Política

La mala hora del FSLN


Eduardo Marenco

¿Qué está ocurriendo en el FSLN?
Siempre ha habido expresiones de diferentes corrientes en el Frente, y siempre ha habido a lo interior del Frente visiones autoritarias. Es decir, querer resolver estas visiones diferentes de una manera autoritaria. Si lo remontamos a la historia del Frente, hay múltiples ejemplos.
¿Algunos de ellos?
Por ejemplo, la separación de Mónica Baltodano, la separación del MRS.
En los 70 incluso hubo casos de ajusticiamiento interno, ¿no?
Sí, pero eso fue una cuestión muy particular, no como producto de una política de que matar gente fuese la manera de resolver las diferencias. Sino que dos tomaron decisiones por su cuenta. Fue el caso, por ejemplo, de Narciso “Chicho” Zepeda, un dirigente sindical de El Viejo, muy cercano a El Danto, con una tradición en el Frente, para quienes lo conocimos desde los 60. Lo acusaron también de traidor. Ese es el problema, por eso la palabrita traidor tiene una connotación peligrosa, porque un loco oyó decir que era un traidor y lo mató. Entonces aquí puede pasar algo similar cuando te califican como traidor.
¿Por qué cree que el conflicto interno ha escalado al nivel de llamar a Nicho traidor?
Nicho dice que Rosario lo dijo en la reunión. Lo que yo escuché es a un tipo en una reunión pública que se dio. Aquí hay algo interesante: en los años 60 y 70, cuando entrábamos al Frente, colgábamos la vida al entrar, solamente por pertenecer al Frente Sandinista. Ahora ha entrado una camada de gente que no expone la vida, sino que hace usufructo del poder. Su manera de sobrevivir es aceptar lo que este mando vertical, autoritario, diga, y ese es uno de los problemas que hay. Entonces, este tipo que dijo esto, es gente que escala y quiere hacer méritos así.
¿Cómo entender que una persona que ha sido de los círculos más cercanos, leal de Daniel Ortega, que ha estado a su lado en los últimos 30 años, ahora esté enfrentado de este modo a la cúpula de su partido, y haya movimientos para erosionar sus fuerzas en el Concejo para destituirlo?
Es producto de esa visión autoritaria, que no sólo es del Frente, sino que es un problema de cultura política de Nicaragua, cuya herencia inmediata es del somocismo, y esa cultura autoritaria no la rompió el sandinismo: la asimiló y la integró. Entonces se expresa en algunos momentos más fuerte, dependiendo de la coyuntura.
Aquí lo que están en juego es el post Daniel, lo que abre la posibilidad de que surja un nuevo liderazgo, y por otra parte, para preservar ese liderazgo emerge una visión autoritaria. Y esto pasa por la reforma a la Constitución para que el post Daniel se postergue o la necesidad desde ya, de plantearse quién es el que va a sustituir el liderazgo de Daniel en las próximas elecciones. Eso es lo que hay detrás de esas reformas constitucionales.
¿Estamos viendo una lucha política por la sucesión dentro del FSLN?
Aunque Nicho no esté buscando la sucesión, solamente por el hecho de que el otro o la otra piense que él puede ser un candidato, ya se abre la sucesión. No es si yo quiero lanzarme, sino que el otro lo ve a uno con posibilidades y le quiere serruchar el piso antes. Entonces aflora esta cultura política del autoritarismo, de resolver las contradicciones y diferencias vía la autoridad.
¿Rosario Murillo aspira a suceder a Daniel Ortega?
Yo no sé si ella aspirará, pero constitucionalmente no puede ahorita, y constitucionalmente sí puede Nicho. Por eso la reforma.
¿Esa es la razón de la reforma?
Yo creo que sí. Una de las razones, o tal vez la más importante. No tanto por la Rosario, sino por la reelección. Si fuese para dar chance a Rosario, significa que abrirías el concurso de la sucesión. Pero lo que hacés con la reforma es no abrir el concurso de la sucesión. Entonces no es para Rosario. Ella podría ser la primera ministra.
Ahorita no les sería muy beneficiosa la apertura de la sucesión, porque si fuera sólo eso, ella podría ser parte de la sucesión porque no la tiene prohibida por la Constitución. Acordate que “Payo” Solís decía que la opinión era de que entre marido y mujer hay parentesco cero.
¿Qué puede ocurrir?
Por un lado, vamos a ver un reacomodo de fuerzas dentro del sandinismo, y esto va a repercutir en el país, porque como fuerza política importante de Nicaragua, esto tiene sus repercusiones en la vida nacional.
¿Y qué pasa con la vida orgánica del Frente Sandinista, con la asamblea y el congreso sandinista?
Han dejado de funcionar estos organismos de poder. El último congreso se dio en 2005 en Matagalpa, para proclamar a Daniel Ortega.
Y la vida programática, doctrinaria del FSLN, ¿está muerta?
Ese es uno de los problemas más grandes del sandinismo como partido, no hay escuelas de cuadros para el relevo. Vos ves un gran handicap: que los dirigentes históricos son mayores de 55 años, y después para abajo no ves a nadie que tenga un prestigio en la sucesión. Mañana pasa un accidente, como todos somos de la vida prestada, y no ves sucesión.
Los CPC. ¿Qué significan para la vida interna del Frente? ¿Éste es un brazo que suplanta la vida interna del partido o que la funde?
Aquí hay una confusión. Los secretarios políticos se vuelven los secretarios de los CPC. Yo no sé si es para cooptarlos o para integrarlos. Es difícil verlo. Pero evidentemente hay una lógica de sustituir a la vieja militancia con méritos por gente nueva que va a deberle todo a los nuevos dirigentes.
¿Qué escenarios ve previsibles?
Hay una tendencia a que se dé una reunión de diferentes corrientes para hacer una reflexión colectiva sobre lo que ocurre. No necesariamente tenemos que coincidir en todo, pero podemos tener una agenda mínima y actuar de forma más colectiva para evitar estos actos de tipo unilateral y autoritario. El caso de Nicho es como la gota que derrama el vaso, porque hay otros casos a lo largo de este año. Es necesario reunirse para que la otra parte sepa que hay gente que demanda resolver los problemas de forma colectiva y no individual.

