía o permanecerá este ambiente constreñido?
Si la correlación de fuerzas óptimas se da, si el petróleo se maneja en 76 dólares o menos, si el discurso del presidente es más conciliador, si la clase política deja sus pugnas, si se ejecuta bien este programa de inversión pública y vienen más inversionistas privados a Nicaragua, entonces se superaría esa tasa de crecimiento del 4.5 por ciento. Pero si hay una fuerte recesión en Estados Unidos y/o sube el precio del petróleo a un promedio de 90 dólares el barril, o se empeora el clima de inversión por la pugna continua sobre temas políticos, entonces la tasa de crecimiento no se logrará y además la inflación será más alta de lo previsto. La inflación este año terminará prácticamente en 15 por ciento. Si estos factores se dan, nosotros podríamos tener no sólo una desaceleración, sino una depresión, y por otro lado, un alza inflacionaria mucho más allá del 15 por ciento. Y a esto se le suma los riesgos de desastres naturales.

¿Estaríamos ante una fuga masiva de nicaragüenses, como una válvula de escape?
Esa es la válvula de escape, y a la vez gran tragedia de Nicaragua. Nuestras exportaciones son bajas, por más que cada año se establezca un récord, porque cuando se comparan con nuestras importaciones, son muy bajas. La más importante exportación de Nicaragua es la de sus hijos e hijas. Y entre los que se van hay algunos de los mejores de nuestra gente, porque son los más empresariales, porque son los que están dispuestos a tomarse el riesgo de irse muchas veces sin nada en qué caer muerto, a buscar mejores horizontes en otros países. Tenemos que ver cómo ayudamos a nuestros compatriotas a realizar sus sueños en nuestro país.

¿Qué es lo mínimo que debe hacer el gobierno en materia de energía?
Como mínimo es darse cuenta que ya le pusieron el parche, ya vienen las plantas Hiundai de Corea, ya vinieron la plantas “Hugo Chávez” de Venezuela, pero eso no soluciona el problema, porque funcionan a base de diesel, que es más caro. Nicaragua tiene que poner en marcha una estrategia para reducir su dependencia de plantas que dependen de hidrocarburos, con el objetivo de darle a los nicaragüenses acceso a energía fiable, estable y más barata. Habría que crear un clima propicio de inversiones en el sector energético, una de las condicionalidades más importantes del FMI. Ya tenemos que pasar a la acción. Necesitamos plantas geotérmicas, hidroeléctricas y plantas que importan carbón mineral.

Los CPC
¿La Asamblea aprobará presupuesto para estos gabinetes y Consejos del Poder Ciudadano aglutinados en el Conpes?
El presupuesto sometido por la Presidencia a la Asamblea no incluye ni un céntimo para los CPC. Sí hay una partida mínima, creo que es de cinco millones de córdobas, para el Conpes, que no es lo mismo que los CPC. Pero en el caso de que estuvieran empotrados en otros rubros, financiamiento a los CPC, te aseguro que los partidos de oposición no dejarían pasar eso.

¿No habrá dinero público para crear un gobierno paralelo?
Así es. Esa es toda la controversia: que el presidente Ortega y la Primera Dama aparentemente quieren crear un gobierno paralelo o sombra, que por cierto no solamente tiene molestos a los partidos de oposición, sino a muchos de los sandinistas más destacados del país.

¿Qué pasa si hay desvíos de fondos de entidades como la Presidencia, el Fise, para oxigenar a estos gabinetes de consulta popular?
La Asamblea Nacional estará ojo al Cristo. Te he mencionado que se va a renegociar el pago de los Cenis, mi percepción es que ese proceso de negociación podría completarse en el primer trimestre del año entrante. En ese caso, habría una reforma al presupuesto y se le daría otra peinada muy cuidadosa al presupuesto, entre otras cosas, para asegurarse que no ha habido este tipo de desvíos. La Comisión que presido recibe mensualmente un resumen de la ejecución del presupuesto, y nosotros estaremos ojo al Cristo para asegurarnos de que eso no estará pasando. Pero el mayor control que habrá sobre esto será el de la propia población y los medios de comunicación, que al detectar algo como esto, que es difícil de ocultar, pegarían el alarido.