Política

Oposición condena discurso de Ortega

La condena fue respaldada por 50 legisladores opositores, pero no fue votado por el plenario integrado por 92 diputados y quedó a nivel de pronunciamiento

Los diputados opositores condenaron hoy, a través de un pronunciamiento, el discurso ofrecido por el presidente del país, Daniel Ortega, en la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas.
El pronunciamiento fue respaldado por 50 legisladores opositores y leído en el plenario de la Asamblea Nacional de Nicaragua por la titular de la Comisión del Exterior, la disidente liberal Jamileth Bonilla.
En el comunicado, que no fue votado por el plenario integrado por 92 diputados y quedó a nivel de pronunciamiento, se condena "las posiciones asumidas por el Jefe de Estado y el desprecio ante las víctimas del huracán Félix", durante su discurso del martes pasado. También, se declara "ante la comunidad internacional que las posiciones del presidente Ortega no recogen el sentir de los nicaragüenses".
Según los opositores, Ortega menospreció la urgente necesidad de más de 198 mil afectados por el huracán Félix, que embistió con toda su furia el 4 de septiembre pasado la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Indicaron que el presidente no transmitió apropiadamente el drama que atraviesa la población del Caribe norte de Nicaragua, habitada por indígenas miskito, sumo, rama, mayagna y de otras etnias.
Piden continuar apoyo
En el pronunciamiento instaron a la comunidad internacional a continuar brindando apoyo a los afectados por el huracán, que a su pasó dejó al menos 102 muertos, 133 personas desaparecidas y 198 mi 069 damnificadas.
"Félix", que azotó el lugar con una intensidad de categoría 5, la máxima de la escala Saffir-Simpson, con vientos de 260 kilómetros por hora, dejó además cuantiosos daños a la infraestructura, a la agricultura, a la pesca y al medio ambiente, incluido la reserva de la biosfera de Bosawas, uno de los pulmones del mundo.
Durante su intervención en la ONU, Ortega cuestionó el derecho del "imperio" (EEUU) de impedir que países como Irán y Corea del Norte desarrollen armas nucleares, y apenas se refirió a los afectados por el ciclón.
También afirmó, a su regreso a la ONU después de su última participación hace 18 años como líder sandinista, que el enemigo sigue siendo el "capitalismo imperialista", al igual que cuando encabezaba el gobierno que ocupó el poder en Nicaragua entre 1979 y 1990.
El deber del presidente
Los opositores recordaron que el presidente, como jefe de Estado y representante de la nación, está obligado a proclamar valores y principios contemplados en la Constitución, entre ellos la lucha por la paz, la libre cooperación internacional y la amistad y la solidaridad entre los pueblos.
Además, el principio de la solución pacífica de las controversias internacionales y la prohibición del uso de armas nucleares. Asimismo, indicaron que los nicaragüenses han sufrido "en carne propia el dolor de la guerra y hemos aprendido a vivir en paz a tolerarnos y a evitar la confrontación y el recurso a la violencia".
Por tanto, exhortaron a Ortega a reflejar esa convivencia en la política exterior del país, "sin alineamientos, procurando relaciones de amistad y de cooperación entre todas las naciones".
El discurso de Ortega, calificado de "confrontación" por promover "el desarrollo de armas nucleares y el alineamiento de Nicaragua a una cultura bélica con países que defienden valores diferentes a los de nuestra identidad nacional", ha sido rechazado por políticos, empresarios, religiosos y pobladores.