Política

Ortega se encontró con su medicina


Edgard Barberena

La resolución del Tribunal de Apelaciones de Managua que mandó ayer a parar la acción de los 52 diputados de la oposición del Legislativo que rechazaron el veto presidencial sobre los CPC, deja abierta una pugna entre el Legislativo y el presidente Daniel Ortega, opinó ayer el jurista Sergio García Quintero al comentar el fallo.
“Esto es muy importante, sobre todo tomando en consideración que supuestamente para disminuir el poder del presidencialismo establecido en la Constitución Política, el presidente ha venido a ‘troche y moche’ queriendo imponer en Nicaragua un sistema parlamentario que no está de acuerdo con la idiosincrasia política de nuestro país”, añadió.
Dijo que “la co-presidenta”, doña Rosario Murillo, y Ortega aducían que el pueblo tenía que manifestarse en el Parlamento, que como era el legitimo representante del pueblo, iba a ejercer el poder en este país, aun por encima del Ejecutivo, y que el gobierno iba a estar ejercido por un primer ministro y una figura simbólica, el presidente.
Advertencia
Indicó García Quintero que Daniel Ortega “debe poner la barba en remojo en el sentido de que no puede contar más ni debe continuar más con la pretensión de imponer el sistema de gobierno parlamentario, porque si lo ocurrido ayer (este martes) hubiera ocurrido en el régimen que él quiere imponer, su gobierno se hubiera caído y hoy no fuera primer ministro”.
Recordó el jurista que según la Constitución Política, los legítimos representantes del pueblo son los diputados y no los CPC que impulsan el matrimonio presidencial, los que dicen “pueblo presidente”.
“Lo que han hecho es sumamente malicioso y deja claro que nunca ha habido intención de beneficiar a nuestro pueblo, y lo único que se ha pretendido es afianzar el poder del Presidente y la co-presidenta con el objeto de perennizar al FSLN en el poder”, añadió García Quintero.