”Cuando exponíamos la vida... otros andaban de hippie”
Oscar René Vargas ilustra con la siguiente anécdota cómo ser parte del FSLN implicaba una dosis de heroísmo, y ahora, una dosis de oportunismo:
“El día que mataron a Camisiro Sotelo, mi hermano y yo fuimos a buscar a Daniel Ortega. A Casimiro lo matan de la estatua de Monseñor Lezcano, tres cuadras para abajo. Daniel estaba cerca de allí, en una casa clandestina de la estatua de Monseñor Lezcano, una y media al lago.
“Nosotros lo llegamos a sacar con Tarzán, hermano de Oscar Turcios, ese día si nosotros no sacamos a Daniel, lo matan, posiblemente porque allí estaba la Guardia cuando salimos nosotros. Lo trasladamos a la casa de Olga Maradiaga.
“Ella me llamó molesta recientemente por la situación de la Alcaldía de Managua. Y me decía: ‘Cuando nosotros estábamos en el Frente, hace 40 años, exponíamos la vida sólo por esconder a alguien, y otra gente andaba de hippie’.
“A ella la echaron presa con su hija, su nieta, días después. Lo que veo es que se está creando una resistencia por el intento de desplazar a los militantes históricos del FSLN”.

Alejandro Martínez Cuenca:
“Nicho simboliza el descontento”

Eduardo Marenco
El doctor Alejandro Martínez Cuenca piensa que el revanchismo, las pasadas de cuenta y las descalificaciones a lo interno del FSLN atentan contra la vida misma de dicha organización
¿Qué ocurre en el FSLN?
En la historia del Frente el conflicto ha estado siempre presente. Antes de la revolución fue la división en tres fuerzas; durante la revolución, cuando ya éramos gobierno, las contradicciones estuvieron sobre la piel entre los terceristas, los proletarios, los GPP, queriendo tomar cuotas de poder; luego lo vimos después de los 90, cuando se va Sergio Ramírez, que decide irse; después el conflicto con Mónica y Víctor Hugo que se van; luego hay conflictos conmigo, con mi candidatura a la Presidencia por el Frente en 2001 y cuando me cierran las puertas del teatro en 2005; después viene Herty y lo echan; ahora vienen con Marenco: la constante es el conflicto.
Con una gran diferencia, yo creo que Nicho simboliza hoy el descontento con el Frente Sandinista, porque creo que las crisis anteriores se lograron resolver porque había instancias colectivas para resolverlas. Hoy ya no existen: las decisiones son unilaterales.
Y al ser unilaterales están cargadas con una dosis de poca construcción de consenso, y eso es grave. Lo que ocurre es la expresión de una profunda crisis, al dejar sin espacios la conformación del consenso. Eso hay que remediarlo lo más pronto posible, ni a los sandinistas ni a la democracia, ni a Nicaragua le conviene una creciente apatía de las fuerzas sandinistas.
¿Cómo se explica el conflicto con Nicho Marenco?
Llamar traidor a Nicho Marenco quiere decir que ya no queda absolutamente nadie dentro del Frente Sandinista que no pueda ser acusado de esa manera. Nicho, más que un compañero, amigo, empleado, ha sido el hombre más leal en el Frente Sandinista a los errores y aciertos de Daniel Ortega... siempre estuvo allí.
Tildarlo de traidor por haber ejercido el derecho a demandar respeto a la dignidad del sandinismo es equivocado, y la única explicación es que las estupideces no tienen explicación.
Hay muchos cabezas calientes dentro del Frente Sandinista, a un amigo mío cubano que quería venir acá no le dieron la visa porque aquí hay cabezas calientes que creen que cualquier cubano puede estar conspirando para serrucharle el piso al secretario general del Frente Sandinista. Es un disparate.
El que tiene dignidad es un potencial enemigo, porque puede parecerle candidateable a alguien. Esa obsesión enferma del poder, de no darle espacio a nadie por temor a que le reste un poquito de poder, al poder omnímodo que se ha querido crear, eso es una enfermedad. ¿Y por qué es pecado mortal aspirar a ser candidato?
¿Cuál es su llamado al FSLN?
Que dejemos de actuar con el hígado, me toca las fibras ver que la ceguera conduce al Frente Sandinista a ser un partido de clientelistas que tienen que callarse porque pierden las migajas que necesitan para comer. Si sigue así, se irá quedando solo este partido poco a poco, de aquello que creíamos que podía ser un partido democrático, que respetara la dignidad de sus militantes que podían contribuir con sus ideas y no están allí sólo para recibir órdenes.
Actuemos con la razón y no con el hígado, ante estos terremotos dentro del FSLN procuremos un diálogo franco, no un diálogo de sordos. En el nombre de Dios, que paren todas esas descalificaciones cuando hay ideas diferentes, en el nombre de Dios que se les quite ese espíritu vengativo, si son sensatos, en el nombre de Dios yo lo pido, ahora que hay esa actitud seudo religiosa en el FSLN.
Por Él, por Dios Santo, dense cuenta que están jugando con fuego: la descalificación, el revanchismo, la pasada de cuentas, tienen que pasar al pasado.

