Política

Navarro admite pláticas para cambiar sistema

* Aunque oficialmente el PLC no reconoce la reedición del pacto, sus principales cuadros comentan los futuros escenarios, entre ellos una Constituyente * Navarro reitera, sin embargo, que el mejor momento para las negociaciones será 2009 * Jamás se les ocurre, para semejantes cosas, consultar al pueblo por medio de un plebiscito o referendo

Las negociaciones secretas entre el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista (FSLN), para cambiar el sistema de gobierno nicaragüense, ya encontraron el primer obstáculo en la figura del Primer Ministro.
La propuesta sandinista es que en un sistema parlamentario, el Primer Ministro sea nombrado y/o destituido por el Poder Legislativo con 56 votos, mientras que los liberales pretenden que se nombre con 56, pero que se destituya con 47.
El vicepresidente del PLC y primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, se opone rotundamente a hablar de reformas constitucionales si es que se pretende pasar de un sistema presidencialista a uno parlamentarista.
Para Navarro, lo correcto sería convocar a una Constituyente.
Constituyente
Además, Navarro propone que la Constituyente se realice después de 2008, por tratarse de un año electoral.
Opuesto inicialmente y hasta desconociendo las conversaciones directas entre el Presidente de la República, Daniel Ortega, y el presidente honorario del PLC, Arnoldo Alemán, Navarro terminó confirmando estas negociaciones, sin embargo, considera que “se deben definir algunos aspectos”, entre ellos el nombramiento y destitución del Primer Ministro; así como las funciones que ejercerá el Presidente de la República en un futuro sistema parlamentario.
“No se puede dejar al presidente de la República como una figura meramente decorativa. Hay que definir las atribuciones del presidente para no dejarlo sin facultades ejecutivas”, señaló Navarro.
Reparto de cargos
En un régimen parlamentario, los partidos políticos concentrarán sus esfuerzos electorales en los diputados, pues el que obtenga la mayoría tendrá la facultad de nombrar al Primer Ministro, que es, en definitiva, el funcionario con el verdadero poder. El Primer Ministro nombra al gabinete que lo acompañará en el gobierno.
Desde ya, Navarro avizora un “acuerdo entre las dos principales fuerzas políticas” en este aspecto, y aunque evitó llamarlo pacto o reparto de cargos, reconoció que necesariamente tendrán que llegar a un consenso para la integración de un gabinete de gobierno.
Recordó que en unas futuras reformas o Constituyente, la Asamblea Nacional mantendrá la facultad de ratificar a todos los funcionarios que nombre, ya no el presidente, sino el primer ministro.
Ortega, primer ministro
Según Navarro, la propuesta sandinista tiene como objetivo nombrar a Daniel Ortega como primer ministro. Sin embargo, si encontrasen alguna causal para destituirlo, será difícil que la oposición reúna los 56 votos para lograrlo.
Por ello, insistió, es necesario dejar establecido que el cargo será nombrado con 56 votos, pero se destituirá al primer ministro con 47. “El PLC no va a permitir que Daniel Ortega se entronice en el poder de esa forma”, expresó.
Señaló que el cambio de postura de Ortega obedece a que no consiguió convencer a Arnoldo Alemán de reformar la Constitución para establecer la reelección presidencial continua.