Política

Cuando se abre la guaca de los secretos

* Experto explica el destino de la información clasificada * Nicaragua ya dio el primer paso, la Ley de Acceso a la Información

¿Por qué la Agencia Central de Inteligencia (CIA) admitió que en 1960 intentó matar a Fidel Castro con un pastilla letal? No tenía de otra, las pruebas de este acto formaban parte de la documentación que se haría pública, pues sería desclasificada. Algo que aún no puede suceder en Nicaragua, pues no existen los mecanismos para desclasificar la información.
En nuestro país el primer paso ya está dado: se aprobó la Ley de Acceso a la Información, pero falta que la ciudadanía haga uso de ella y que luego se elaboren los mecanismos necesarios para que se desclasifique la información y después se haga pública en un período no mayor de diez años.
Para el historiador del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Douglas W. Kraft, desclasificar la información es un punto fundamental en el ejercicio de la democracia. “Es importante sacar la historia, que la gente sepa lo que el gobierno ha hecho en su nombre”, expresó Kraft, quien explicó los métodos que utiliza el gobierno estadounidense para desclasificar la información.
Documentación desclasificada es aquella que fue presentada como reservada, pero que luego de cierto tiempo se hace pública. Ejemplo de ella es la información que a finales de junio de este año hizo pública el gobierno de los Estados Unidos, en la que se revela una conversación entre el ex presidente estadounidense Gerald Ford y su secretario de Estado, Henry Kissinger, en la que dejan entrever que Robert Kennedy pudo haber estado al frente del atentado de muerte contra Fidel Castro.

El trabajo de desclasificar
Kraft tiene la tarea de clasificar la información, pues labora en la Oficina de Historia del Departamento de Estado del país del norte. Por su trabajo tiene acceso a toda la información gubernamental, aún a aquella que nunca se desclasificará porque puede poner en peligro la seguridad de la nación.
“Nosotros somos como el balance, protegemos cierta información y también nos encargamos de dar la información”, comenta el historiador, quien explica que desde que el ex presidente Bill Clinton orientó que la información debía ser desclasificada después de 25 años, de lo contrario toda la información reservada quedaba automáticamente desclasificada, es que todas las agencias federales están al día desclasificando la información.

Nicaragua, otro mundo
En la Ley de Acceso a la Información Pública que recién aprobó el Parlamento se establece que la información clasificada como reservada tendrá ese carácter hasta por un período de diez años.
“Ésta será accesible al público, aún cuando no se hubiese cumplido el plazo anterior, si dejan de concurrir las circunstancias que motivaron su clasificación a juicio de la entidad que emitió el acuerdo. Asimismo, las entidades públicas podrán prorrogar el período de reserva, por un período de cinco años más. Esta prórroga será por una sola vez, siempre y cuando subsistan las causas que dieron origen a su clasificación”, establece el artículo 17 de la ley.

El caso Nicaragua
Pero en Nicaragua aún no existen los elementos necesarios para que cada ente gubernamental se encargue de desclasificar la información.
En los Estados Unidos el 95% de la información reservada se desclasifica, asegura Kraft. El cinco por ciento restante no se desclasifica porque cumple con ocho parámetros que impiden la desclasificación.
Entre la información que nunca será pública en los Estados Unidos está la información que ayudará a destruir armas de destrucción masiva, los planes de guerra, la información sobre alta tecnología, etcétera.
Para el historiador, “siempre existe el riesgo de desclasificar prematuramente”, por ello, existen controles para evitar que la información que está en el “top secret” se haga pública y que se desclasifique antes de tiempo.