Política

¿Cocinan un parlapactismo?


Nicaragua corre el riesgo de entrar a una aventura constitucional, al antojo de las dos principales fuerzas políticas en el Parlamento FSLN y PLC, si para capear la figura de la reelección inventan, a las espaldas del pueblo, un híbrido de sistema al que orondamente comienzan a llamarle parlamentarismo. La idea del ahora presidente Daniel Ortega data de varios años, y la vehemencia con que defienden las estructuras leales de base llamadas CPC no es un hecho aislado. Pero lo más sorprendente es que su aliado del poder, Arnoldo Alemán ha comenzado a introducir el tema como algo novedoso. Los académicos, doctores Alejandro Serrano Caldera, Carlos Tünnermann Bernheim y Gabriel Álvarez, hablan de que una de las condiciones necesarias para cambiar el sistema político en Nicaragua es hacer un plebiscito o un referendo, tomando en cuenta la opinión del pueblo. Según se desprende, esta condición no está en la agenda de los “estrategas” del FSLN y del PLC, sino al contrario, prevalece el espíritu del pacto firmado en 2000 el cual ha permitido a estas dos fuerzas gobernar con absoluta mayoría, incluyendo el reparto de poderes

Gabriel Álvarez
“Debe consultarse al pueblo”
Matilde Córdoba
El constitucionalista Gabriel Álvarez considera que antes de hacerle cambios profundos a la Constitución los legisladores deben consultarle a la ciudadanía, ya que se debe analizar cuál es el sistema que mejor se adecua a las condiciones del país.
Álvarez disiente de la opinión de los diputados sandinistas y del Partido Liberal Constitucionalistas (PLC), pues ve en sus propuestas “una intención política de profundizar el pacto”.
El jurista basa sus consideraciones en el planteamiento de que el 60% de los diputados ante la Asamblea Nacional sea el que elija al primer ministro, de aprobarse un sistema parlamentario. Este porcentaje equivale a la cantidad de diputados del Frente Sandinista y del PLC.
“Que sea el 60% significa que se continuará con lógica pactista excluyente que han venido construyendo el PLC y el FSLN”, dijo Álvarez, para quien dicho porcentaje se traduce en debilitar más al Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), “dos fuerzas que no podrán oponerse”.
No hay condiciones
“Para que haya un sistema parlamentario deben existir condiciones jurídicas estables, partidos políticos estables y una clase media fuerte. Debe haber un régimen de partido que fortalezca la democracia”, dice.
¿Los tentáculos del pacto?
“Muy probablemente esto (las reformas que proponen) sea una suerte de distracción para luego introducir algunos elementos que sí interesan. No quiero decir que no tengan intereses legítimos en un sistema parlamentario”, expresó Álvarez.
A juicio del constitucionalista, uno de los intereses del Frente Sandinista y del PLC puede ser la reelección indefinida. “Y si no hay reelección tendrían un dominio indefinido del Parlamento”.
Aun así, el especialista considera que de crear la figura del primer ministro, éste no sería un mandadero del Parlamento. En otros países la figura del primer ministro significa que el gobierno “necesita de la confianza política para gobernar”.
Álvarez recomienda que las reformas que están previstas a hacerse sean totales, esto luego de un referendo.

Alejandro Serrano Caldera
“Una oportunidad para actuar con madurez y seriedad”
Eduardo Marenco
El doctor Alejandro Serrano Caldera explica que el sistema parlamentario provee de dinámicos mecanismos de control político al gobierno y al Parlamento, pero alertó de que si se quiere hacer una transformación del sistema político nicaragüense, debe hacerse con rigor, seriedad y madurez política.
Si lo que se quiere es fortalecer el poder de dos caudillos políticos a través del Parlamento o evitar una elección nacional para retener el poder mediante un primer ministro fuerte, seleccionado por la Asamblea Legislativa, sería desperdiciar una oportunidad histórica, advirtió.
¿Qué es el parlamentarismo?
El sistema parlamentario nace como el primer sistema democrático moderno en forma de monarquía constitucional parlamentaria en 1688, en Inglaterra, después que se realizó la “revolución gloriosa” que terminó con la monarquía absoluta e instaló un nuevo sistema llamado democrático, que asume la forma de gobierno de una monarquía constitucional parlamentaria, inspirada en las ideas de John Locke que después se expresarían en una obra clásica, “Tratado sobre el gobierno civil” (1690).
¿Dónde se practica el parlamentarismo?
El sistema parlamentario funciona en monarquías constitucionales parlamentarias como en Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suecia. O se da en sistemas parlamentarios republicanos.
¿Cuál es el principal resultado del parlamentarismo?
Un dinámico mecanismo de control entre los poderes del Estado. El gobierno administra el país, mientras el Jefe de Estado está por encima, de alguna manera encarnando la continuidad institucional. Es un control de doble vía: si el parlamento puede dar un voto de censura al jefe de gobierno, el jefe de Estado también puede disolver el Parlamento.
¿Qué opinión le merece la propuesta que ha surgido de un cambio de régimen político en Nicaragua?
El parlamentarismo es un sistema que requiere madurez, seriedad, experiencia política. Indudablemente, un sistema parlamentario que funcione bien favorece condiciones de un ejercicio democrático mayor. Establece el diálogo y la negociación como una acción cotidiana. Ahora bien, si en Nicaragua se va a hacer un cambio de sistema político, debe hacerse con seriedad y no como esas vivezas políticas de sacar ventaja a un momento donde puedo tener mayoría, entonces voy adelante y en noviembre apruebo un sistema parlamentario en primera legislatura y ya en enero de 2008 se ratifica. ¡Por favor!
Si se va a hacer, que se haga bien hecho, con tres condiciones necesarias: 1) un año de debate con conferencias, discusiones, participación ciudadana, artículos acerca de los pro y los contras de cada sistema; 2) un referendo sobre si se quiere un cambio de sistema político con pleno conocimiento del mismo por parte de la ciudadanía; y 3) la elección de una Asamblea Constituyente, ya que se trata de una reforma profunda a la Constitución, como lo indican los principios universales del Derecho Constitucional.

