Política

“Cuidado Daniel no termina”

* “Nadie le ha autorizado a concederle el 50 por ciento de su poder a su esposa, ni la Constitución ni la opinión pública, ni ningún congreso del Frente” * “Nicho deja claramente establecidas las cosas. El problema aquí es con Rosario, y dice de manera explícita que no es cualquier persona que va a enturbiar su militancia” * “Si sigue por el camino de la insensatez va a ser muy difícil contener a un pueblo como éste”

Julio López Campos lanza advertencia tajante: “Cuidado no termina”

“Daniel está ebrio de poder”

La crisis del Frente Sandinista. La omnipresencia de Rosario Murillo. El descontento que sus dirigentes viven en silencio. La posibilidad de que Daniel Ortega con su “ebriedad de poder” pierda la presidencia o de que “entre en razón” y gobierne con mesura y responsabilidad, son algunos de los temas que analiza Julio López, antiguo cuadro duro del FSLN

Julio López es tajante: “Cuidado ni termina”. Y vuelve: “Oíme bien, cuidado ni termina. Daniel está ebrio de poder”. Al final, él mismo deja ver su esperanza de que el presidente Daniel Ortega se enderece: “Ojalá entre en razón”. Y le pone un toque de nostalgia: ese día, dice, “el Frente será una fuerza imbatible en Nicaragua”.
López fue uno de los ideólogos del Frente Sandinista y vivió una de las situaciones más difíciles de este partido, la formación del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), al cual no se sumó. Según él, la crisis que atraviesa el FSLN puede agudizarse en una semana. Sólo se requiere de paciencia y tiempo. También de hastío. Cuando llegue el momento, insiste, ese partido puede mejorar.
El enojo con el que el alcalde de Managua, Dionisio Marenco, increpó públicamente a Rosario Murillo luego de que amenazaron a un concejal que no era del gusto de Ortega y de Murillo, evidenció una crisis en el partido de gobierno. López va más allá y analiza las consecuencias de la crisis partidaria en el poder.

¿Qué tan grave es el conflicto interno que hay en el Frente Sandinista?
Es difícil responder con seriedad a esa pregunta, porque uno de los problemas del Frente, hoy, es su opacidad. Si los ministros no se sienten en la libertad de decir y hacer, de ese sólo hecho podemos desprender qué es lo que está ocurriendo más abajo, donde obviamente la incertidumbre y los temores se acrecientan.
La crisis con Nicho te indica que realmente hay mucho descontento en sectores muy significativos del sandinismo por la manera como se están conduciendo los asuntos internos y de Estado.

¿Qué significado le da usted a que Dionisio Marenco haya salido públicamente a retar a Rosario Murillo?
Primero, no me atrevo a decir que Nicho está engrosando las filas de la disidencia. Nicho sigue siendo leal al frente, y creo que sigue siendo leal a Daniel. Lo que ocurre es que mucha gente conoce muy poco a Nicho. Nicho no está haciendo nada que nunca haya hecho en el pasado. Él siempre fue un cuadro que dijo lo que pensaba. Incluso a Daniel, cuando estaba en desacuerdo con él. La diferencia es que ahora él es el alcalde y hay muchas interrogantes sobre el quehacer del Frente. Hay desesperanza, frustración, y entonces sus palabras tienen eco.

Si Nicho siempre tuvo la confianza de expresar sus críticas, ¿cuál es el verdadero problema? ¿El poder? ¿La omnipresencia de Rosario Murillo?
Nicho deja claramente establecidas las cosas. El problema aquí es con Rosario, y dice de manera explícita que no es cualquier persona que va a enturbiar su militancia. Él ha sido maltratado por Rosario y, efectivamente, no hay nada que nos indique que Rosario tiene la autoridad o la legitimidad partidaria para cometer esos excesos.
Entonces, ¿por qué el presidente Daniel Ortega se los permite?
Es que el compañero presidente ha actuado de manera unilateral. En primer lugar, nadie le ha autorizado a concederle el 50 por ciento de su poder a su esposa, ni la Constitución, ni la opinión pública, ni ningún congreso del Frente.
Ése es un acto unilateral, indebido y poco sensato. Lo grave es que no puede endosarle a Rosario el 50 ciento de su autoridad política porque es exclusiva de Daniel.

