Política

"Alemán ha sido un instrumento de división"

El doctor Mauricio Mendieta Herdocia es un cirujano plástico y empresario privado que se ha convertido en uno de los principales impulsores de la unificación de las fuerzas de derecha. Está consciente de que Arnoldo Alemán torpedeará estos esfuerzos, sobre todo ahora con el regreso de sus viejos acólitos

Eduardo Marenco

En el campamento de la derecha las aguas están agitadas. Hay reagrupamientos, pero la humareda de la derrota todavía se alza hacia el cielo. El doctor Mauricio Mendieta Herdocia es uno de los pocos que se ha impuesto una meta en firme: la unidad política. ¿Será posible?

Se señala que una de las razones de la victoria de Daniel Ortega es la división de las fuerzas de derecha. ¿Qué se proponen con esta coalición que están echando adelante?
Efectivamente, producto de la división de las fuerzas democráticas Daniel Ortega logra ganar con un 38 por ciento. Nos proponemos dos grandes objetivos estratégicos en esta unidad: en primer lugar, la promoción y defensa de la institucionalidad democrática; y en segundo lugar, generar un proyecto político con su tentación programática y carácter estratégico a corto, mediano y largo plazo.

¿Este movimiento por qué no fue posible hace un año?
Nosotros en lo personal estuvimos haciendo una gestión con 25 ciudadanos bien connotados y representativos, como el doctor Moisés Hassan, quien nos acompañó en esta iniciativa, tratando que los tres candidatos presidenciales de pensamiento democrático, el doctor Edmundo Jarquín, José Rizo y Eduardo Montealegre, pudieran entre ellos tener un consenso y una sola fórmula presidencial. No fue posible, y el resultado ya sabemos cuál fue al final.

¿Por qué no fue posible?
Para serte sincero, pienso que todos creyeron que por sí solo podían ganar. Eso es lo que percibí en las visitas personales que hicimos a todos ellos, tratando de impulsar esa unidad de una sola fórmula presidencial. Aunque ellos creían que iban a ganar, las encuestas de las tres firmas indicaban lo contrario: que ninguno por sí solo era capaz de ganar.

Es decir, faltó un análisis objetivo de los hechos. El Frente Sandinista aplicó la máxima: “Divide y vencerás”, y luego los números no daban.
Yo diría que sí. Realmente los números no daban. Recordemos que unos 15 días antes aparecían en las encuestas Eduardo Montealegre con un 24 por ciento, José Rizo con un 17 por ciento y Mundo Jarquín con entre un ocho y diez por ciento. De tal manera que efectivamente, los números no daban. Tal vez confiaron en que a última hora el votante se volcaría hacia uno de ellos, que podían dar un golpe efectivo y una sorpresa al final, lo cual era bien difícil. O sea, yo diría que las encuestas fueron bastante acertadas.

Usted estuvo muy cerca de ALN antes de las primarias del movimiento “Vamos con Eduardo”, pero luego se distanció de Eduardo Montealegre. ¿Por qué se distanció y cuánto ha cambiado esa relación con él en términos políticos?
En mi vida personal, lo pasado lo veo para tomar experiencia, con frecuencia creo que los errores dejan más enseñanzas que los mismos aciertos en la vida, en términos generales. Ahora veo para adelante, especialmente en un momento en el que se le está arrebatando la democracia al país, hay una amenaza real y objetiva de las pretensiones de establecer una nueva dictadura en Nicaragua. Y la propuesta de cambiar el sistema presidencialista a un sistema parlamentarista, en el fondo no es más que la pretensión de Daniel Ortega y Arnoldo Alemán de perpetuarse y darle una continuidad al poder, y los dos se estén alternando, uno de primer ministro y el otro como presidente del Parlamento.

¿Usted cree que hay mayor madurez política en la relación de Eduardo Montealegre, José Rizo y José Antonio Alvarado?
Yo diría que sí. Creo que existe de parte de ellos una mayor objetividad, están conscientes -–me atrevería a decir-- de que se equivocaron, creo que están conscientes de que fue un error haber ido divididos. Si se hubieran juntado, obviamente estaría en la presidencia uno de ellos, y la situación sería diferente. La perspectiva y la certeza de un futuro mejor creo que serían muy diferentes para todos los nicaragüenses.

¿Arnoldo Alemán será parte de este esfuerzo?
Nosotros hemos invitado, porque queremos ser una alianza diferente, a como tradicionalmente se ha hecho en Nicaragua, queremos ver si hay una unidad incluyente, y hemos invitado al PLC como institución. Creemos que el PLC es una cosa y Arnoldo Alemán es otra. Arnoldo Alemán es un dirigente y un miembro del PLC, pero él es no es el PLC, ni el PLC es Arnoldo Alemán.

Él los llamaba hace poco “llaneros solitarios” y decía que se sostenía “caminando firme, tan campante como el Jhonny Walker”...
No sé si tan campante como el Jhonny Walker porque le gusta el Jhonny Walker. Pero hombré, a mucha honra porque el Llanero solitario era un justiciero.

¿Usted cree que él tenga interés en torpedear este esfuerzo porque ve amenazado su círculo de mando político?
Bueno, hasta el momento su pacto, que pretende profundizarlo con estas reformas constitucionales y cambio del sistema político, y su accionar político, obedece a un entendimiento lógico y obvio con Daniel Ortega. Hasta hoy, él ha estado siendo un instrumento de división de parte de Daniel Ortega. ¿Cómo va a hablar él a favor de la unidad y está estableciendo pláticas y conversaciones con ALN para buscar esa unidad, pero detrás, a escondidas, trata de perjudicar a Eduardo Montealegre en la Contraloría General de la República? Yo no entiendo eso. O estás por la unidad o estás a favor de Daniel Ortega.
Yo creo que aquí se está estableciendo una línea divisoria bien clara: los que estamos a favor de la institucionalidad democrática de este país, que ha costado mucho esfuerzo y sangre de verdaderos patriotas que han muerto buscando esa libertad y esa democracia, y los que están a favor de una dictadura. Y este pueblo ya no se va a dejar imponer otra dictadura.

