Política

“Presupuesto para ricos”

* Economista Néstor Avendaño critica como “falacia gubernamental” decir que este presupuesto está destinado a reducir la pobreza

Ary Pantoja

El 70 por ciento del monto destinado al pago de obligaciones incluidas en el proyecto de presupuesto de 2008 será para resarcir la deuda interna nicaragüense, “es decir, el pago a los más ricos”. Ésta es la principal crítica que el economista Néstor Avendaño hizo a la propuesta gubernamental presentada a la Asamblea Nacional el pasado lunes.
Avendaño considera una falacia el discurso gubernamental en el sentido de que este presupuesto está destinado a reducir la pobreza. Según el economista, de los 220 millones de dólares que no se pagarán en deuda externa en el año 2008, sólo 145 millones están destinados a los programas y proyectos de reducción de la pobreza.
Los 220 millones de dólares, recordó Avendaño, resultan de la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados, conocida por sus siglas en inglés como HIPC; y la iniciativa del Alivio de la Deuda Multilateral. En ambas iniciativas se incluyen países acreedores y los organismos financieros como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El reto
Avendaño retó al gobierno a demostrar que el gasto social incluido en el presupuesto va destinado realmente a reducir los índices de pobreza del 80 por ciento de los nicaragüenses en esta situación. “Un poco más de la mitad del gasto en la Estrategia de Reducción de la Pobreza (incluido en el presupuesto) va a parar a manos de personas ricas en Nicaragua”, expresó el economista.
Según Avendaño, lo anterior se explica en que muchos de los programas y proyectos de tipo social, incluyen enormes sumas de dinero en gastos operativos como salarios de asesores y consultores; además de que los gastos en reducción de la pobreza están basados en “conceptos y definiciones erróneas que hay que corregir”.
“El presidente Daniel Ortega ha heredado una definición de gastos en reducción de la pobreza, establecidos en el año 2005; hay que revisar esos conceptos, como por ejemplo, el reintegro del 1.5 por ciento del valor de las exportaciones, que ahora es un anticipo al pago del Impuesto sobre la Renta de los comerciantes de las exportaciones y no de los productores de bienes exportables”, explicó.
Avendaño insistió en que 300 millones de dólares (cinco mil 700 millones de córdobas) están destinados al pago de la deuda interna, la que calificó de “honerosa e ilícita” y que en la realidad, este proyecto de presupuesto no está sesgado hacia la inversión social.
De este monto, agregó, 130 millones de dólares van en beneficio de los poseedores de los Bonos por Pago de Indemnización (BPI).

Nula oposición
Políticamente, Avendaño considera que el proyecto de presupuesto no tendrá ninguna oposición en la Asamblea Nacional, sin embargo, el gobierno deberá enfrentar las críticas y protestas públicas de las organizaciones gremiales y sociales que exigirán beneficios vía presupuesto.
Avendaño criticó el hecho de que el gobierno establezca en el presupuesto aumentos salariales para policías, soldados del Ejército, trabajadores de la salud y maestros, pues señaló que eso está establecido en la ley.
“En eso felicito al gobierno del Frente Sandinista, porque en este presupuesto está cumpliendo con la ley, a diferencia del gobierno de Enrique Bolaños, que durante los cinco años violó las leyes del país al no asignar las partidas presupuestarias establecidas en la Constitución”, explicó Avendaño, en referencia a la asignación presupuestaria del seis por ciento para las universidades, y el ocho por ciento para las alcaldías.