Política

Zoellick delinea nueva estrategia del Banco Mundial

Robert Zoellick, el nuevo presidente del Banco Mundial, le ha dado el toque final a la reunión anual de gobernadores del BM y el FMI, reconociendo la necesidad de dar un nuevo enfoque a las políticas globales de dicha institución y delineando una nueva estrategia concentrada en la lucha contra la pobreza en África, en los países de post conflicto; en la China, India y los países árabes.

Washington, D.C.
La reunión anual de gobernadores del Banco Mundial, BM, y el Fondo Monetario Internacional, FMI, concluyó ayer con un implícito “mea culpa”: por un lado, se reconoce que la desigualdad social está profundizando las tensiones sociales en este mundo globalizado y que, especialmente el Banco Mundial, debe reenfocar sus políticas para contribuir a disminuir la pobreza. Y por el otro, se ha obtenido el compromiso de brindar mayores cuotas de poder a los países emergentes, tal como lo han demandado los G24, países de peso medio a nivel mundial.
Robert Zoellick, nuevo presidente del Banco Mundial, reconoció que dicha institución debe reenfocar sus políticas para contribuir especialmente a superar la pobreza: “La visión del Grupo del Banco Mundial consiste en contribuir a una globalización incluyente y sostenible, para superar la pobreza, aumentar el crecimiento cuidando el medio ambiente y dar oportunidades y esperanzas a cada persona”.
Sin embargo, mientras el grupo de 24 países de economías emergentes como la India cuestionan el déficit de democracia y legitimidad en el BM y el FMI, especialistas académicos como Michael Godman, ensayista de la revista de asuntos mundiales de la Universidad de Brown, recuerdan números que ponen en cuestión las políticas del Banco.
Sale a bailar Wolfowitz
El 70 por ciento de los créditos concentrados en once países de medianos ingresos lejos de ser los más pobres; una gran insatisfacción --según encuestas-- en el propio personal del Banco sobre todo bajo la administración de Paul Wolfowitz; críticas de ineficacia y corrupción en muchos proyectos e incluso de politización del Banco, al nombrar como su titular a un ex secretario de Defensa de Estados Unidos, comprometido con la guerra de Irak.
Una profunda crisis
La revista académica “The Brown Journal of World Affairs” ha dedicado un número especial a evaluar el mandato de Wolfowitz en el Banco Mundial, que incluye cinco artículos profundos y de enfoque crítico, así como una entrevista con Joseph Sitglitz, Premio Nobel de Economía y ex vicepresidente del banco, uno de los más importantes cuestionadores de las políticas del Fondo y el BM, así como de sus resultados.
Wolfowitz, como se sabe, renunció de forma abrupta al Banco Mundial, al conocerse que consiguió aumentos salariales a favor de su compañera sentimental, empleada en el Banco. Su antecesor, James Wolfhenson, reconoció a Emerging Markets, que el Banco debe renovar sus políticas para volverlas más efectivas.
La elección del sucesor
“Mi principal preocupación siempre fue la manera en que se elige el presidente del Banco”, señaló Stiglitz, quien consideró un verdadero error que el Grupo del Banco Mundial no haya promovido un concurso para nombrar a la persona con las mejores calidades, con independencia de raza, nacionalidad, religión o género. “Ellos aceptaron a quien el presidente de Estados Unidos consideró podría ser el presidente del Banco. La manera en que fue escogido el presidente erosiona la habilidad del Banco de alcanzar sus objetivos y erosiona particularmente su legitimidad para enfrentar asuntos de gobernabilidad, en lo cual han hecho énfasis los últimos años”, dijo Stiglitz.
Zoellick ha tomado las riendas del BM en junio de este año y ha aprovechado su primer reunión anual de gobernadores para delinear seis temas estratégicos que serán respaldados con una infusión de US$ 3,500 millones de dólares: 1) estimular el crecimiento económico de los países más pobres especialmente en África; 2) hacer frente a los problemas especiales de los Estados que han salido de un conflicto o tratan de evitar su propio desmoronamiento; 3) un modelo de operaciones diferenciados para atender las necesidades de los más pobres en los países de ingreso mediano y de rápido crecimiento como China e India; 4) continuar aportando al desafío del cambio climático y a la prevención de enfermedades; 5) ayudar a promover el desarrollo en el mundo árabe; y 6) ser un Banco de conocimiento para resolver una pregunta central: ¿qué hace falta para conseguir un desarrollo y un crecimiento que sean incluyentes y sostenibles?
El mea culpa
Otro aspecto en donde el Banco Mundial quiere ampliar su trabajo es en el del apoyo a las microfinancieras y la ayuda ante desastres naturales, algo en lo que Nicaragua puede sacar provecho, a pesar de que Centroamérica no figura entre las regiones más preeminentes para el BM.
Esta reunión anual también ha sido la última de Rodrigo de Rato, Director Gerente del FMI, quien se ha despedido para entregar el puesto al francés Dominique Strauss-Kahn, cuyo principal reto será responder a la demanda de democratización de esta institución, tal como se han comprometido ante el G24 para abril de 2008.
Fue una reunión anual en el marco de una difícil transición para las instituciones de Bretoon Woods, donde quedan planteados más desafíos que promesas. ¿Podrán resolverlas? Es la misión de Zoellick y Strauss-Kahn.