¿Usted cree que otros personajes del Frente pueden imitar lo que hizo “Nicho”?
Es un secreto a voces que la inmensa mayoría de los cuadros serios del Frente Sandinista, porque los hay, no me gusta mencionar nombres; en privado, de manera expresa y explícita están en contra, abrí las comillas si querés, “de las locuras de la Chayo”.
Lo dicen en el plano de la confianza, no se atreven a decirlo al interior del Frente, mucho menos fuera.
Aquí la derecha critica muchas tonterías del gobierno, y no se dan cuenta de que la cosa es más grave aún. Aquí no sólo se privatizó al Frente Sandinista, sino también al Estado nicaragüense. Las decisiones ni siquiera se toman en gabinete, ahora las toma Daniel y (Arnoldo) Alemán, eso se llama privatizar el Estado. Y en el Frente las decisiones las toma Daniel y Rosario, apoyados por un entorno que no quiero caracterizarlo.

Volviendo a lo mismo, ¿usted cree que Dionisio Marenco marcó la pauta para que esos dirigentes que están igual de descontentos critiquen pública o internamente?
Creo que muchos sandinistas y mucha gente decente y sensata quisieran que lo que ha hecho Nicho pudiera romper ese muro del silencio y de opacidad. Uno de los grandes triunfos al derrotar a la dictadura fue recuperar la libertad de pensar, el derecho de hablar, por eso gente como Daniel empezó desde jovencito a luchar por derrocar esa dictadura, pero ahora está confiscada la libertad política, y con el Frente en el poder está confiscado para los funcionarios el derecho a decidir.

¿Usted cree que con este desgaste Daniel Ortega va a ir perdiendo su liderazgo?
Hemos sido testigos del colapso de grandes liderazgos, y de grandes y sublimes realidades. Se desplomó la Unión Soviética, ¿podrá entrar en crisis en algún momento el liderazgo de Daniel? Yo digo que si ellos siguen actuando como ebrios de poder, es decir, ejerciendo el poder fuera de los parámetros de la razón, se va a debilitar en el tiempo ese liderazgo y eso se convertirá en una tragedia política.

¿Y eso se traduciría en un desplome del Frente Sandinista?
Yo quiero pensar que el Frente Sandinista es algo más que Daniel Ortega, que es todavía hoy el conglomerado más importante de Nicaragua, en cuyo exterior existe el principal capital político del pueblo de Nicaragua para las futuras transformaciones. Y el día que esa gente recupere para sí la libertad, como Nicho lo está indicando ahora, creo que muchas cosas van a cambiar.

¿Qué pasará con el Frente el día que Daniel Ortega no esté? ¿Habrá alguna crisis?
No, el problema del Frente Sandinista es al revés, cuando se den esas crisis políticas habrá necesariamente las posibilidades de construir algo mejor. Es el hecho de contener autoritariamente la crítica, la opinión diferente, la diversidad, es eso lo que le está haciendo daño.
Cuando Daniel sea capaz de mantener la unidad en el Frente expandiendo las posibilidades de su diversidad, entonces el Frente será una fuerza imbatible en Nicaragua. Mientras siga esa política de contención, no sólo a pensar sino también a actuar de manera diferente, el camino de la crisis se profundizará, sin duda.

¿Y hacia adónde va el Frente Sandinista después de esta crisis?
Es que yo creo que todavía la crisis no es evidente, y tenemos que esperar a que eso se convierta en una realidad. Es muy temprano para decir que estamos en una crisis madura.

