Política

Arce habla mal de sus colegas diputados


Tania Sirias

El ex diputado del FSLN Bayardo Arce comparó a la Asamblea Nacional, en la cual permaneció por muchos años, con un circo politiquero, y dijo que los diputados de oposición no tienen ninguna iniciativa, pues están perdiendo el tiempo en “cosas sin importancia” como son los Consejos del Poder Ciudadano, CPC.
“Existen cosa más importantes en las que debería ocupar su tiempo un diputado responsable. Todos saben los problemas que tuvimos con los fenómenos naturales, el tema del petróleo que nos está afectando como país pobre, pero ellos sólo están dando vueltas en temas estructurales”, dijo Arce.
Además, agregó que “los legisladores no tienen claro su norte y no tienen una capacidad propositiva, ya que no plantean alternativas de cómo hacer las cosas, lo cual sería más útil para el país, y posiblemente les acarrearía mayor respaldo, en vez de verlos peleando entre ellos. Se ven como parias, y no son más que un circo politiquero”, criticó el ex presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional.
Al consultarle sobre la insistencia de Ortega por conformar los CPC, Arce respondió con tono alterado que “el Presidente tomó la decisión, pues quiere que la gente participe en la gestión de gobierno, y así se va hacer. Ese es su derecho”, dijo.

Si Taiwan quiere, pues se regala
El asesor económico también se refirió al arroz donado por Taiwan, el cual sería repartido por la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos, Enabás, a los CPC y vendido a la población, contraviniendo el acuerdo con el país asiático.
“Oí decir que Enabás pensaba venderlo, pero si Taiwan reclama que su donación es para regalar, pues tiene que regalarlo, y se tiene que respetar la voluntad de los donantes”, expresó Arce.
El funcionario excusó la acción del director de Enabás, Róger Alí Romero, y dijo que algunos países autorizan que sus donaciones sean vendidas para financiar otros proyectos. Arce puso el ejemplo del gobierno de Japón, que tiene años de donar urea, la cual es vendida a los productores con el fin de crear un fondo de contravalor, que después se revierte en la construcción de puentes, hospitales y escuelas en el país.