Política

Escandalosa venta de Casa de Cultura en Jinotega

* Abogado escriturante se hace el bravo y no explica nada * Otra vez se menciona el nombre Leónidas Centeno

Francisco Mendoza

JINOTEGA
La Casa de Cultura de Jinotega nunca perteneció al Instituto Nicaragüense de Cultura, sino que, tras ser intervenida y confiscada por medio del decreto 3 del estado revolucionario, fue entregada por el partido sandinista a las organizaciones Amnlae, CST y CDS.
Lautaro Ruiz, Presidente la Asociación Literaria “Alfredo Alegría”, aseguró que en dos ocasiones se ha tomado esa casa. Una, cuando fue delegado de Cultura en el gobierno de los ochenta, y la otra, en 2002, para que el grupo literario practicara música ahí, pero después Daniel Moreno, del Movimiento Comunal, le exigió que entregara las llaves del inmueble.
Ruiz se pregunta cómo esa casa fue vendida, porque ha consultado con las organizaciones que estaban a cargo y éstas han manifestado que no han autorizado la venta del inmueble, y al manifestarlo a Daniel Moreno, quien le quitó las llaves, éste le afirmó que Leónidas Centeno había autorizado la venta.
Otra vez señalan a Centeno
Todo el escándalo comenzó al señalarse que dicha casa pertenecía al Estado de Nicaragua y que había sido vendida sin conocerse los trámites, y hasta se señalaba al secretario departamental del FSLN, Leónidas Centeno, de estar involucrado en la venta. Además, se afirmaba que la escritura fue realizada por el abogado de filiación sandinista Luis Gómez.
La casa nunca fue del Estado, sino que estaba en manos del FSLN, y éste la entregó a organizaciones de masas para sus actividades, pero al perder las elecciones en los 90, no le dieron el mantenimiento adecuado, por lo que la entregaron a un grupo de maestras jubiladas, entre las que estaban las profesoras Dina González y Teresa Picado, que pusieron un taller de cerámica.
Con el tiempo, tras un conflicto interno entre las maestras, sacaron unas escrituras de derecho de posesión y las inscribieron en el Registro de la Propiedad. Con estas escrituras, posteriormente, vendieron el inmueble, debido a que esta casa era reclamada por la familia Zamora, a quien se la habían confiscado.
El secretario departamental del FSLN confirmó que su partido no tiene nada que ver con la casa, porque en su momento fue entregada a las organizaciones de masas. Elida Jiménez, quien fue la que compró el inmueble, se comprometió a hablar con quienes estaban a cargo para que se la legalizaran, “pero el partido nada tiene que ver con la casa”, señaló Centeno.
¿Prevaricador?
Tratamos de conocer la versión del abogado Luis Gómez, quien realizó la escritura, para ver si todo se ejecutó bajo los argumentos legales establecidos, pero en vez de dar una repuesta profesional, afirmó que hizo esta escritura como otras tantas y que no daba entrevistas a periodistas.
Elida Jiménez señaló que efectivamente compró la casa en treinta mil dólares, de los que una parte entregó a las maestras jubiladas --que mostraron una escritura inscrita en derecho posesorio-- y otra parte a la familia Zamora.
Jiménez dijo que antes de invertir, hizo todas las consultas necesarias, hasta con las organizaciones que tenían la casa antes que las maestras, y le manifestaron que no había ningún problema si la compraba.
Por su parte, doña Francisca Espinoza, miembro de la Asociación de Mujeres “Luisa Amanda Espinoza”, confirmó que ni el FSLN ni el Estado tienen que ver con la vivienda, pero “el movimiento comunal es el que ha hecho un enredo con las propiedades que pasaron a manos de las organizaciones de masas, y actualmente no se sabe cómo fue vendida”. Finalizó señalando que el que se encargaba de ver la custodia de estas casas en poder de organizaciones de masas era Luis Gómez.