Dora María Téllez

“El FSLN ya no existe”

Esteban Solís
Un periodista le preguntó al escritor portugués y premio Nobel de Literatura, José Saramago, si creía en Dios, y éste sacó del fondo de su ser una respuesta breve, seca y contundente: “No. Dios no existe”. La comparación si se quiere es odiosa, pero vale la pena intentarla. Le preguntamos a la comandante ex guerrillera Dora María Téllez si creía en el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, y su respuesta fue: “No, el FSLN ya no existe”.
Hay un Frente danielista
Sobre este tema la comandante Téllez señala que “lo primero es que ya no es un Frente Sandinista, es un Frente danielista, el sandinismo se acabó ahí, y quedó en el corazón de la base, pero la estructura es totalmente danielista, el control es danielista, el sandinismo en la cúpula de ese partido simplemente está muerto, lo que hay es un danielismo que se caracteriza por su afán de poder, sin ningún contenido programático y sin ningún objetivo”.
Por eso, ella razona que el gobierno de Daniel Ortega gira, un día hace un gran arreglo con los empresarios mientras los precios de los productos básicos suben horriblemente en detrimento de los más pobres.
¿Qué pasa en el FSLN? Lo que hay ahí es una estructura de poder que persigue el poder por el poder en sí mismo, eso es lo que está pasando ahí, y a todo el que se oponga le van a cortar la cabeza, refirió Téllez.
Téllez considera que algunos cuadros históricos del FSLN están alrededor del comandante Ortega porque están adscritos al danielismo. “Dejaron de ser sandinistas y se convirtieron en danielistas, y están obsesionados por estar encaramados, por estar ordeñando el poder político, sin ningún programa, sin ningún objetivo y sin ninguna ética”, agregó la ex guerrillera.
¿Pero el danielismo al que usted se refiere tiene sus bases?
Sí tiene sus bases, pero es completamente distinto al partido FSLN que tenía sus organismos, su dirección colectiva; éste gira alrededor de Daniel y de su familia, y de los intereses de la gente que está en su círculo, ahí no hay partido.
Se ha logrado consolidar repartiendo prebendas a los cercanos al líder, a los incondicionales, y a los que se distancian o son críticos, se les reparte castigo, como lo estamos viendo ahora, y se va a seguir viendo con cualquier persona, porque Daniel no reconoce amigos, ni parientes ni prójimo, ni nada, ahí no hay militancia, solamente hay incondicionalidad”.
¿El caso del alcalde de Managua Dionisio Marenco es un ejemplo de lo que dice?
Nicho Marenco ha sido un militante del danielismo, sin ninguna duda, pero como alcalde ha pretendido hacer una alcaldía seria, y yo creo que eso ha molestado a la estructura del danielismo, pero Nicho ha sido un soporte del danielismo toda la vida, todo el tiempo, pero el danielismo solamente reconoce incondicionalidad, y ni siquiera han sido capaces de entender que una figura como Nicho pretenda hacer una alcaldía con cierta seriedad.
¿Cuál es el papel de Rosario Murillo?
Creo que juega el papel de ser la pareja de Daniel en el sentido político estricto, en el sentido del poder, ellos son una unidad de poder, no hay ninguna diferencia entre lo que hace ella y lo que hace él, lo que pasa es que ella es la que pone la cara, y a ella se le critica, y no hay que creer que lo que ella hace, es porque Daniel no se da cuenta; eso no existe ahí, la guerra contra Nicho la está fomentando el propio Daniel Ortega, y Rosario es la que saca la cara porque son una unidad de poder.