Carlos Tünnermann
“Quieren perpetuar el pacto”
Esteban Solís
Ni Nicaragua ni ningún otro país de América Latina tienen la madurez política para regirse por un sistema parlamentario, ni siquiera los Estados Unidos de América, con el atenuante de que ciertos cargos, gabinete y embajadores tienen que ser ratificados por el Senado porque es un Estado federal y allí se busca un balance del poder central del gobierno federal y los poderes de los Estados, pero eso no existe en los países con Estados Unitarios, como los nuestros.
Así lo explica el analista político Carlos Tünnermann, quien esboza en forma general qué cosa es un sistema parlamentario, cuáles son las intenciones de fondo de los que están detrás de este proyecto político monumental, qué puede hacerse para al menos intentar poner un freno a esta labor.
Tünnermann indica que el actual régimen presidencialista nicaragüense no está agotado, antes bien, puede ser perfeccionado, sin embargo, intentar cambiar este modelo por un sistema parlamentarista tiene de fondo darle continuidad al pacto Ortega-Alemán.
“En Europa, en los países que tienen régimen parlamentario, es porque llevan más de 100 años de tradición democrática, porque hay madurez política de parte de la población como para poder regirse por un sistema de esa naturaleza” opina el doctor Tünnermann.
Yo veo que se quiere perpetuar el pacto, y en segundo lugar, el FSLN, que ya está pensando en perpetuar en el poder al actual presidente Daniel Ortega, no quiere pagar el costo político, que sería muy alto, de una reforma constitucional en la cual se derogue la prohibición de la no reelección consecutiva, “ni el PLC ni el FSLN quieren pagar ese costo”, porque la inmensa mayoría de los ciudadanos, y lo ha externado a través de encuestas, no quiere que se derogue ese precepto constitucional.
Según Tünnermann, ambos dirigentes políticos están inventando esto bajo el supuesto de que sus respectivos partidos políticos seguirán obteniendo los votos suficientes para continuar controlando la Asamblea Nacional y podrían establecer que el primer ministro, que en un régimen parlamentario, puede ser electo apenas con una simple mayoría de votos, 47.
“Creo que esas reformas irían después del período presidencial del comandante Ortega, y, de esta manera, pasaría directo a la Asamblea Nacional para convertirse en el primer ministro, en el jefe del gobierno y tendríamos un presidente de la República que sería una figura decorativa, sin embargo, Ortega ya sabe que va a pasar al Parlamento cuando deje de ser presidente porque el primer ministro tiene que salir del seno de la Asamblea Nacional. También, el arreglo puede ser que el que tenga más diputados ponga al primer ministro, y el PLC estaría pensando en que puede ser ese partido”, analiza Tünnerman.

Alejandro Serrano Caldera
Características del sistema parlamentario
* La separación entre Estado y gobierno. Lo que implica la separación entre jefe de Estado y el jefe de gobierno. En el caso del jefe de Estado, es el monarca si es una monarquía (Inglaterra) o es el presidente de la República, si es un sistema parlamentario republicano. En segundo lugar, el jefe de gobierno es el primer ministro y no el presidente de la República. Luego está el parlamento bicameral, en el caso de Inglaterra con la cámara de los Lores y la cámara de los comunes, que es también un mecanismo de control del gobierno.
* El Parlamento controla de tres maneras al gobierno: mediante el voto de censura al primer ministro (en este caso el gobierno es depuesto); mediante el voto de confianza al jefe de gobierno (para aprobar un paquete de leyes) y el tercer elemento es la mayoría parlamentaria. Esto es fundamental: no puede haber un gobierno que no tiene mayoría en el Parlamento.
* El jefe de gobierno resulta de la elección parlamentaria. El partido que gana las elecciones parlamentarias propone al primer ministro. Si nace una nueva mayoría de una coalición de partidos, debe haber un cambio de gobierno.
* Pero también el jefe de Estado tiene facultad para disolver el parlamento, lo que varía según la Constitución, donde se establece cuántas veces puede ser disuelto el Parlamento.
* Es un sistema mucho más dinámico y complejo diseñado básicamente para el ejercicio de los partidos políticos. Por definición es un sistema de partidos políticos, obviamente, democráticos, maduros, con experiencia.