Política

Más escollos a Banco de Fomento

* Navarro opina que los controles no pueden quedar al arbitrio de una Junta Directiva

Ary Pantoja

Nuevos obstáculos podría enfrentar hoy la aprobación del Banco de Fomento a la Producción, pues el primer secretario del Parlamento, Wilfredo Navarro, dijo que varios aspectos relacionados con controles administrativos y financieros, como auditorías y políticas crediticias, fueron eliminados del proyecto de ley original y trasladados a la normativa que deberá aprobar la Junta Directiva una vez creada la entidad financiera.
A juicio de Navarro, los controles y políticas crediticias deben ser parte de la ley y no de una normativa, que bien puede ser modificada en cualquier momento por la mayoría de los miembros de la Junta Directiva. Según Navarro, seis artículos que comprendían estos aspectos fueron eliminados del proyecto de ley.
Espacios discrecionales
Anunció que promoverá varias mociones para reincorporar esos aspectos que, según Navarro, no pueden quedar al arbitrio de cinco miembros de la Junta Directiva, cantidad de votos requeridos para aprobar o autorizar tanto las auditorías, como las políticas crediticias.
Según Navarro, los artículos en mención fueron eliminados después de firmado el dictamen.
En cuanto al nombre de Mario Flores como candidato a presidir el Banco de Fomento, Navarro se opuso tajantemente argumentando que es prematuro y que no es conveniente “ver hacia el pasado”, en referencia a los cargos que ostentó Flores, primero como presidente del Banco Central de Nicaragua, y luego como ministro de Hacienda durante el gobierno del presidente Enrique Bolaños.
Sandinistas
defienden ley
Por su parte, el diputado sandinista y miembro de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, José Figueroa, dijo que es todo lo contrario de la denuncia de Navarro. “Todos esos aspectos técnicos y financieros, como auditorías, controles y normas prudenciales, en el proyecto de ley original no estaban bien incorporados, y en este dictamen, producto de todas las consultas, más bien se reforzaron”, explicó.
Figueroa puso como ejemplo que, anualmente, el Banco de Fomento realizará una auditoría externa para certificar los balances y estados financieros, cuyos resultados deberán presentarse a la Superintendencia de Bancos, al Banco Central de Nicaragua y a la Asamblea Nacional.
El dictamen de ley incluye una auditoría interna acordada entre las autoridades del Banco de Fomento y la Contraloría General de la República. Ambas instituciones nombrarán, de común acuerdo, un auditor que “vigilará todos los aspectos que tienen que ver con las normas prudenciales que establece la Superintendencia de Bancos”.