Política

Aliados FSLN piden consultar reformas

* Llaman a plebiscito o referendo para que el pueblo decida si quiera cambiar el sistema de gobierno

Ary Pantoja

Los representantes del Partido Unidad Social Cristiana (UDC), actuales aliados del Frente Sandinista, exigieron ayer la realización de un plebiscito o un referendo para que el pueblo decida con su voto si quiere o no cambiar el sistema de gobierno y pasar del presidencialismo al parlamentarismo.
Al celebrar 50 años de existencia, los socialcristianos emitieron una proclama en la que exigen hacer una consulta popular sobre las reformas constitucionales que actualmente negocian el presidente de la República, Daniel Ortega, y el presidente honorario del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Arnoldo Alemán.
“Es hora de un debate nacional sobre las reglas de nuestro juego democrático. Si del debate se llegara a desprender que vale la pena considerar nuevas reglas del juego, debe reafirmarse la soberanía popular: toda reforma constitucional debe ser consultada al pueblo, mediante un plebiscito o un referéndum”, señala el documento, leído ayer por Azucena Ferrey durante el acto.
En el documento, la UDC también sugiere que a través del referendo o plebiscito, el pueblo decida sobre la reelección presidencial. “Reiteramos que los valores fundamentales de nuestra Constitución Política deben ser preservados. La urna electoral debe ser siempre el medio para que el pueblo determine la continuidad o el relevo en el poder y los cambios sustantivos de nuestro sistema político-económico”, dice el documento.
Empresarios co-responsables del desarrollo
Por otra parte, los socialcristianos llaman a los empresarios a ser consecuentes con sus palabras y a coadyuvar con el gobierno para mejorar la situación de la población nicaragüense. En el documento, la UDC señala la necesidad de evitar las exenciones.
“Demandamos de los empresarios que pongan en práctica el señalamiento que hizo el empresario Carlos Pellas, de cumplir con su ‘responsabilidad social empresarial’, pagar sus impuestos, y de invertir sin demandar exenciones, ni tratos preferenciales que empobrecen a las grandes mayorías”, dice la proclama.

Parlamentarismo a prueba
El cambio de sistema de gobierno en Nicaragua debería ser aprovechado para establecer la elección uninominal de los diputados ante la Asamblea Nacional, reducir el número de legisladores e instaurar el 50 por ciento de los votos, como mínimo, para elegir al Presidente de la República, son de tres de las recomendaciones que hizo el decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Centroamericana (UCA), Manuel Aráuz.
Para el jurista, las profundas reformas a la Constitución negociadas en secreto entre el Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) representan una oportunidad, no sólo para transformar el sistema de gobierno, sino también para corregir y mejorar todo el Estado.
El principal inconveniente con el parlamentarismo, según Aráuz, “es que se trata de un sistema totalmente nuevo y desconocido para la clase política”.
Para Aráuz, el hecho de que Nicaragua sea un país pobre, no significa que no pueda instaurarse un sistema parlamentario; pero el jurista es del criterio que sería mejor establecer un sistema semiparlamentario que se vaya mejorando y reforzando paulatinamente.
Repacto va
En un sistema semiparlamentario o parlamentario, Aráuz avizora inevitablemente un “repacto” entre el FSLN y el PLC, particularmente porque ambos tendrán que ponerse de acuerdo para conformar un futuro gabinete. En un sistema parlamentario, Aráuz no cree que alguno de los dos partidos políticos obtenga la mayoría suficiente en las elecciones como para imponerse sobre el otro, por lo que forzosamente tendrán que negociar.