Política

Edwin Castro empecinado

* “Referendo no es indispensable”, dice * Capricho político prevé cambios a leyes Electoral y de Amparo

No hay más especulaciones, entramos al terreno de lo seguro: antes de que termine el año el sistema de gobierno en Nicaragua ya no será el presidencialista. Ayer el legislador del FSLN Edwin Castro, uno de los principales impulsores de un semiparlamentarismo “a lo nica”, aseguró que el próximo año la Constitución terminará de ser reformada. ¿Consultarle a la población? “Creo que no es indispensable”, dice Castro.
El diputado insistió en que aún no existe consenso en nada con los políticos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), quienes también tienen sus propuestas. “Todo está sujeto a cambios”, dijo el legislador. Lo único seguro en esta agitada vida política es que el próximo año, cuando se desarrollen las elecciones municipales, ya estarán listas las reformas constitucionales, pues se necesita de dos legislaturas para aprobarlas.
Las diputaciones vitalicias para los ex presidentes de la República desde 1979 “es algo que también está en discusión”, aseguró Castro. “Entiendan -–dijo el legislador entre molesto e irónico--, ahorita no hay iniciativa de consenso, lo que hay son negociaciones, y desde hace rato, eso no lo hemos negado”.
Divergencias
Los sandinistas consideran que las elecciones nacionales no deben unirse con las municipales y las regionales, como propone el PLC, puesto que no contribuiría a fortalecer la autonomía municipal. Ellos plantean que el período de los alcaldes sea de cinco años y no de cuatro, como es actualmente. Esto para hacer una mejor gestión municipal.
Junto a la reforma constitucional habría también una reforma a la Ley Electoral y a la Ley de Amparo. “Al menos yo, he identificado dos leyes constitucionales que tienen que reformarse, la Ley Electoral y la Ley de Amparo, porque es una consecuencia inmediata de la reforma constitucional”.
¿Y el referéndum?
“No está descartado nada, yo lo he dicho con claridad, un referéndum cuesta caro, acabamos de salir de una crisis, entonces, ¿será realmente indispensable hacerlo?”, cuestionó el diputado cuando fue consultado sobre la necesidad de preguntarle a la ciudadanía si quiere o no las reformas que ellos proponen.
“Yo no he dicho no a un referéndum”, dijo luego, e insistió en que, de todos modos, primero debían aprobarse las reformas y después preguntarle a la gente si está conforme con ellas.
Castro tampoco quiso referirse a la propuesta del PLC, según la cual se reformaría el artículo que no permite la reelección presidencial continua, misma que le daría la posibilidad al presidente Daniel Ortega para que siga ocupando el cargo que ahora ostenta.