¿Cree que estos diez meses han marcado la pauta como para decir que el Frente no volverá al poder?
Si sigue así no volverá jamás, cuidado que ni termina. Y escuchá bien lo que te estoy diciendo, si sigue así cuidado que ni termina. Cuando yo veo a Nicaragua tan llena de necesidades, la primera pregunta que me hago es: ¿Y Daniel qué se propone hacer para los pobres de Nicaragua? Esa pregunta yo la tengo que buscar, no en la retórica, sino en el Presupuesto (General de la República).
¿Qué es lo nuevo? 900 nuevos maestros, 600 trabajadores de la salud, 500 policías, Hambre Cero pasa de diez millones a 15. Usura Cero pasa de 2.5 a cinco millones. Seis millones para la reconstrucción en el Caribe Norte. Eso significa 15.7 millones de dólares adicionales, 350 millones de córdobas y aquí tenemos cinco millones de palmados. Si reparto eso entre los cinco millones, eso me indica que de manera adicional recibirán 70 pinches córdobas por cabeza, 0.19 centavos al día.
Y cuando vos venís y me informás que los frijoles pasaron a 18 córdobas, entonces en la compra de una libra de frijoles se fue el per cápita.
El presupuesto dice que para los banqueros en la deuda interna, sobre los intereses y el capital, habrá 225 millones de dólares, es decir, para los ricos va a haber no 350 millones de pesos, sino cuatro mil pesos.

¿Y eso a qué cree que se deba?
Daniel cree, y no sé quién lo ha engañado, que se puede estar bien al mismo tiempo con Dios y con el diablo. A Daniel lo han convencido en su entorno de que si no hace esas locuras, entonces el naipe se va a desbaratar.

“Daniel no tiene discurso, tiene retórica”
Usted me decía: “cuidado y no termina”, ¿cree que en algún momento existirán las condiciones para quitar a Daniel Ortega del gobierno? ¿Cómo?
Es una vergüenza que no se le responda a la gente ni para los frijoles. No se necesita ser economista para saber en Nicaragua que la gran cosecha es en postrera y después viene apante. Que si pasan cincuenta días lloviendo y sabés que se pudrió tu postrera y vos sos gobierno, ¿qué hacés?
Ayer el ministro de Comercio dijo que no se iban a meter porque eso dependía de las leyes del mercado, después dijeron que están considerando importar. Yo he dicho, y te agradecería que lo dijeras: sobre estos problemas el gobierno de los Somoza era un gobierno progresista y revolucionario, comparado con las perversidades que hace Daniel. Crearon el Incei (Instituto de Comercio Exterior e Interior) y por lo menos se preocupaban por acumular frijoles, y cuando el precio subía, el Incei sacaba el frijol al mercado. Pero, ¿sabés cuál es el temor? No quieren afectar a las leyes sacrosantas del mercado.

¿Entonces usted cree que los mismos sandinistas le dirán un día: “Hasta aquí. No más”?
La historia nos indica que los procesos de cambio se crean, no fuera de los sistemas, sino al interior. Los cambios nunca vienen de afuera, se gestan desde dentro, de manera lenta, gradual, y hay momentos de crisis cuando los cambios se aceleran y se precipitan. ¿En cuál de esos ritmos estamos al interior del Frente Sandinista? No soy mago, y desprecio esa manera de examinar la realidad.
Hay que obligar a este gobierno a decidirse, o de verdad por los pobres, o primero los ricos, y de lo que sobre, le damos a los pobres.
¿Qué impacto cree que va a tener en las mismas bases sandinistas la dualidad de Daniel Ortega, que en Chile o en una plaza fustiga contra Unión Fenosa, pero les autoriza el alza?
El origen del sandinismo está ligado con una conciencia que comenzó a desarrollarse en un grupo de jóvenes nicaragüenses que tuvieron una gran sensibilidad por los pobres de Nicaragua.
Daniel debe recordar que hay otros que tenían más recursos que él y colapsaron. Carlos Andrés Pérez en su último mandato decía que iba a realizar el sueño de Bolívar y sólo duró unas cuantas semanas. Si sigue por el camino de la insensatez va a ser muy difícil contener a un pueblo como éste. Este gobierno, además, tiene una enorme desventaja: no son los dueños del Ejército y la Policía.

¿Los sandinistas serán capaces de aceptar las reformas constitucionales que Ortega impulsa?
Lo que hay que decirle a Daniel es que haga como Chávez, que somete a la consulta del pueblo todas las decisiones de importancia, si él dice que está identificado con el presidente Chávez, ¡qué actúe como él! Que ha sometido todo a la consulta del pueblo. Chávez tiene un discurso con el que uno puede estar o no estar de acuerdo, Daniel no tiene discurso, tiene retórica.