Política

ALN en la encrucijada

No es antisandinista porque entonces el día que el Frente Sandinista desaparezca, ¿contra quién pelearía? Hay que tener una ideología, dice, y eso es precisamente lo que le respeta al partido de gobierno. “Ellos tienen una cohesión ideológica”, explica entre el olor a tabaco típico de las oficinas de los fumadores, sentado delante de una pila de libros. Eliseo Núñez Morales, “Eliseíto”, como le llaman los periodistas para diferenciarlo de su padre, a quien ahora adversa, es pragmático, hábil, es el consejero de Eduardo Montealegre. “No el único consejero”, insiste en decir para evitar que sus colegas se molesten

En esta entrevista le hace propuestas tácitas al Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y envía mensajes a los miembros del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Sobre las debilidades de Eduardo Montealegre evita hablar, sonríe. Responde con los números en la mano: los 700 mil votos que sacaron en las elecciones nacionales.
Este Eliseo fue arnoldista a ultranza, estudió un postgrado en el Tecnológico de Monterrey, es diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacén), y con 35 años conduce los destinos de la Alianza Liberal Nicaragüense.
¿Cuál es la principal estrategia de la ALN de cara a las elecciones municipales?
Crear una nueva red de municipalismo. Esto se potenciaría si trabajamos en una alianza estratégica con el PLC.
¿De qué depende esta alianza, de que Arnoldo Alemán no esté dentro del PLC?
Depende de que el PLC apueste por construir institucionalidad. Si eso significa que Alemán no va a estar adentro, eso significa. Si es que Alemán va a dejar de tener su acuerdo con el FSLN, eso será.
¿Tiene dos opciones Alemán entonces?
Si Alemán deja de pactar con el Frente entiende que tiene que darle paso a la institucionalidad del país. Es plausible que él sea parte de su partido en este esfuerzo, pero no parte de nosotros.
Pero, ¿qué implica esta alianza?
Estamos viendo la alianza como una primera etapa para conseguir una unidad más permanente, que bien puede ser en forma de coalición o como un partido. Cualquiera de las dos formas podría resolver el problema de los liberales en sí.
¿Qué tan avanzadas están las negociaciones?
Todavía no hay una clara voluntad de Arnoldo Alemán, pero ya se ve voluntad de parte de muchas estructuras del PLC.
¿Existe alguna posibilidad de alianza con el MRS o les interesa más el PLC?
Creo que el MRS tiene muy buenos aportes, creen en la democracia como sistema. En ese sentido están muy cerca de nosotros, pero si vos pegás al MRS a la derecha en una acción que persiga nada más derrotar al Frente, vos le dejás el monopolio de la izquierda al Frente, y la izquierda en el país no tiene por qué ser proscrita, ni tiene por qué estar en manos de quienes quieran ostentarla de una manera no democrática.
Pero sería beneficioso atraer a una parte de la izquierda en Nicaragua, ¿o no?
De hecho nosotros creemos en eso, pero habría que medirlo en la dimensión que puede resultar la elección. Creo que el MRS en el sentido de construcción de institucionalidad es el que está más cerca del discurso de la ALN y viceversa.
¿Es imperativa la unidad con el PLC? ¿Qué pasa si van a las elecciones municipales solos?
Si vamos solos avanzamos porque estamos ahorita en cero alcaldías y vamos a conseguir de 40 a 50 alcaldías.
¿Esa es la meta?
De ir solos esa sería más o menos la meta. Entre las 50 alcaldías estarían seis o siete cabeceras departamentales.
Hablemos del caso de Managua.
Es difícil si no vas en alianza con el PLC o con el MRS. En Managua el voto de izquierda casi siempre supera al voto de la derecha, pero la principal diferencia entre el MRS y la ALN es la gestión económica. De llegar a una alianza con el MRS también habría que discutir ese tipo de visiones.
¿Entonces necesitan del MRS para lograr la Alcaldía de Managua?