¿Cuál es la meta que se proponen a lo inmediato?
A esto hay que darle una continuidad, vamos a realizar un cronograma de trabajo con visitas a las diferentes zonas geográficas del país, departamentales, municipales y comarcales, llevando un mensaje de unidad. Y explicándole a la gente la importancia de esa unidad y del objetivo estratégico de esta alianza, no es una alianza electorera más, no es únicamente para ir a las elecciones de 2008, ni a las elecciones presidenciales de 2011, sino que va más allá. Creemos que los políticos y los nicaragüenses debemos enfrentar los problemas actuales con una visión de futuro.

¿Ustedes se proponen ir en alianza a las elecciones de 2008? ¿Incluye esto unas primarias y al PLC?
Por supuesto que queremos ir todos juntos, para que no pase otra vez lo de las elecciones del año pasado.

¿Y si Arnoldo Alemán hace que el PLC no se sume a este esfuerzo?
Ojalá que el PLC estuviera incorporado bastante antes de las elecciones, porque hay que hacer muchísimo trabajo. Hay que ver el sistema de escogencia de alcaldes, vicealcaldes y concejales. Tenemos que ponernos de acuerdo de cuál es el mejor sistema de escogencia. La población ha estado demandando unas elecciones primarias, lo que abre interrogantes sobre con qué padrón electoral las vamos a hacer, si vamos a utilizar una caja negra, si buscamos el consenso en algunas municipalidades, lo cual también es un procedimiento democrático: si hay tres precandidatos y se ponen de acuerdo, evitás unas primarias y un desgaste, porque siempre se da, al igual que un esfuerzo económico. En fin, todas esas interrogantes, todas esas reflexiones creo que debemos de hacerlas y llegar a un sistema de escogencia que lejos de provocar fricciones, todos nos sintamos con un sentido de equidad, con las mismas oportunidades, los mismos deberes y los mismos derechos.

La ALN sufre una crisis interna algo fuerte. Ha habido cuestionamientos a lo interno de la bancada, Eliseo Núñez Hernández amenazó con llevarse las directivas o los sellos del partido. El Consejo Supremo dijo prácticamente que Eduardo Montealegre estaba al mando de la ALN. ¿Cómo ven ustedes lo que pasa dentro de ALN?
Ese es un instrumento del mismo pacto: tratar de dividir.

¿Cree que Alemán esté detrás de eso?
Pues yo diría que no podés decir que no esté. Yo creo que el pacto lo que trata es de dividir. Creo que lo que hicimos esta semana le preocupa a los pactistas. Hay un valor agregado a esta unidad, y es que los dos ex candidatos presidenciales están presentes. Y ellos juntos sacaron el 55 por ciento, más el ocho por ciento que se robaron, viene a ser como el 63 por ciento, no podés decir a cuál de los candidatos. Y si le agregás al doctor Jarquín, pues estás hablando de más del 70 por ciento.

¿El doctor Jarquín se va a sumar a este esfuerzo?
Lo estamos invitando también. Hemos platicado y hemos conversado con Edmundo Jarquín. Y ve como positiva esta alianza y unidad. Esperaríamos una respuesta a ello en las próximas semanas. Y nos gustaría que estuviera aquí.

¿Y que participe en unas eventuales primarias?
Por supuesto. Aquí hay un trabajo duro. Ésta es una tarea ardua. Pero el tiempo se nos está acabando. Estamos haciendo esta unidad al borde del tiempo.

"La Patria está en peligro"
Esta coalición política tiene disponible cuatro personerías jurídicas: la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, el Partido Liberal Independiente, PLI, la Alianza por la República, Apre, y el Partido Conservador, PC.
El doctor Mauricio Mendieta Herdocia hizo un llamado a “las personas capaces, valiosas y nobles” a que se sumen a dicha alianza política porque a su consideración, “la patria está en peligro”.
“Necesitamos unir esfuerzos para que en un solo haz de voluntades, todos podamos sacar a Nicaragua adelante, que no perdamos la institucionalidad democrática, que tanto nos ha costado”, expresó.
Por la ALN firmó Eduardo Montealegre, Azalia Avilés por el Partido Conservador, Indalecio Rodríguez por el PLI y Miguel López Baldizón por el Apre.
A título personal firmaron José Rizo, Enrique Quiñónez y José Antonio Alvarado, del PLC; Jamileth Bonilla, de ALN, y el doctor Mendieta. Asimismo, se sumaron distintas organizaciones: Antonio Jarquín, de la Central de Trabajadores de Nicaragua (autónoma); Carlos Huembes Trejos, de la Central de Trabajadores; Lesbia Rodríguez, de la Unidad Sindical Magisterial; Oscar Sobalvarro, de la Resistencia, y José Esteban González, del Partido Social Cristiano.
Mendieta recordó a Platón para instar a sumarse a este esfuerzo político: “Los ciudadanos que se rehúsan a tener una participación política efectiva, la penalidad que terminan pagando es que son gobernados por sus inferiores”.
“El día de mañana no nos vayamos a lamentar por lo que teníamos que hacer, que era una obligación del ciudadano y que sí podamos sonreír porque sucedió, como es la unidad de todas las fuerzas democráticas”, afirmó Mendieta.