Política

Subejecución impacta en el crecimiento

* Bayardo Arce y Wálmaro Gutiérrez reconocen retraso en ejecución presupuestaria, y explican inconvenientes por “cambio de gobierno” * Eduardo Montealegre señala que “hay terror” de los funcionarios para tomar decisiones

Un llamado al gobierno a acelerar el paso rápidamente para no poner en riesgo el bienestar económico de la nación hizo ayer el ex ministro de Hacienda y Crédito Público Mario Arana, al ser consultado por END acerca de la alarmante subejecución presupuestaria del Estado.
Arana indicó que “hay una curva de aprendizaje” típica en todo gobierno, lo que implica una baja ejecución presupuestaria a inicios del mandato, una fuerte ejecución a mediados del período, y luego una baja ejecución al final.
“Lo típico es que al inicio tenés un gran capital político y poca capacidad técnica, y a veces eso cambia más adelante”, señaló Arana, quien advirtió que la Ley de Contrataciones del Estado efectivamente vuelve engorrosas las licitaciones y muy proclives a que se impugnen con gran facilidad, retrasando la ejecución presupuestaria, por lo que sugirió su reforma.
No obstante, Arana llamó al gobierno a acelerar el paso rápidamente porque la ejecución presupuestaria impacta en el crecimiento económico y el bienestar de la ciudadanía.
Arce justifica subejecución
El asesor económico presidencial, Bayardo Arce Castaño, justificó la subejecución presupuestaria señalando que más de veinte millones de dólares otorgados por el Banco Mundial para este año, estuvieron condicionados a Ley de Carreteras que se aprobó en junio, “por lo que seis meses se perdieron sin poder trabajar”.
Arce se quejó una vez más de los medios de prensa, señalando que “tenemos una mala oposición y lo única que existe es la de las empresas mercantiles de comunicación”.
Gutiérrez: Hay desaceleración
Por su lado, el diputado Wálmaro Gutiérrez, miembro de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, atribuye la subejecución al cambio de administración, que suele “generar desaceleración en el primer año de ejecución presupuestaria”.
A juicio del diputado, el hecho de que el Estado haya ejecutado únicamente el 61.72 por ciento del presupuesto a sólo tres meses de que termine el año, no implica una “severa subejecución”.
“Las ejecuciones presupuestarias son metas, nunca se han cumplido en un ciento por ciento”, aseguró Gutiérrez, quien avizora que cuando concluya el año se habrá ejecutado entre un 85 y 87 por ciento del Presupuesto.
El diputado Eduardo Montealegre, por su parte, considera que hay este nivel de subejecución porque los ministros no tienen la capacidad de decidir sin consultarle al presidente Daniel Ortega o a la primera dama, Rosario Murillo.
“Hay terror de tomar decisiones en todos los niveles”, expresó Montealegre, quien sostiene que el despido del personal de la administración pasada ha sido un gran inconveniente para llevar a cabo los proyectos, algo que según Gutiérrez no tiene fundamento, pues es sólo un “argumento politiquero”.
El caso del MTI
La subejecución en el Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, que es de un 38.28 por ciento, se debe al retraso en la aprobación de la Ley de Pesas y Medidas, que debió estar a principios de julio, explicó Gutiérrez.
“Hasta ese momento (en julio) empiezan los desembolsos y licitaciones. Evidentemente no habrá ejecución óptima, porque eso dependía de la Asamblea Nacional, y no soltaban ni un solo peso si no se aprobaba la ley”, argumentó Gutiérrez.
Otra de las razones por las que a dos meses y medio de terminar el año aún falta por ejecutar más del treinta por ciento del presupuesto, es que había proyectos sin fondos. Este argumento también fue dado ayer por el vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo.
“En la administración de Enrique Bolaños incorporaron proyectos que no estaban formalizados, y no se sabía quién los iba a costear. Por ejemplo, la carretera Matagalpa-Jinotega. Eran proyectos que no estaban financiados aunque estuviesen en el Presupuesto y eso se expresa como subejecución”, dijo Gutiérrez.