Nosotros creemos que sí. En Managua el MRS tiene un valor grande y puede significar la diferencia, pero tenés que estructurarte bien. La siguiente pregunta sería, como necesitamos del PLC para el interior del país, el PLC necesita de nosotros para el Pacífico, y el MRS necesita para ciertas áreas del Pacífico y nosotros para ciertos municipios grandes como Managua, León, Jinotepe, entonces, ¿cómo conglobar los intereses? Y ¿el MRS estaría dispuesto a tener al PLC como interlocutor? Al final, sería una alianza de tres, y es ahí donde vienen las diferencias.
¿Y usted cree que el MRS esté dispuesto a hacerles el favor en Managua?
Nosotros podríamos aportar capital político en lugares como León, San Marcos y otros lugares, y no estoy diciendo que ésta es una propuesta. Podrían consolidarse en lugares donde han venido siendo fuertes.
¿Han hablado de nombres para la Alcaldía de Managua? Se dice que la fórmula perfecta es Eduardo Montealegre y Edmundo Jarquín, y viceversa.
Se ha pensado en esa posibilidad. Eduardo no ha dicho que no a eso. Pero tanto Eduardo como Mundo ahorita representan una buena parte del capital político de los dos partidos. La pregunta es ¿cuánto riesgo estás dispuesto a tomar?
No es que el MRS y la ALN desaparezcan sin Mundo y sin Eduardo, pero se mirarían bastante mermados con una derrota en una contienda como la Alcaldía de Managua. ¿Está dispuesto el MRS a derechizar su discurso para conseguir los votos de la derecha? Eduardo con el MRS tendría que izquierdizar parte de su discurso.
Usted como el principal consejero de Montealegre, ¿le permitiría que fuese de segundón en la Alcaldía de Managua?
Creo que Eduardo no podría ser segundo de Mundo, ni Mundo segundo de Eduardo.
¿Nunca podrían ir juntos entonces?
Habría que escoger por uno de los dos, si ese fuera el caso, hasta el momento no se ha empezado a discutir nada de eso. La Alcaldía de Managua es un trampolín casi de oro hacia una presidencia de la República.
¿Tienen la certeza de que si van unidos los tres derrotarán al Frente?
El votante se comporta casi siempre de manera similar. Lo único que puede cambiarte el panorama es una abstención masiva. La gente va a ver esto como una especie de referéndum revocatorio para Daniel Ortega.
¿Qué tan desgastado está Alemán como para que los demás se impongan?
Hasta hace unos meses se creía que lo que dijera Alemán los diputados lo iban a hacer y de pronto los diputados se percatan de que no sólo le tienen que responder a Alemán, sino también al votante. ¿Qué es lo que sucede? La lección de Chinandega, León, Masaya, Carazo y Rivas pesa sobre las espaldas de los diputados.
¿No es una rebeldía ficticia entonces?
No creo. Todavía Arnoldo tiene capacidad de manipular a la gente que está tomando estas decisiones, pero en la medida que va pasando el tiempo ellos se están dando cuenta de que si le tienen cariño, afecto, al doctor Alemán, no van a tirarse al precipicio por él.
Ese cariño y capacidad de liderazgo, incluso, habilidades para improvisar, no las tiene don Eduardo, ¿usted qué le ha aconsejado al respecto?
(Ríe) Fijate que si de esa manera consiguió 700 mil votos, lo peor que podés hacer es comenzar a actuar de nuevo. La gente, y eso es algo que los políticos olvidamos casi siempre, puede ser ignorante, pero no es estúpida.
¿Qué me quiere decir con eso?
Cuando un político se desmonta y disfraza, la gente lo huele, lo percibe. Si has conseguido ser algo de la manera genuina, aún con tus problemas al hablar, la gente al final compra eso, lo mira genuino y lo acepta. Tenés que mejorar, sí, pero lo que menos necesita Eduardo es parecerse a alguno de los otros dos.
Estoy hablando de madurez política.
Dice Juan Jacobo Rousseau que no tengás miedo a proponer tus ideas, aunque éstas sean consideradas excéntricas, porque las grandes ideas en el mundo alguna vez fueron consideras excéntricas. En ALN somos considerados excéntricos. La suma de nosotros y el MRS da un número de electores que decidieron apostar por un discurso institucional.
Pero ese discurso se perdería automáticamente si se unen con el PLC, porque no sólo es Arnoldo Alemán quien está deslegitimado.
Sí, habría que reformar hacia adentro.
¿Qué pasaría si enjuician a Eduardo Montealegre?
Lo que Eduardo nos ha dicho es que si piensan que a él lo van a poner en las mismas condiciones que Arnoldo, de ceder, están equivocados.
¿Qué podrían ceder ustedes si no tienen el control y poder del PLC?
Podríamos, y eso le encantaría al Frente y al PLC, darle legitimidad a lo que están haciendo. Y no estamos dispuestos.
Eso no harían, pero, ¿qué están dispuestos a hacer?
Mantener el mismo discurso.
¿Eso significa que puede existir la ALN sin Eduardo Montealegre?
Exactamente eso. Los que creen que eliminando a Eduardo eliminan a ALN, están equivocados.
¿Ya han pensado en que pueden encarcelarlo?
En todas las posibilidades. Nos han dicho que Eduardo va a terminar preso y que la ALN se disolverá.
Pero eso sería un beneficio para ustedes, lo victimizarían.
Si lo ves totalmente frío y pragmático sí. Al victimizarlo ALN sube, y creo que hay la suficiente madurez política para sostenerse. Lo otro es que no tenemos mucho apuro por conseguir el poder.

Alemán, a largo plazo, está listo
Eliseo Núñez Morales es recordado por haber sido un férreo arnoldista e incluso haber escrito y defendido la “Ruta de la mentira”, a un antiarnoldista.
¿Por qué la metamorfosis?
Te lo diré claro. Cuando me opuse al gobierno de don Enrique fue porque los tránsfugas y parásitos que tuvo Arnoldo durante su gobierno, se trasladaron casi completos adonde don Enrique, y esa gente sin vida partidaria comenzó a apoderarse del partido.
¿De quiénes estamos hablando?
De los Fiallos, Fausto Carcabelos, los Pedro Solórzano… Si defender a Arnoldo significaba la cohesión del partido, lo iba a hacer. Pero después te das cuenta que Arnoldo quiere lo mismo que don Enrique, los dos quieren que sin ellos el partido se desbarate.
¿Cuál fue la gota que derramó el vaso?
Cuando empieza la crisis, llego donde Arnoldo y le digo: ‘Yo creo que usted tiene que respetar la institucionalidad del partido. La que ha sido electa para la directiva es su hija, María Dolores, y no María Fernanda’. Su respuesta fue que: ‘Yo con quien me acuesto es con la Fernanda, y ella seguirá yendo’.
Luego aparece algo en EL NUEVO DIARIO sobre las tres María. Él me llamo y dijo: ‘Con mi mujer no te metás’. Yo simplemente estoy diciendo lo que pienso y debería agradecernos porque hemos dado mucho de nuestro prestigio para mantenerlo, le dije. Me dijo que si él estaba preso, el partido no le servía. Acto seguido puse la renuncia.
Jamileth Bonilla y su papá, Eliseo Núñez, han dicho que ustedes son neófitos en política, ¿a qué se deben las diferencias?
(Ríe) Al estilo de hacer política. Piensan que el futuro político de ellos está en manos de gente sin experiencia.
¿Y son irreconciliables las diferencias entre ustedes?Yo no creo. Ellos creen que Arnoldo tiene más peso que el que nosotros creemos que tiene. Arnoldo a largo plazo está políticamente muerto. Arnoldo es un gran táctico, pero es un estratega desastroso. Cuando él deja la presidencia es el hombre más poderoso del país y no logra mantener el poder, ¿por qué? Porque sus decisiones estratégicas fueron erradas, desde la escogencia de don Enrique, él apostó que lo iba a dominar sólo por ser viejo y conservador.
El tiempo a mí me dio la razón, don Enrique terminó enjuiciado, el Frente terminó en el poder y el Poder Judicial terminó de corromperse políticamente con el caso de Arnoldo.
A mí me queda un duda, ¿cómo usted antepone sus intereses políticos al amor filial?
Él (su padre) tiene intereses opuestos. Te digo, no puedo sentirme orgulloso de él. Él me enseñó a sostener mis opiniones.